Europa Press
06 nov 2019. 18.33H
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MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

La edición genética de las células inmunes de un paciente de cáncer mediante la tecnología CRISPR/Cas9 y su posterior infusión en el paciente parece "segura y factible", según los primeros datos del primer ensayo clínico fase I realizado para probar este enfoque en humanos.

En este trabajo, investigadores del Abramson Cancer Center de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos) han incluido a tres participantes en el ensayo hasta ahora )dos con mieloma múltiple y uno con sarcoma), y han observado que las células T editadas se expanden y se unen a su objetivo tumoral sin efectos secundarios graves relacionados con el enfoque de investigación.

"Este ensayo se ocupa principalmente de tres cuestiones: ¿podemos editar las células T de esta manera específica? ¿Son funcionales las células T resultantes? ¿Y estas células son seguras para infundirlas en un paciente? Estos primeros datos sugieren que la respuesta a las tres preguntas podría ser sí", asegura el investigador principal del estudio, Edward A. Stadtmauer, que presentará estos hallazgos el próximo mes en la 61ª Reunión y Exposición Anual de la Sociedad Americana de Hematología en Orlando (Estados Unidos).

El enfoque de este estudio está estrechamente relacionado con la terapia de células CAR-T, que diseña las propias células inmunitarias de los pacientes para combatir su cáncer, pero tiene algunas diferencias clave. Al igual que el CAR-T, los investigadores comienzan por recolectar las células T de un paciente a través de una muestra de sangre.

Sin embargo, en lugar de armar estas células con un receptor como el CD19, el equipo primero usa la edición CRISPR/Cas9 para remover tres genes. Las dos primeras ediciones eliminan los receptores naturales de una célula T para asegurarse de que las células inmunitarias se unen a la parte derecha de las células cancerosas. La tercera edición elimina PD-1, un punto de control natural que a veces impide que las células T hagan su trabajo. En ese momento, se utiliza un lentivirus para insertar un receptor de células T (TCR) mejorado por afinidad, que le indica a las células T editadas que se dirijan a un antígeno llamado 'NY-ESO-1'.

Las células T editadas por CRISPR no están activas por sí solas como las células CAR-T. En cambio, requieren la presencia de un antígeno conocido como 'HLA-A201', que solo se expresa en un subconjunto de pacientes. Esto significa que los pacientes tuvieron que ser examinados con anticipación para asegurarse de que sus tumores son compatibles con el enfoque. Los participantes que cumplieron con los requisitos recibieron otra terapia clínicamente indicada, según fuera necesario, mientras esperaban a que sus células fueran fabricadas. Una vez completado ese proceso, las tres recibieron las células editadas genéticamente en una sola infusión después de un breve ciclo de quimioterapia.

El análisis de las muestras de sangre reveló que los tres participantes tenían las células T editadas por CRISPR que se expanden y sobreviven. Aunque ninguno ha respondido todavía a la terapia, no hubo eventos adversos graves relacionados con el tratamiento. Los investigadores dicen que el número de ediciones hechas a cada célula T significa que hay múltiples células posibles producidas y que el producto celular óptimo y más activo aún está por determinar. Continúan analizando muestras de pacientes y reconocen que necesitan un seguimiento clínico más largo para estudiar más definitivamente este enfoque.

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