Uno de los momentos más esperados por los
estudiantes de Medicina es el primer contacto real con el hospital, con los pacientes y con la forma en la que se ejerce la profesión más allá de los libros. Sin embargo, las prácticas clínicas no siempre resultan tan inspiradoras como se espera y algunas consiguen que se reflexione sobre la vocación, la
empatía y el trato. Esta sensación es la que relata la
médica Alexia Hartmann, en un vídeo publicado sobre sus prácticas, en las que destaca "la mayor falta de respeto de un médico a un paciente" a la que se ha enfrentado nunca.
Hartmann explica que los hechos ocurrieron cuando
cursaba tercero de Medicina, durante una rotación en Medicina Interna. El médico que tenía asignado para las prácticas no se encontraba en el centro, por lo que la jefa del departamento le propuso acompañarla hasta su llegada. "Estos días que él no va a estar, vente conmigo hasta que él llegue", recuerda que le dijo.
El problema llegó cuando visitaron a una paciente mayor ingresada desde hace varios días y ante la que la médica y mostró signos de hastío al revisar la lista. Una vez dentro, el tono no mejoró. Según el relato de Hartmann, la médica insistió en que la paciente estaba en condiciones de recibir el alta, pese a que la hija explicaba que su madre seguía con dolor abdominal. La
conversación derivó en reproches por una colonoscopia a la que, según la especialista, no habían acudido, algo que la hija negó reiteradamente.
@alexiahartmann_
¿Creéis que para ser médico solo hace falta una prueba teórica? Esta fue la historia de una de las experiencias más duras que viví como estudiante de medicina. Lo peor de todo es que he escuchado demasiadas veces situaciones similares de otros pacientes y compañeros… He modificado algunos detalles de la historia para preservar la intimidad de las personas involucradas.
sonido original - alexiahartmann_
Finalmente, la médica zanjó la discusión asegurando que volvería a solicitar la prueba, pero insistiendo en que la paciente estaba lista para irse a casa. Cuando la propia paciente expresó que seguía encontrándose mal, la respuesta fue, según Hartmann, demoledora: "Tú lo que pasa es que tienes mucho cuento, que estás aquí muy bien ingresada, tienes una falta de atención muy grande y por eso
te gusta estar en el hospital".
El momento más duro llegó cuando la médica se dirigió a la hija y le dijo: "Tienes que entender que tu madre ya es muy mayor, tiene 87 años y
cuanto antes aceptes que es una persona que se va a morir, mejor para todos". El silencio posterior, recuerda la estudiante, fue absoluto.
"Ambas se pusieron a llorar".
"Yo iba con una bata blanca"
Hartmann, que actualmente trabaja como
médica en repatriaciones, describe lo que sintió en ese momento con una sola palabra: "Vergüenza". "No puedo explicar lo que sentí yo en ese momento porque yo iba con una bata blanca. Teóricamente yo
representaba también lo que estaba diciendo esa persona", afirma.
Tras salir de la habitación,
el MIR que les acompañaba decidió volver a entrar con ella para disculparse ante la paciente y su hija "en nombre de la doctora". Para la estudiante, aquello no hizo sino subrayar lo inapropiado de la situación. "
Una situación tan desagradable que no puedo explicar", insiste.
De hecho, esta profesional plantea una duda que suele generar debate entre el sector sobre si sería necesario añadir una
prueba de aptitud para ser médico.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.