El auge del contrato sanitario menor muestra la lejanía entre ley y sector

Entre las soluciones para cambiar esta situación está la incorporación de clínicos a este proceso


16 may 2023. 16.30H
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El último informe de la Oficina Independiente de Regulación y Supervisión de la Contratación (Oirescon) pone de relieve el aumento de la contratación menor en diferentes comunidades autónomas. Este tipo de contratos se ven más también en el ámbito sanitario, un aspecto que, según los expertos, debe cambiar para lograr una compra sanitaria más "eficiente y profesional". Entre las soluciones que proponen está la incorporación de clínicos a este proceso y una adecuada planificación de la contratación en línea.

"El número de contratos menores en Sanidad es un reflejo de que la Ley de Contratación del Sector Público (LCSP) no se ajusta a necesidades intrínsecas del sector.  Por ejemplo, se pueden dar problemas en la tramitación de una licitación que impidan adjudicar un contrato a tiempo, lo que puede ser un motivo de contratación menor. Además, los tiempos necesarios para la tramitación de un expediente no responden a la premura que requieren las decisiones clínicas", señalan Paula Hors, directora del Servicio Agregado de Compras Administrativas del Consorci de Salut i Social de Catalunya (CSC) y Josep Maria Guiu, director del Área de Farmacia y del Medicamento del CSC, a Redacción Médica.

Todo ello junto al incremento de las impugnaciones y los plazos de resolución de los tribunales de contratación, podría explicar la elevada contratación menor en sanidad, aseguran los especialistas. Mientras que para Mario Ledesma, asesor jurídico de Contratación Pública del Laboratorio de la Contratación, la tramitación que lleva asociada el contrato menor dentro de la LPSC hace que sea posible "sortear ese control previo" que han de tener el resto de contratos y eso puede ser un factor a tener en cuenta para que puedan producirse a ese elevado nivel. "Por tanto, todo queda al control posterior que se hace de los mismos, en el cual, pueden detectarse las irregularidades que puede haber en torno a los contratos menores", especifica Ledesma en declaraciones a este periódico.

En este sentido, es importante que estos contratos se mantengan como el "último recurso ante las dificultades de cumplimiento de la normativa de contratación en el sistema sanitario", no como una opción preferente. "El hecho de tramitar más contratos menores también supone una burocratización de la contratación sanitaria, lo que conlleva más ineficiencia en la contratación", indican los especialistas del CSC.

Infrafinanciación de los contratos


De hecho, en el informe especial de supervisión relativo a la contratación estratégica se identificaron las recomendaciones en la contratación pública muy aplicables al sector salud y a la compra sanitaria, especialmente en lo que respecta al seguimiento de la ejecución del contrato, el diálogo con las empresas a través de las consultas preliminares de mercado y la necesidad de establecer criterios de adjudicación claros en los expedientes de contratación.

Por otro lado, se detecta un incremento de los criterios de sostenibilidad en la compra pública, que cada vez serán más presentes y con más peso en la compra de medicamentos y productos sanitarios. En palabras de Ledesma, los principales problemas en la contratación pública sanitaria, además, del uso excesivo de la contratación menor y, en muchos casos, contrario a la ley; son "la infrafinanciación, la obsolescencia tecnológica o la necesidad de dar a los pacientes una prestación asistencial de la máxima calidad y acorde con las innovaciones que ofrece el mercado, todo ello, con la máxima celeridad posible, dado que es de la salud de lo que se habla".

Soluciones para mejorar la contratación sanitaria


Por lo tanto, una posible solución es apostar por la profesionalización de la contratación sanitaria y la incorporación de profesionales clínicos en todo el proceso de compra. "La centralización o agrupación de la contratación se prevé como la vía para acometer estos retos. En cualquier caso, disponer de una legislación propia en contratación en el sector sanitario podría dar respuesta a muchas de las barreras y problemáticas actuales", sostienen Hors y Guiu.

Asimismo, Ledesma apunta como vía resolutiva a "una adecuada planificación de la contratación en línea" con lo recomendado por la propia Oirescon en su último informe. "Se debería apostar por los sistemas para la racionalización de la contratación pública, la compra basada en valor; así como por la búsqueda de nuevas soluciones contractuales que contribuyan a la eficiencia de la compra pública y, por tanto, a la sostenibilidad del sistema sanitario", concluye.
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