La
Enfermedad Renal Crónica (ERC) es un problema de salud pública de gran magnitud en España. Su prevalencia se sitúa en torno al 15% de la población adulta y supera el 37% en mayores de 65 años, según datos de la
Sociedad Española de Nefrología. En 2024, la ERC avanzada llevó a 68.403 personas a necesitar
Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS) para seguir viviendo y, en términos prácticos, cada 75 minutos una persona entra en un programa de diálisis o recibe un trasplante renal. El TRS implica además un alto impacto económico: en España, realizar TRS a más de 64.000 personas supone
casi el 3% del gasto sanitario público.
Estos datos obligan a repensar los modelos organizativos y asistenciales en la atención nefrológica en España.
Clínicos, gestores, industria y pacientes coinciden en que la innovación ya no solo implica al equipamiento tecnológico, sino también a la organización, pacientes informados y decisiones compartidas. La
diálisis en casa gana peso en convivencia con la diálisis hospitalaria, pero la
equidad territorial y la gestión basada en valor siguen siendo todavía asignaturas pendientes.
Así se ha puesto de manifiesto en el debate titulado
'Innovación tecnológica en Nefrología', organizado por
Redacción Médica con la colaboración de la
Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (
Fenin). Un análisis que coincide con la conmemoración este jueves, 12 de marzo, del
Día Mundial del Riñón.
En él han participaco
Emilio Sánchez, director de la Unidad de Gestión Clínica de Nefrología del Hospital Universitario Central de Asturias y presidente de la Sociedad Española de Nefrología;
Marcos Hernández, director médico del Hospital Universitario de La Princesa (Madrid);
Lorena Toda, presidenta del sector de Nefrología de Fenin; y
José Vicente Zugasti, paciente renal, mentor y miembro de la junta directiva de la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (Alcer).
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Vídeo completo del debate 'Innovación tecnológica en Nefrología', celebrado en el plató de Redacción Médica.
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Dos diálisis y muchas decisiones
El
presidente de la Sociedad Española de Nefrología ha recordado que solo una parte de los pacientes con ERC llega a necesitar
diálisis o trasplante, pero cuando ocurre "la elección del tratamiento condiciona la calidad de vida durante años". El especialista distingue entre
hemodiálisis (extracción y filtrado de la sangre mediante un riñón artificial) y
diálisis peritoneal, que utiliza la membrana peritoneal del propio paciente.
Además, ha matizado que no existe una técnica universalmente mejor, pero ha defendido que la diálisis peritoneal
ofrece ventajas clínicas y organizativas en los primeros años. "El problema no es la técnica, sino cómo se informa y cómo se decide", ha resumido.
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Emilio Sánchez, director de la Unidad de Gestión Clínica de Nefrología del Hospital Universitario Central de Asturias y presidente de la Sociedad Española de Nefrología.
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Equipos adaptados al paciente con datos en tiempo real
Por su parte, Lorena Toda ha situado la evolución tecnológica en este campo en una perspectiva histórica. Ha explicado que, en apenas un siglo, se ha pasado de los primeros equipos, de gran volumen, que requerían de un trabajo complejo y se traducían en infecciones y problemas de coagulación, a los equipos actuales que "son
capaces de adaptarse al paciente, mucho más fáciles de emplear por el profesional sanitario, para hacer una sesión de diálisis más segura". Hoy, ha insistido, cualquier equipo es seguro y el salto cualitativo está en
la digitalización.
Esa conectividad, ha explicado Emilio Sánchez, permite monitorizar sesiones en tiempo real y tomar decisiones clínicas sin presencia física constante. "El paciente en casa
necesita sentir que no está solo. Esa supervisión da seguridad", ha aclarado, para después añadir que introduce un
nuevo equilibrio entre control y autonomía.
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Lorena Toda, presidenta del sector de Nefrología de Fenin.
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La voz del paciente
José Vicente Zugasti,
paciente renal desde la infancia y mentor de pacientes, ha puesto rostro a esa evolución. Ha detallado su paso por diálisis peritoneal, hemodiálisis hospitalaria y, desde 2019,
hemodiálisis domiciliaria. "Los equipos no te dejan cometer errores. Todo está monitorizado", ha explicado. A su juicio, el avance tecnológico no solo mejora la seguridad, sino que permite "
vivir mejor y con menos complicaciones".
