Europa Press
05 nov 2019. 18.43H
SE LEE EN 3 minutos

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

Los pacientes con obesidad severa que se someten a cirugía bariátrica o de pérdida de peso y pierden más del 20 por ciento de su peso total tienen un 50 por ciento menos de probabilidades de desarrollar cáncer, en comparación con los que no pierden tanto peso, según ha puesto de manifiesto un estudio llevado a cabo por investigadores de la Oregon Health & Science University (Estados Unidos) y que ha sido presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica.

Para llevar a cabo el trabajo, los investigadores revisaron los datos de 2.107 adultos que se sometieron a cirugía bariátrica, ya sea bypass gástrico laparoscópico o banda gástrica. La edad promedio de los pacientes era de 46 años, el 79 por ciento eran mujeres, aproximadamente un tercio tenía diabetes tipo 2 y el 44 por ciento tenía antecedentes de tabaquismo antes de la cirugía.

Los biomarcadores séricos de peso y cáncer (proteínas detectadas en la sangre, la orina o los tejidos corporales) se midieron antes de la operación y un año después de la cirugía, y sirvieron como predictores de cáncer incidente después de ajustar por edad, sexo, educación e historial de tabaquismo.

De esta forma, los investigadores encontraron que tener un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más al año de someterse a una cirugía bariátrica sugería un riesgo 60 por ciento mayor de cáncer, en comparación con tener un IMC menor de 30. Alrededor del 6,2 por ciento de los que perdieron menos del 20 por ciento de su el peso corporal fueron diagnosticados de cáncer a los siete años, en comparación con alrededor del 3,6 por ciento de los pacientes que perdieron 20 por ciento o más de su peso corporal total, lo que representa una reducción del 50 por ciento. En general, el IMC promedio a los 12 meses después de la cirugía fue de 33 y la pérdida de exceso de peso promedio fue del 58 por ciento.

El tipo de cáncer más común fue el de mama (34%), seguido de tiroides (8,5%), melanoma (7%), colon (6%), riñón (6%), uterino (5%) y pulmón (4%). Al mismo tiempo, la incidencia de vejiga, cuello uterino, próstata, cerebro, endometrio, esófago, estómago y testículo fue inferior al tres por ciento.

"Nuestros datos sugieren que hay un umbral de pérdida de peso que, si se logra, reduce significativamente el riesgo de cáncer en pacientes de cirugía posbariátrica. Entonces, parece haber una variabilidad en el efecto protector de la cirugía bariátrica que depende del grado de pérdida de peso", han dicho los expertos

Por otra parte, los investigadores también encontraron que los cambios metabólicos después de la cirugía bariátrica contribuyeron a reducir el riesgo de cáncer. En concreto, por cada reducción del 20 por ciento en la leptina, una hormona liberada de las células grasas ubicadas en el tejido adiposo, hubo una reducción del 20 por ciento en la incidencia de cáncer. La disminución de los niveles de glucosa en ayunas, proinsulina, insulina y péptido C relacionados con la diabetes y el aumento de los niveles de grelina, la hormona del hambre, también se asociaron con un menor riesgo de cáncer.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.