Europa Press
15 ene 2019. 10.30H
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MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

Un equipo de la Universidad Técnica de Múnich (Alemania), en cooperación con el Centro de Competencia para la Nutrición Kern, ha demostrado que el asesoramiento como parte de la atención prenatal rutinaria puede fomentar un estilo de vida más saludable en embarazadas, sin embargo, no reduce su aumento de peso.

Si una mujer gana peso excesivo durante el embarazo, podría conducir a diabetes gestacional, a un mayor riesgo de cesárea o al peso excesivo al nacer del recién nacido. El objetivo del Estudio de Vida Sana Bávara en el Embarazo (GeliS, por sus siglas en inglés), que ha evaluado a 2.286 mujeres, fue hacer que las embarazadas tomen conciencia del problema y mejorar su comportamiento alimentario y su actividad física. Más de 70 médicos y matronas en la región alemana de Baviera participaron en el estudio.

Las mujeres en el grupo de estudio recibieron tres sesiones de asesoramiento (de 30 a 45 minutos cada una) desde la semana 12 del embarazo, seguidas de otra consulta varias semanas después del parto como parte de sus controles preventivos. También recibieron material informativo adicional, así como formularios que les permitieron registrar y controlar de forma independiente el aumento de peso y la actividad física. El grupo de control solo recibió el material informativo.

"Desafortunadamente, el concepto de asesoramiento no tuvo éxito y no tuvo un efecto medible en el aumento de peso materno", lamenta el director del estudio, Hans Hauner. A pesar del asesoramiento, más del 45 por ciento de los participantes ganó más peso que el recomendado: más de 14 kilogramos en promedio. El asesoramiento tampoco condujo a una reducción de complicaciones como la diabetes gestacional, la hipertensión o el parto prematuro.

Sin embargo, su equipo de investigación encontró algunos efectos positivos. Un vistazo inicial a los datos muestra que muchas mujeres embarazadas sí prestaron mucha atención a su dieta y se ejercitaron regularmente. Además, más del 85 por ciento de las mujeres continuaron el programa hasta el final y se tomaron en serio los consejos que recibieron.

"Evidentemente, eso no fue suficiente para reducir el aumento de peso. Sin embargo, lo que vimos fue una reducción en el tamaño y el peso de los bebés de las mujeres que participaron en el programa. Eso también es un logro pequeño pero importante", afirma Hauner. El equipo del estudio también recomienda que las sesiones de asesoramiento se inicien antes de la semana 12 de embarazo.

Además, una característica especial del estudio fue el hecho de que las sesiones de asesoramiento se integraron en los controles prenatales rutinarios. "Para nosotros era importante que el concepto fuera adecuado para el uso rutinario. Las mujeres embarazadas no tenían que presentarse para citas adicionales, y el esfuerzo por parte de los médicos y matronas estaba bien definido", concluye el investigador.

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