La digitalización se hace hueco en el sistema sanitario. Los Servicios de Salud, al igual que los grupos y centros de la sanidad privada, ya tienen
sus propios planes para implementar este tipo de herramientas en su actividad clínica diaria. El
mutualismo administrativo tampoco se queda atrás, y es que la
receta electrónica concertada de Muface, un sistema que permite retirar medicamentos sin necesidad de presentar un talonario en papel, se ha convertido en una de las protagonistas de esta transformación digital. Las diferentes comunidades y ciudades autónomas se han sumado al uso de esta herramienta bautizada como Sirem, y la próxima activación está fijada para el 7 de abril en Castilla y León. Aún así,
Muface ha desvelado un dato sobre esta receta electrónica concertada:
el 20 por ciento de los mutualistas aún no disponen de este sistema. Si bien, el 80 por ciento restante se corresponde con 662.241 personas.
Muface ya se ha fijado la meta. La
implantación total de su receta electrónica en la sanidad concertada (es decir, el modelo de los que han optado por tener su asistencia sanitaria con una de las dos entidades que han suscrito el
último concierto, Asisa o Adeslas) es uno de los ejes de su
plan de ruta para 2026. Y la mutualidad, dirigida por Myriam Pallarés, pretende que
la herramienta esté disponible en todo el país antes del verano.
Así lo ha desvelado el organismo público en las últimas semanas. El
Consejo General de Muface ha sido uno de los puntos de partida. La reunión congregó a la dirección general de la mutualidad así como a los sindicatos que actuaron como representantes de los mutualistas (que en total suman a más de un millón y medio de personas). La cumbre se Muface -la primera del año, por cierto- tuvo como 'plato estrella' los
resultados de las permutas celebradas en enero, en las que la sanidad concertada continuó como líder con el 62 por ciento de adscritos frente a
un sistema sanitario público en crecimiento con el 38 por ciento restante.
La receta concertada de Muface: plazos y retos
El Consejo General de
Muface dio lugar a más temas que, en este momento, copan la actualidad informativa de la mutualidad. Uno de ellos fue la
implantación de la receta electrónica concertada. Horas antes de la reunión
Redacción Médica se hizo eco de que Castilla y León saldría de la 'lista de espera' de Muface y dispondría de este sistema a partir de este 7 de abril. Más aún, el modelo y la comunidad autónoma celebrarían una cita técnica previa a esa activación.
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Cataluña y Andalucía siguen en la 'lista de espera' de la receta electrónica concertada de Muface
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No hizo falta esperar demasiado para celebrar esa reunión. Ha sido este lunes cuando Myriam Pallarés junto a otros protagonistas de esta implantación se ha trasladado a la región. Y en un comunicado de prensa emitido tras la cita, el propio organismo público ha dejado la idea:
"Un 80 por ciento del colectivo mutualista puede y debe utilizar ya la receta electrónica".
El porcentaje llega tras el aterrizaje en Castilla y León. Según ha revelado Muface, esta incorporación tiene una traducción. "Serán ya 15 comunidades y 2 ciudades autónomas los territorios en los que esté en funcionamiento, dando servicio a
un colectivo mutualista de opción concertada de 662.241 personas, que se suman a los 598.731 mutualistas que ya disfrutan de la
receta electrónica de opción pública en todo el territorio nacional", define el modelo.
La implantación de la receta electrónica concertada no ha seguido el mismo camino que el de la pública. Cabe señalar que los mutualistas y beneficiarios del sistema sanitario público pueden hacer uso de esta herramienta en todas las comunidades y ciudades autónomas desde hace años, pero
en el caso del modelo concertado aún quedan dos territorios en 'lista de espera'.
Cataluña y Andalucía serán los últimos territorios en disponer de esta herramienta. De hecho, fuentes del Consejo General de Colegios Farmacéuticos (
Cgcof) explicó a
Redacción Médica que
esta implantación tendría lugar "antes de junio". Por lo tanto, si el plan sigue con lo previsto, la receta electrónica concertada será una realidad en todo el país antes del verano.
El
inicio de este sistema, bautizado como Sirem, se remonta a 2020. Fue entonces cuando Cantabria se convirtió en la pionera en el uso de esta herramienta para retirar medicamentos, y poco después se fueron uniendo los diferentes territorios que componen el mapa.
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El grado de implantación de la receta concertada de Muface oscila entre el 2 y el 80%
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Ahora
solo quedan dos comunidades autónomas. Andalucía y Cataluña. Ambas representan el 20 por ciento del mutualismo que sigue sin la receta electrónica concertada. Un sistema, por cierto, que
dispone de un distinto grado de implantación (cifras que oscilan desde el 2 hasta el 80 por ciento), y que ha provocado una confesión en el Consejo General de Muface.
Tal y como pudo conocer Redacción Médica, que accedió a los documentos que se presentaron durante la cita, el organismo público señaló los
siete factores que estaban dificultando la implantación y el uso total en las comunidades autónomas. "Antigüedad; número de hospitales concertados y grupos hospitalarios; población en medio rural/urbano; brecha digital; edad colectivo Muface y edad colectivo médico; interés de mutualistas; e implicación entidades y médicos", reza el texto.
La implantación total de la receta electrónica concertada es uno de los
desafíos de Muface para este 2026. La digitalización de su prestación farmacéutica está cerca de extender por todo el país, y la activación en Castilla y León es uno de los últimos pasos del modelo dirigido por Myriam Pallarés.
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