Durante los
meses de verano, una de las afecciones que más se sufren tiene que ver con la garganta. Los cambios de temperaturas y, en especial, los aires acondicionados provocan numerosas
enfermedades relacionadas con la laringe o la faringe, pero hay una en concreto que es muy representativa del periodo estival. Se trata de la
laringitis aguda en niños, una enfermedad que, tal y como señala la pediatra Lucía Galán, se caracteriza por su inconfundible ‘tos perruna’.
“Es como si hubiese un perro en casa de repente y con solo escuchar cómo tosen, uno lo tiene claro”, señala en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram (@luciamipediatra). La laringitis aguda es una
inflamación temporal de la laringe, la zona de la garganta que alberga las cuerdas vocales. Esta inflamación suele aparecer de forma repentina, provocando cambios notables en la voz, cierta afonía y ”una tos muy característica que es una tos perruna”.
Causas y síntomas de la laringitis aguda
La laringitis aguda es una enfermedad temporal que suele desencadenarse por
tres factores principales presentes en el día a día. En primer lugar, las
infecciones virales representan la causa más frecuente, estando la enfermedad asociada directamente al virus del resfriado común, la laringitis estacional o la gripe. Por otro lado, el
sobreesfuerzo vocal tras forzar la voz al gritar, cantar o hablar en tonos muy altos durante un tiempo prolongado daña directamente los tejidos.
Finalmente, la
exposición continua a agentes irritantes como el
humo del tabaco, la contaminación ambiental o el ácido del reflujo gastroesofágico también desencadena esta respuesta inflamatoria. En este sentido, los síntomas clínicos aparecen de forma brusca y afectan principalmente a la calidad de la respiración y del habla de la persona que lo padece.
Entre los síntomas más comunes se pueden encontrar
cierta ronquera y cambios evidentes en el tono de voz, que pueden derivar de una afonía parcial o completa. A esto se suma la tos seca y persistente, conocida en el caso de los niños como
tos perruna por su sonido metálico, dolor de garganta y una persistente sensación de cosquilleo y sequedad.
Sin embargo, el paciente también puede presentar un
estridor respiratorio, el cual hace que la laringitis sea moderada o grave. Este se produce cuando el paciente no puede inspirar porque la laringe está muy cerrada, por lo que es considerado un criterio de gravedad.
Cómo curar la laringitis
En la gran mayoría de casos, esta patología respiratoria
no suele durar más de tres semanas. Así, en cuanto al tratamiento, Lucía Galán recomienda algunas acciones como abrir las ventanas y sacar al niño al balcón para que respire la humedad ambiental o “meterle la cabeza en el congelador y con ese vaho muchas veces mejoran”. Todo ello acompañado de dosis de ibuprofeno. No obstante, en el caso de no mejorar, la pediatra afirma que sí hace falta
asistencia hospitalaria, donde ya se suministran al paciente antiinflamatorios más potentes.
Sin embargo, el
autocuidado en estos casos es lo más recomendable. Según la Clínica Mayo, algunos de los consejos para remitir los sintómas de la laringitis aguda son descansar la voz,
mantenerse bien hidratado, usar humidificadores, inhalar vapor, o evitar hablar en voz alta o susurrar, ya que el susurro también tensiona las cuerdas vocales.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.