Europa Press
05 mar 2019. 13.07H
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MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

Las mujeres con trastorno mental grave (TMG) tienen hasta cuatro veces más riesgo de sufrir violencia de género que la población de mujeres en general, según han destacado expertos en salud mental de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de las Hermanas Hospitalarias (LRHP) con motivo de la celebración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Así, estos especialistas han denunciado "la violencia, el estigma y la discriminación" que sufren las mujeres con trastorno mental grave (TMG), una conjunto de diagnósticos clínicos entre los que se incluyen la esquizofrenia, el trastorno bipolar y algunos trastornos de personalidad en los que la persona presenta una discapacidad de moderada a grave en su funcionamiento psicosocial.

María Amores González, psicóloga del Equipo de Apoyo Social Comunitario (EASC) de la LRHP, asegura que las mujeres que sufren alguno de estos trastornos no solo sufren el estigma social que de por sí padecen todas las personas en tratamiento (rechazo, miedo, desconocimiento y prejuicios de peligrosidad o violencia), sino que se enfrentan también al estigma "con el que conviven todas las mujeres: no ser creídas, acrecentado por su situación, que genera una mayor desconfianza y rechazo al unirse dos conceptos malditos en uno solo, el de la mujer loca".

De hecho, según datos expuestos por la psicológa, tres de cada cuatro mujeres con TMG han sufrido violencia en el ámbito familiar y/o en la pareja alguna vez en su vida. Según Amores González, hasta el 40 por ciento de las mujeres con TMG que están sufriendo violencia en la pareja en la actualidad no la identifican como tal.

Además, la experta asegura que también sufren violencia institucional "cuando son limitados o negados sus derechos sexuales y reproductivos en muchas ocasiones como consecuencia de los efectos secundarios de los tratamientos farmacológicos o por las decisiones de terceros; cuando sufren abuso y violencia sexual por parte de cuidadores mientras han estado ingresadas en instituciones o plantas de psiquiatría; cuando las instituciones sociales, influenciadas también por el estigma hacia la enfermedad mental, les amenazan con quitarles la custodia de sus hijos solo por ser pacientes psiquiátricas o, directamente, les dicen que no pueden ser madres. Y, por último, también sufren violencia institucional cuando son rechazadas en los recursos específicos de violencia de género por tener un trastorno psiquiátrico asociado".

"TIENEN MÁS MOTIVOS PARA SECUNDAR LA HUELGA DEL 8M"

Para María Amores González, las mujeres con TMG tienen "muchos motivos" para secundar la huelga laboral del 8 de marzo "porque tienen más difícil el acceso al empleo y porque no se les orienta para tener un rol productivo y una independencia económica". También para sumarse a la huelga de cuidados, porque "siguen desempeñando la función de cuidadoras en sus núcleos de convivencia sin reconocimiento social alguno y sin que se puedan coger la baja aunque en determinadas ocasiones no se encuentran bien".

En ese sentido, por último, la psicóloga también denuncia que el perfil de los cuidadores de mujeres con TMG se encuentre "absolutamente feminizado", ya que "suele ser ejercido por madres y hermanas perpetuando el rol clásico de mujer cuidadora". En este sentido, la psicóloga considera "imprescindible" que se incorpore la perspectiva de género en la atención familiar "para evitar culpabilizaciones injustas y contextualizar algunas conductas sobre cómo la socialización de género ha enseñado a cuidar a las mujeres, desde la dedicación absoluta y el sacrificio personal".

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