Europa Press
08 abr 2019. 17.59H
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MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

Científicos del Instituto Pasteur (Francia) han visualizado por primera vez cómo luchan las células CAR-T contra un tumor. Usando una novedosa técnica de imagenología in vivo de alta resolución, observaron la médula ósea de ratones con linfoma. Esto les permitió investigar el comportamiento general de las CAR-T y visualizar en tiempo real sus interacciones con el tumor, así como su muerte (mediante una ingeniosa técnica que cambia el color de las células cancerosas después de su muerte).

Cuando el cáncer escapa del sistema inmune, las defensas se vuelven impotentes y son incapaces de luchar contra la enfermedad. Las células T receptoras de antígenos quiméricos (CAR-T) representan una estrategia de inmunoterapia prometedora, desarrollada con el objetivo de abordar los tumores de frente. Sin embargo, la aparición de recaídas en algunos pacientes sigue siendo un desafío.

Una de las estrategias utilizadas para combatir el cáncer se basa en la modificación de los linfocitos T del paciente para que reconozcan la molécula diana CD19 expresada por el tumor, de manera que puedan eliminarla. Los ensayos clínicos han demostrado ser notablemente eficaces, lo que ha llevado al uso de esta técnica en adultos y niños para tratar algunos tipos de cáncer de sangre, principalmente linfomas de células B y leucemia.

Pero algunos pacientes sufren recaídas. Para mejorar las terapias en el futuro, los científicos del Instituto Pasteur se propusieron aclarar el funcionamiento preciso de las CAR-T. "Las simulaciones matemáticas basadas en nuestros datos experimentales confirman que su eficacia se basa principalmente en su capacidad para activar y destruir directamente la célula cancerosa en lugar de reclutar otras células inmunitarias para el sitio del tumor", explica Philippe Bousso, uno de los autores del estudio, que se ha publicado en la revista 'Journal of Experimental Medicine'.

Estas simulaciones también demostraron que el número de células CAR-T que son capaces de infiltrarse en la médula ósea juega un papel importante en la eficacia del tratamiento. Un obstáculo significativo para esta infiltración es que las células en el torrente sanguíneo se encuentran con células tumorales y linfocitos B que también expresan la CD19 diana.

El equipo observó que las células CAR-T forman agregados celulares que quedan atrapados en la circulación pulmonar, impidiendo su migración al sitio del tumor. La reducción del número de células que expresan CD19 antes de la inyección de las células CAR-T mejoró significativamente la supervivencia global de los ratones.

La investigación también reveló diferencias en el nivel de actividad según el sitio anatómico. La actividad de CAR-T fue más intensa en la médula ósea que en otros sitios tumorales (por ejemplo, los ganglios linfáticos), lo que le permitió ejercer una presión selectiva sobre las células tumorales y dio lugar a la aparición de células que ya no expresan CD19.

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