La
Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (Sempspgs) considera que la creación de una especialidad
MIR de Enfermedades Infecciosas daría lugar a una
fragmentación de la atención, desajustes en los recursos humanos,
incremento injustificado de costes, así como a conflictos competenciales y organizativos.
Así, pese a reconocer "plenamente la relevancia creciente de las enfermedades infecciosas en la práctica clínica, la salud pública y la gestión sanitaria, así como la necesidad de seguir fortaleciendo la capacidad del sistema para su prevención, diagnóstico, tratamiento y control", la entidad considera que la creación de una nueva especialidad finalista "no es la respuesta más adecuada a los retos actuales y futuros en este ámbito", ya que "no aportaría valor añadido real al actual modelo sanitario español".
Teniendo en cuenta que la atención a los procesos infecciosos "requiere una visión transversal y multidisciplinar", crear una nueva especialidad médica específica favorecería, según afirman, "la atomización del sistema, con riesgo de pérdida de continuidad asistencial, incremento de la multiconsulta y deterioro de la atención a pacientes complejos", advierten desde la entidad en un comunicado.
No solo eso. La creación de una nueva especialidad "conllevaría necesariamente la
generación de nuevas estructuras organizativas, nuevas
plazas formativas MIR y nuevos dispositivos asistenciales", generando así un impacto "económico significativo" y "difícilmente justificable" en el contexto actual a ojos de la sociedad, que "reitera su compromiso con la mejora continua del Sistema Nacional de Salud y con un modelo de atención a las enfermedades infecciosas basado en la excelencia profesional, la
cooperación interdisciplinar y la responsabilidad institucional".
Conflicto competencial
Además, de acuerdo con el marco normativo, la
nueva especialidad MIR, deberá estar dotada con un "cuerpo competencial propio, no cubierto por otras". El problema es que, en el caso de las enfermedades infecciosas, explican, "
dichas competencias ya están reguladas y ejercidas por múltiples especialidades, lo que generaría conflictos legales y corporativos previsibles".
Entre las razones para justificar su oposición, la Sempspgs también arguye el impacto negativo en recursos humanos que tendría la inclusión de una nueva rama MIR. "Muchos profesionales actualmente formados y comprometidos con la atención a las infecciones podrían verse
desplazados o incentivados a cambiar de itinerario profesional, agravando los déficits ya existentes en especialidades troncales como la
Medicina Interna y la Medicina Preventiva", explican.
En este sentido, consideran que, actualmente, la
atención a las enfermedades infecciosas se encuentra "sólidamente cubierta" por ambas especialidades, al aportar "una visión clínica integral, especialmente relevante en pacientes complejos, pluripatológicos y vulnerables" y, en el caso de Preventiva, "liderar la vigilancia epidemiológica, la prevención, el control de brotes, la seguridad del paciente y las estrategias poblacionales".
La "imprescindible" base diagnóstica también estaría cubierta por los equipos de
Microbiología, a los que se suman profesionales de otros ámbitos asistenciales, como
Pediatría, UCI, Hematología y Hemoterapia, Cirugía, Antestesiología y Reanimación o Atención Primaria, "con competencias consolidadas en patología infecciosa".
Apoyo a una ACE
"Este modelo ha demostrado eficacia, eficiencia y capacidad de respuesta, tanto en la práctica ordinaria como en
situaciones de crisis sanitarias recientes", sentencian desde el organismo. Es por ello que, desde la sociedad se defienden otras vías al impulso de una nueva especialidad "más eficientes y sostenibles".
En concreto, hablan de potenciar la capacitación específica en enfermedades infecciosas dentro de las especialidades existentes y fortalecer la formación reglada en Medicina Preventiva y Salud Pública, "garantizando c
ompetencias avanzadas en vigilancia epidemiológica, control de infecciones, resistencias antimicrobianas y preparación frente a emergencias sanitarias".
La Sempspgs también apoya la postura sostenida por algunas comunidades autónomas en el debate preliminar, en la que se apostaba por el
desarrollo de Áreas de Capacitación Específica (ACE) como alternativa a la creación de un
MIR específico de Infecciosas. Su petición va más allá de este campo, al apostar por "itinerarios formativos avanzados y sistemas de acreditación profesional" en este campo de la Medicina.
Fuera del ámbito formativo, la sociedad propone impulsar "
modelos multidisciplinares estables, que integren clínica, microbiología, prevención y gestión". "El futuro de la atención a las enfermedades infecciosas pasa por reforzar la formación, la coordinación y la integración, no por multiplicar especialidades. Apostamos por un sistema fuerte, cohesionado y orientado a la eficiencia clínica y poblacional", aducen desde la entidad.