Nuevos puntos en el mapa. Poco a poco, el sistema empieza a activar más espacios. La
receta electrónica concertada se ha convertido en una de las grandes protagonistas de la
transformación digital del mutualismo administrativo.
Muface está cerca de culminar el que es uno de sus grandes proyectos de su etapa tecnológica, aunque lo cierto es que
uno de sus 'hermanos' parece adelantarse en esta carrera por la digitalización de sus prestaciones farmacéuticas. Lo cierto es que el inicio de la herramienta tiene su origen en el año 2020 en el caso de Muface (y prosigue con 3 comunidades autónomas a la 'cola), aunque
Isfas puso la primera piedra de esta implantación el pasado octubre.
Seis años de diferencia, y un aterrizaje constante de la mutualidad militar, han provocado que
el modelo viva un acelerón en este ámbito. Tanto que, como ha difundido el
Ministerio de Defensa, ya ha fijado los dos
próximos destinos de este aterrizaje en las primeras semanas de marzo (
Ceuta y Melilla), con lo que
ya serían 12 las regiones que disponen de la receta electrónica en la sanidad concertada de Isfas.
La receta concertada en Isfas
El
'hermano' militar de Muface empieza a abrirse camino. Cada vez son más los territorios que se suman a la implantación de la
receta electrónica concertada, un sistema que permite
retirar medicamentos sin necesidad de utilizar un talonario en papel. Un paso para que la mutualidad se adentre de lleno en la transformación digital de su sanidad concertada.
"El
10 de marzo el Isfas pone en marcha la receta electrónica en las ciudades autónomas de
Ceuta y Melilla, para los afiliados residentes en las mismas, con modalidad asistencial con las entidades concertadas Asisa y Adeslas", reza el comunicado emitido por la mutualidad militar. De hecho, el organismo, bajo el mandato del Ministerio de Defensa, hace especial alusión a que
las dos compañías (las únicas que dotan de asistencia en el modelo concertado) "están
trabajando para que sus facultativos se vayan incorporando paulatinamente a este procedimiento y así tengan la capacidad de prescribir electrónicamente".
Lo cierto es que el
inicio de esta implantación tiene su origen
el pasado septiembre. Fue entonces cuando el departamento de Margarita Robles dio el primer anuncio. La receta electrónica concertada se convertiría en una realidad unas semanas después, con la llegada de octubre, en
Aragón y Extremadura.
El aterrizaje ya era una realidad.
Cantabria y Asturias se sumaron en noviembre, y
La Rioja y Navarra hicieron lo propio en diciembre.
El 2026 comenzó con
Castilla-La Mancha e Islas Baleares, que
inauguraron este sistema en el primer mes del año. Y tampoco hubo que esperar demasiado para nuevas implantaciones. Febrero se saldó con
Galicia,
el territorio más envejecido, y con la
Comunidad de Madrid, como las nuevas 'luces verdes' de la receta electrónica concertada de Isfas.
Ahora son Ceuta y Melilla las que se sumarán, a partir del 10 de marzo, a este mapa. La que probablemente sea una de las 'banderas' de la transformación digital del mutualismo administrativo ya dispone de su propio recorrido en la
mutualidad militar. Un camino que, en pocos meses, parece igualarse al de
Muface.
La receta concertada de Muface
El
caso de Muface es distinto al de sus 'hermanos'. La mutualidad dirigida por
Myriam Pallarés implantó Sirem, como denomina a su receta electrónica concertada, por primera vez en 2020.
Cantabria se convirtió en la pionera en el uso de este sistema, y dos años después hicieron lo propio
Asturias y Canarias.
La implantación siguió en 2023 con
Extremadura y La Rioja, y el 2024, en los meses previos a la
crisis sin precedentes de Muface, la mutualidad instaló su receta electrónica concertada en
Navarra, Murcia, Islas Baleares, Ceuta y Melilla. Pero el que probablemente haya sido el mayor trance en la historia del modelo comenzó.
La
crisis se extendió durante más de 200 días. Siete meses en los que la palabra incertidumbre resonó en todo el mutualismo administrativo. Y
la receta electrónica concertada fue uno de los proyectos que Muface apartó. Aunque todo volvió a la normalidad cuando las aseguradoras (en este caso, solo Asisa y Adeslas tras la salida de DKV)
firmaron el concierto de asistencia sanitaria para los funcionarios durante los años 2025, 2026 y 2027.
Esa rúrbica fue el punto de partida de la
reactivación de Sirem. La receta electrónica concertada de Muface se activó en
Castilla-La Mancha y Galicia en julio; en
Aragón en septiembre; y en
Madrid y País Vasco en noviembre.
La que ha inaugurado este sistema en 2026 ha sido la
Comunidad Valenciana, que
ha acogido esta herramienta digital el pasado 3 de marzo. Asimismo, el modelo liderado por Myriam Pallarés planea que el siguiente aterrizaje sea
Castilla y León antes de que acabe el mes.
En la
lista de espera de Muface siguen
Cataluña y Andalucía. La receta electrónica de Muface llegará a ambos territorios, según ha desvelado la mutualidad, durante la primavera de este mismo años. Será entonces cuando esta herramienta digital se convierta en una realidad en todo el país.
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