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Dos estudiantes de Medicina desmontan los mitos sexuales de la vagina

Entre ellos destacan la percepción del himen como prueba de virginidad o el desconocimiento del clítoris

Nina Brochmann y Ellen Stokken Dahl, autoras del libro.

30 ene 2018. 16.00H
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POR REDACCIÓN
Las relaciones sexuales continúan siendo un tema mucho más tabú entre las mujeres que entre los hombres. Además, existen ciertos mitos que se asumen desde la infancia y que pocos se han preocupado por contrastar. Eso ha motivado a Nina Brochmann y Ellen Strokken Dahl, dos noruegas estudiantes de Medicina y profesoras de salud sexual a escribir un blog y publicar un libro encaminado a desmitificar creencias sobre los genitales femeninos. 

"Hemos crecido creyendo que podíamos perder el himen yendo en bicicleta o montando a caballo"


Bajo el título El libro de la vagina, publicado en España por Grijalbo a finales de 2017, estas dos trabajadoras sociales con jóvenes y minorías aseguran que se ha manejado desde hace siglos una información errónea sobre el clítoris y el himen. "Hemos crecido creyendo que podíamos perder el himen yendo en bicicleta o montando a caballo pero es falso. También muchas mujeres han tenido miedo de su primera relación sexual coital porque se decía que se sangraba y que dolía mucho, pero eso solo le ocurre a una minoría. El himen está situado a la entrada de la vagina y es elástico, con forma de media luna o de aro y puede expandirse hasta dejar entrar el pene o un tampón sin sufrir ningún daño", según explica Brochmann en una entrevista al diario El País

Entre los conceptos asumidos que son erróneos está también, según afirman, que "nadie nos ha dicho que el clítoris es un extenso órgano y no solo un botoncito y mucho menos que su construcción es muy similar a la del pene, con un glande o cabeza, cuerpo cavernoso y la posibilidad de tener erecciones". Estos conocimientos forman parte de la anatomía y, pese a conocerse desde 1800, no se han incluido en los libros de texto, algo que fundamentan en que sólo tiene una función sexual y ha podido verse como una amenaza ahondar en la información al respecto. 

Ambas autoras también lamentan el poco conocimiento que existe sobre el himen pese a que no es nuevo, pero "no ha estado a disposición de los médicos, ni se ha enseñado en las escuelas de Medicina. Sabemos poco del himen. De hecho, la mayoría de gente no sabe localizarlo", defiende Ellen Strokken. 

Pruebas de virginidad

Según explica, está en el borde exterior de la vagina y a veces tiene la forma de un volante. "Recuerdo que cuando lo vi por primera vez pensé que era parte de los labios menores, pero no, es el himen. Y éste viene en diferentes variaciones y formas, algunos están parcialmente rotos o presentan agujeros", añade Strokken sin entender cómo la evidencia médica de un himen elástico puede compatibilizarse con pruebas de virginidad que existen incluso en países como en la "liberal Noruega". 

Las estudiantes de Medicina también desmienten la diferenciación entre orgasmo vaginal y clitoriano, la clasificación del impulso sexual entre 'deseo espontáneo' y 'deseo reactivo' y la concordancia entre cerebro y genitales, una unión estrecha en el caso masculino pero que apenas llega al 25 por ciento en el femenino. "Nuestra experiencia nos dice que las mujeres todavía no conocen bien sus cuerpos. Las chicas jóvenes se masturban mucho menos que los chicos, lo que hace que no estén tan familiarizadas con su respuesta sexual y les cueste más tener orgasmos. Si se quiere tener buen sexo hay que responsabilizarse de ello y empezar con la masturbación", sentencia Strokken. 




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