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Un estudio desvela combinaciones analgésicas erróneas contra el dolor

Un tratamiento excesivo o subóptimo puede provocar resultados contraproducentes en lugar de acelerar la recuperación

Las fracturas en el tobillo limitan seriamente la movilidad de los afectados.

16 dic 2023. 10.00H
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Expertos de la Universidad Aga Khan, en Pakistán, han descubierto el uso de ciertos analgésicos orales es contraproducente para paliar los efectos de fracturas. Es más, esa circunstancia se agrava, por exceso, en los casos en los que se combinan esos calmantes.

El estudio, publicado en el portal científico medRxiv, explica que, como elementos anatómicos esenciales para controlar el equilibrio y la movilidad del cuerpo que son, si se fracturan el tobillo o el retropié, los movimientos de la persona afectada quedan muy limitados, tanto por la pérdida funcional como por el dolor.

Por ello, controlar esa molestia tanto antes como después del tratamiento de la fractura en sí resulta esencial para “reducir la angustia del paciente”. No obstante, la terapia ha de aplicarse en su justa medida si se quieren evitar reingresos, insatisfacción del afectado y una prolongación desmedida del tratamiento.

Los investigadores destacan que los analgésicos parenterales usados en primera instancia se cambian, generalmente, por otros orales tras el alta hospitalaria, de cara a controlar el dolor durante la rehabilitación. Pero, para optimizar el tratamiento, “es de suma importancia elegir calmantes que controlen el dolor de manera oportuna y adecuada y que tengan efectos secundarios insignificantes”.

Pese a ello, se lamenta que los datos disponibles sobre el manejo óptimo del dolor son “escasos”. Al respecto se citan las pautas del Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención (NICE, por sus siglas en inglés), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y algunos estudios de investigación que recomiendan el paracetamol como la primera opción de tratamiento, seguido de Medicamentos Antiinflamatorios No Esteroides (AINE) u opioides, según el tipo de fractura.

Análisis basado en 54 pacientes con fracturas


Los expertos analizaron datos de un estudio sobre 54 pacientes adultos con fracturas por traumatismo de tobillo y retropié ingresados entre junio de 2022 y julio de 2023. Los efectos de los analgésicos orales posquirúrgicos prescritos después del alta hospitalaria se examinaron durante las dos semanas siguientes con el fin de evaluar los posibles eventos adverso.

Los resultados sugieren que algunos analgésicos orales o sus combinaciones “son perjudiciales y tienen un control subóptimo del dolor”, mientras que otros sí que son “seguros y eficaces”.

En concreto, se observaron efectos contraproducentes en las mezclas de tramadol con diclofenaco/naproxeno; naproxeno, pregabalina y paracetamol; etoricoxib con tramadol/diclofenaco; orfenadrina con acetaminofén con o sin tramadol; y celecoxib con paracetamol con o sin tramadol/pregabalina.

En los casos en los que se optó por cambiar algunas combinaciones, se logró controlar de forma más eficaz el dolor. Por ejemplo, ante el etoricoxib o el diclofenaco, con o sin combinación con paracetamol, se mostró una mejor tolerancia a las molestias.

Por ende, en el estudio se concluye que la elección de analgésicos adecuados o sus combinaciones en fracturas específicas “podría reducir el daño al paciente con un manejo óptimo del dolor”.
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