Europa Press
05 abr 2021. 11.29H
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MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

El jefe de servicio de Neurocirugía del Hospital La Luz de Madrid, Francisco Villarejo, ha destacado la revolución que han supuesto en los últimos 10 años las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas en la Neurocirugía.

Y es que, estos procedimientos logran importantes mejoras en el tratamiento de numerosas patologías, que hoy en día se realizan todas, prácticamente, con microscopio quirúrgico de última generación. Es la denominada microcirugía, que consiste en utilizar este instrumento que amplía estructuras diminutas como nervios, vasos sanguíneos y linfáticos o lesiones en el campo quirúrgico de 4 a 25 veces mayor que lo que ve el ojo del neurocirujano, con una óptima visión y luz muy potente.

La endoscopia, es otra de las técnicas mínimamente invasiva que ha revolucionado el campo de la neurocirugía. Consiste en la introducción de un endoscopio en el cerebro y a través de un catéter muy fino se pueden operar algunos tumores, extirpar quistes y tratar algunos tipos de hidrocefalia.

Todos estos avances médicos utilizados también en el tratamiento de la hernia discal lumbar, los tumores cerebrales o la epilepsia. "Al ver las estructuras del sistema nervioso notablemente mejor, y al trabajar con instrumentos muy sofisticados, se consiguen unos resultados más óptimos ya que no se daña ningún tejido", ha asegurado el doctor.

Además, prosigue, a la constante evolución de todos los instrumentos, técnicas, procedimientos y los nuevos adelantos tecnológicos de diagnóstico como la tomografía axial computerizada (TAC), resonancia magnética (RM) o el neuronavegador, una especie de GPS que permite navegar por el cerebro o por la columna vertebral y extirpar un tumor cerebral de 1 o 2 centímetros de tamaño con una precisión submilimétrica, por la vía más corta y sin producir ningún daño en el cerebro.

Todo ello gracias a un avanzado programa de ordenador que se aplica posteriormente en quirófano. "Todos los tumores son operables, lo que no podemos cambiar es su grado de malignidad, pero la oncología ha tenido también un enorme desarrollo y nos ayuda en el pronóstico de los tumores", ha aseverado Villarejo.

Mención especial merecen los adelantos conseguidos en el tratamiento de la epilepsia. En este sentido, el doctor ha asegurado que con las nuevas técnicas se controlan cerca del 80 por ciento de los pacientes. "Tras un exhaustivo estudio, se localiza el foco epiléptico que origina la crisis epiléptica y podemos extirpar dicho foco con técnicas microquirúrgicas para curar al paciente. Para ello, a veces necesitamos colocar electrodos dentro del cerebro, bien sobre la superficie o dentro del parénquima cerebral", ha enfatizado2E

La última novedad en esta patología es un procedimiento que elimina el foco epiléptico mediante energía láser controlada, sin dañar el tejido sano. Además, gracias a la monitorización en tiempo real de todo el proceso mediante una resonancia magnética cerebral y la introducción de una sonda láser de un solo milímetro de diámetro para acceder y eliminar la lesión.

Para tratar la inestabilidad vertebral lumbar, en la actualidad existe un nuevo sistema para prevenir las recidivas de la hernia discal lumbar, la discopatía degenerativa y la estenosis de canal lumbar.

"Son fijadores interespinosos, unas prótesis de 2,5 por 2 centímetros, menos agresivo que los tornillos y con mejor sujeción que los espaciadores. Llevo un centenar de procedimientos con estos dispositivos con resultados extraordinarios", ha subrayado Villarejo.

Asimismo, enfatiza, las ventajas de estas prótesis, "clara alternativa a la fijación, fusión con tornillos y prótesis intersomáticas y a los espaciadores interespinosos", suponen menor tiempo quirúrgico y por tanto de anestesia, no hay pérdida de sangre y la agresividad quirúrgica es mínima, además de ser una fijación sólida.

Por otro lado, Villarejo ha informado de que para la osteoporosis, que es un trastorno del esqueleto de riesgo elevado de fractura vertebral, desde hace 2 años se ha comenzado a utilizar una nueva sustancia tipo silicona, el VK100, que se inyecta a través de los pedículos de la vértebra fracturada. "Este procedimiento, prácticamente sin complicaciones tiene muy buenos resultados, la intervención dura 20 minutos y el paciente es dado de alta a las 24-48 horas", ha zanjado el neurocirujano.

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