Europa Press
12 mar 2019. 18.15H
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MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

El Tribunal de Cuentas Europeo ha avisado, en el informe 'Peligros químicos en nuestros alimentos: la política de seguridad alimentaria de la UE nos protege, pero se enfrenta a dificultades', que, aunque el sistema europeo de seguridad alimentaria es "respetado" en todo el mundo, la Comisión Europea y los Estados miembros no tienen la capacidad para implementarlo de manera efectiva.

El informe se ha centrado en los peligros químicos potenciales que están presentes en los alimentos, constatando que, si bien el modelo actual de seguridad alimentaria de la Unión Europea goza y merece del respeto en todo el mundo, es demasiado ambicioso.

Y es que, tal y como se desgrana en el trabajo, el marco jurídico que regula todas las sustancias químicas en los alimentos, piensos, plantas y animales sigue en proceso de elaboración y todavía no se ha ejecutado al nivel inicialmente previsto en muchas de las disposiciones que conforman esta parte de la legislación de la UE.

Además, el Tribunal de Cuentas Europeo reconoce que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés), que facilita asesoramiento científico para fundamentar las políticas europeas, sufre "ciertos retrasos" en su trabajo sobre las sustancias químicas, lo que afecta al "correcto" funcionamiento de partes del sistema y a la sostenibilidad del modelo en su conjunto.

"La seguridad alimentaria es una cuestión de máxima prioridad para la UE, afecta a todos los ciudadanos y está estrechamente ligada al comercio. Pero el sistema actual de la Unión se enfrenta a una serie de dificultades e incoherencias", ha señalado el organismo en el informe.

De hecho, los controles de algunos Estados miembros abarcan determinadas sustancias químicas con mayor frecuencia que otras, y los marcos jurídicos son "tan amplios" que las autoridades públicas por sí solas tienen dificultades para cumplir todas las responsabilidades que se les asignan.

En este punto, el organismo ha señalado que los controles realizados por los organismos públicos solo pueden abarcar una pequeña proporción de todos los controles llevados a cabo, según los auditores, por lo que ha asegurado que la "mejor forma" de que el modelo de la Unión Europea siga siendo creíble es complementando los sistemas de control público con los del sector privado. Sin embargo, apostilla, las sinergias entre ambos sistemas de control "sólo acaban de empezar a explorarse".

Por todo ello, el informe establece una serie de recomendaciones a la Comisión Europea para proteger la salud de los consumidores y que deberán ser realizadas entre 2019 y 2020. En concreto, ha aconsejado revisar la legislación y mejorar la complementariedad entre los sistemas de control público y privado; seguir asegurando el mismo nivel de garantía para los alimentos producidos en la Unión Europea y los importados; y facilitar la aplicación "coherente" de la legislación alimentaria de la Unión Europea. La Comisión Europea ya ha aceptado estas recomendaciones.

El Tribunal de Cuentas Europeo presenta sus informes especiales al Parlamento Europeo y al Consejo de la Unión Europea, así como a otras partes interesadas, como parlamentos nacionales, interlocutores del sector y representantes de la sociedad civil. La "gran mayoría" de las recomendaciones formuladas por el Tribunal en sus informes son llevadas a la práctica.

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