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Consultas que pueden acabar a navajazos: "Llevo bata, no chaleco antibalas"

Un médico critica la falta de seguridad al tratar a pacientes que acuden a consulta con fines que no son lícitos

Los médicos denuncian la inseguridad que sienten con determinados pacientes.

11 mar 2019. 11.30H
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Enero de 2019 ya dejaba en España un total de 13 agresiones contra profesionales sanitarios, una agresión cada dos días. Los datos de ataques contra los trabajadores sanitarios van en aumento en los últimos años y los afectados señalan que acuden al trabajo con el temor de que pueda tocarles a ellos, en lo que denuncian como una falta de seguridad total. 

Uno de los últimos en criticar la situación ha sido el urgencista Juan Toral, que ha aprovechado su perfil en Twitter para explicar en un hilo lo que ocurre con cierto tipo de pacientes que llegan a acudir al centro sanitario con armas. Y lo hace a raíz, precisamente, de haber atendido a un paciente "complicado" la noche anterior, ya que el mismo personaje había acudido días atrás con un cuchillo a consulta. "Por 'suerte' a mí no me enseñó ningún arma blanca pero la consulta fue de lo más incómoda", introduce. 

"Parece que todo vale en personas que se escudan en la droga, el alcohol o una supuesta enfermedad mental a la que aferrarse en caso de agresión para tapar su nula educación"


Según su experiencia, explica que "hay cierto perfil de usuarios que 'no tienen nada que perder' que van por Urgencias a buscar atajos para sus trapicheos, ya sea en forma de informe para una paga, que les des o pinches algo a lo que están enganchados o que recetes algo que se vende bien en el mercado negro. Consultas sin ningún fundamento médico en las que te ves amenazado ya que no piensan irse de allí sin lo que exigen", un momento en el que "intentar razonar se convierte en recibir amenazas, gritos e insultos. Parece que todo vale en ciertas personas que se escudan en la droga, el alcohol o una supuesta enfermedad mental a la que se aferran en caso de agresión como escudo para tapar su nula educación", señala. 

De su última consulta complicada comenta que hizo pasar al paciente con el Vigilante de Seguridad del centro "que poco a nada puede hacer, ya que intenta tranquilizar hablando pero no está habilitado para usar la fuerza". Por eso, el médico dice que "al final te armas de paciencia, intentas salvar la papeleta, sacar todo tu poder de negociación y cruzas los dedos porque al final estás expuesto a tu buena o mala suerte".  Se trata de "consultas que pueden terminar con un puñetazo o un navajazo". 

"No deberían tener derecho a la asistencia sanitaria"


Como le pasa a muchos compañeros, añade que "estudia Medicina creyendo que va a salvar muchas vidas" y que con los años de oficio "te das cuenta de que lo importante es ayudar a la gente", pero su reflexión va más allá, puesto que considera que "hay personas que no deberían tener derecho a asistencia sanitaria (sin motivo médico) por agresivos, conflictivos y reincidentes". 

Para poner en situación al lector, expone que acude "a trabajar con bata, no con chaleco antibalas. Llevo fonendo y no una honda. No pretendo ser un superhéroe pero tampoco un superviviente. Quiero ir a trabajar y saber que al día siguiente volveré a casa sano y salvo para disfrutar de mi familia". 

Su deseo es que "se haga algo con este perfil de usuarios, que ni son pacientes, ni suelen estar enfermos, son demandantes de caprichos profesionales y nosotros sus meros esclavos, expuestos a sus ataques de ira", sentencia en un hilo crítico con esa inseguridad a la que se enfrentan a diario. 


Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.