La digitalización se asoma a
Muface. La mutualidad encara la recta final de la implantación de uno de sus grandes hitos, la
receta electrónica concertada. Este sistema, bautizado como Sirem, permite a los mutualistas adscritos al modelo sanitario concertado
retirar medicamentos sin necesidad de presentar un talonario en papel. Un paso clave en una sociedad que se sumerge de lleno en una era marcada por las nuevas tecnologías y en la que este tipo de herramientas forman parte del día a día de la asistencia sanitaria. Los profesionales sanitarios, sin embargo,
no hacen un gran uso de este sistema. Esa es la idea que desprende una encuesta interna de Muface a la que ha tenido acceso
Redacción Médica, en la que se concluye que
solo tres de cada 10 médicos de Atención Primaria utilizan la receta electrónica concertada. Es decir, un dato que se refiere solo a este sistema digital.
Sirem no parece contar, de momento, con el visto bueno de los facultativos. Al menos esa es una de las ideas que detalla esta macroencuesta de Muface. En este punto cabe señalar que, según la mutualidad liderada por Myriam Pallarés,
el 64 por ciento de los médicos notificó que
"pierde el tiempo" a la hora de prescribir con esta herramienta. Otro dato:
el modelo emite el 41 por ciento de las recetas en papel pese a solicitarlas el paciente en formato electrónico.
Ese es el dibujo que tiene ante sí la
receta electrónica concertada de Muface. Una herramienta que
pretende estar disponible en los próximos meses para la gran mayoría del mutualismo (el 64 por ciento de los adscritos, según los últimos datos disponibles) y que aún no está disponibles en todo el mapa. Lo cierto es que
Castilla y León, Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana serán sus próximos destinos. Esta último comunidad, de hecho, y
como desveló Redacción Médica en exclusiva, ya está en el radar de la mutualidad.
El uso de Sirem entre los médicos
Muface ahonda en el
uso de esta receta electrónica concertada, que nació en 2020 con Cantabria como pionera en el uso de esta herramienta,
entre las diferentes especialidades médicas. En este sentido, la mutualidad de Myriam Pallarés concluye que la rutina con Sirem entre los profesionales "varía en cada una de las provincias".
Precisamente, la encuesta de Muface no determina más detalles sobre estas distinciones. No obstante, lo que sí aclara es que según las respuestas obtenidas en el sondeo (en el que han participado tanto profesionales como
mutualistas), "de manera global
donde más se emplea [esta receta electrónica concertada] es
en los médicos de Atención Primaria con un 29 por ciento".
Estos sanitarios son los primeros de la tabla. Al menos en lo que a la receta electrónica concertada se refiere. A estos les siguen los
médicos especialistas, con una ratio del 12 por ciento; "y los
centros médicos y hospitales, con un 10 por ciento".
Las cifras evidencian la
radiografía del grado de uso de Sirem entre las distintas especialidades médicas. Con ello, el objetivo de Muface con esta encuesta se centra en mostrar todos los datos, tanto los positivos como los negativos, que rodean a la
receta electrónica concertada de la mutualidad.
Esta herramienta se prepara para su implantación total en todo el país. Por el momento, ya está disponible en
Cantabria (2020);
Asturias y Canarias (2022);
Extremadura y La Rioja (2023); y
Navarra, Murcia, Islas Baleares, Ceuta y Melilla (2024). La herramienta
vivió un parón como consecuencia de la crisis sin precedentes de Muface, aunque su reactivación surgió en julio de 2025, cuando aterrizó en
Castilla-La Mancha y Galicia. A estas comunidades se sumaron
Aragón en septiembre y
Madrid y País Vasco en noviembre. Tras ellas, la próxima será Comunidad Valenciana, y en la lista de espera de Muface quedan Castilla y León, Cataluña y Andalucía.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.