El consumo de suplementos ha llegado para quedarse. Lo que hace no tanto era una excepción es cada vez más una norma dentro de esta sociedad cada vez más preocupada por el bienestar. Dentro de esta gama de productos, el
magnesio es, probablemente, el más conocido. Sin embargo, eso no impide que se produzcan errores en su uso sobre los que advierte el conocido cardiólogo Aurelio Rojas.
El médico, que cuenta con
más de 1,5 millones de seguidores en Instagram, ha publicado recientemente un video en el que señala los
tres errores más comunes entre quienes toman magnesio. Además, explica “cómo hacerlo de la mejora manera posible para sacarle el máximo partido a todos sus beneficios y evitar efectos adversos”.
El error más grave: tomar el magnesio equivocado
En su explicación, Rojas apunta a la elección del tipo de magnesio como el principal error a la hora de consumir este suplemento. “Muchas personas compran
óxido de magnesio porque es el más barato y común en el mercado”, señala antes de añadir que “sin embargo, el problema es que tiene una
absorción de apenas el 4%”. “Elige siempre magnesios más biodisponibles, eficaces y con mejor tolerancia digestiva como el
citrato, el bisglicinato o el malato de magnesio”, aconseja.
El fallo más frecuente: magnesio a deshora
El segundo error más común está relacionado, según el cardiólogo, con el momento en que se toma. “El magnesio tiene un
efecto relajante sobre el sistema nervioso y muscular, así que si lo tomas por la mañana estás desperdiciando su mayor beneficio”, apunta. Para evitarlo, recomienda tomarlo por la noche, concretamente
“entre 30 y 60 minutos antes de ir a la cama”.
¿Tu dosis de magnesio es la correcta?
Por último, Rojas señala un aspecto que la mayor parte de consumidores desconoce: los estudios que demuestran un beneficio real en la salud se mueven en una
dosis diaria de entre 300 y 400 mg diarios. Esto choca con la pauta generalizada, que oscila entre los 100 y los 150 mg. “Si no llegas a los 300-400 mg diarios, es
difícil notar ningún efecto positivo”, indica.
El debate en torno al magnesio: ¿sirve o no?
La evidencia científica respecto al efecto positivo del magnesio en la salud cardiovascular y metabólica es creciente, aunque sus efectos clínicos directos aún deben tomarse con cautela. Entre los trabajos publicados destaca
un metaanálisis con casi 96.000 participantes asoció una mayor ingesta y presencia de este mineral en sangre con un
menor riesgo de desarrollar síndrome metabólico (especialmente en mujeres), un beneficio respaldado por la implicación del magnesio en
más de 600 reacciones metabólicas como el control de la inflamación y la insulina.
Por otro lado,
una revisión en Nutrition Journal confirmó que la suplementación con dosis altas (300 mg o más al día) durante al menos 12 semanas logra
elevar de forma modesta pero significativa el colesterol HDL ("bueno"), sobre todo en personas con niveles previos bajos o factores de riesgo, sin alterar el resto del perfil lipídico.
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