Zugasti ha explicado la evolución de su participación en el abordaje de su patología. "Al principio
el médico decidió por mí. Con el tiempo, y con información, pude elegir", ha expuesto. Hoy, como mentor, detecta tres demandas del colectivo de pacientes con ERC:
información clara, acompañamiento y participación real en la
elección del tratamiento.
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José Vicente Zugasti, paciente con enfermedad renal, mentor de pacientes y miembro de la Junta Directiva de Alcer.
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El hospital ante la cronicidad
Desde la gestión, Marcos Hernández ha descrito que el hospital es un sistema diseñado para la patología aguda que
ahora debe atender enfermedades crónicas. "Tenemos que ser excelentes todo el tiempo, no solo en un episodio", ha señalado.
Ha defendido que la innovación solo tiene sentido si responde a una necesidad concreta y aporta valor al proceso completo. "No basta con saber cuánto cuesta un equipo de diálisis. Hay que medir
si reduce ingresos, urgencias y desplazamientos", ha argumentado. Para ello, ha reclamado avanzar hacia modelos de gestión
basados en resultados en salud y no solo en actividad asistencial.
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Marcos Hernández, director médico del Hospital Universitario La Princesa de Madrid.
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Industria más allá del proveedor
Lorena Toda ha defendido que las empresas ya no se limitan a suministrar equipos. Ha hablado de
empatía, conocimiento clínico, investigación constante y explotación del dato. "Conectar un equipo no es gratuito ni sencillo, pero permite anticiparse a problemas", ha explicado. También ha reclamado que los procesos de compra pública de estas tecnologías innovadoras deben reconocer ese valor añadido, incluida la
sostenibilidad ambiental, especialmente relevante en una terapia intensiva en
consumo de agua y recursos.
Desigualdad territorial
En el terreno de la equidad, Sánchez ha sido contundente. Ha lamentado que la organización autonómica del sistema sanitario genere
diferencias injustificadas en el acceso a terapias de diálisis. "La genética y el perfil del paciente no cambian entre provincias. Lo que cambia es cómo se organiza el proceso", ha sentenciado. A su juicio, el Ministerio de Sanidad debe ejercer
un papel más activo como garante de la equidad a través del
Consejo Interterritorial.
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¿La diálisis domiciliaria para todos los pacientes es el futuro?
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La casa como eje del futuro
El consenso más claro surgió al hablar de
diálisis domiciliaria. Sánchez ha defendido que atraviesa "el mejor momento de su historia" por razones clínicas, económicas, sociales y ambientales. Ha dicho que trae
menos ingresos, mejor supervivencia inicial y menor impacto ambiental frente a la hemodiálisis en el hospital, dentro de la convivencia con este modelo.
Marcos Hernández ha coincidido en el potencial, pero ha recordado que exige
educación, soporte y logística. "No es imponer un modelo, es ofrecer opciones y acompañar la decisión del paciente en cada etapa", ha matizado.
José Vicente Zugasti ha añadido un matiz clave: hay pacientes que pueden querer seguir realizando la diálisis en el hospital por sus propias situaciones particulares. Y ha subrayado que la formación para saber utilizar las máquinas en el domicilio, aunque exigente, es accesible. "
Cualquiera puede aprender si quiere y tiene apoyo".
Medir resultados para poder decidir
En el cierre, los ponentes han coincidido en que
el futuro pasa por prevenir la ERC, retrasar la diálisis y, cuando sea necesaria, integrarla en la vida del paciente con el menor impacto posible. Emilio Sánchez ha evocado
el objetivo de "diálisis zero" como horizonte, apoyado en nuevos tratamientos y diagnóstico precoz.
Lorena Toda ha recordado el compromiso constante del sector por "seguir mejorando la tecnología junto con la formación al profesional en su empleo", y ha recordado la importancia de que ese
esfuerzo por la innovación en Nefrología "sea reconocido por el sistema".
Por su lado, Marcos Hernández ha lanzado una advertencia final: la tecnología es especialmente útil cuando libera tiempo para la relación clínica. "El reto es volver a
sentarnos al lado del paciente y que no se vaya con dudas", ha concluido.
José Vicente Zugasti lo ha resumido desde la experiencia y ha apuntado que "cuando eliges informado,
adhieres mejor al tratamiento y vives mejor". Una frase sencilla que condensa el sentido del debate y la dirección hacia la que apunta
la Nefrología del futuro.
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Un momento durante el debate en el plató de Redacción Médica.
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