Entre el optimismo y la incertidumbre. Ambas palabras resuenan al otro lado del teléfono. Los mutualistas de Muface de Castilla y León con la sanidad concertada se preparan para un cambio de etapa, ya que este martes se activa en su comunidad la receta electrónica. Si bien unos califican este aterrizaje como “positivo”, otros optan por la precaución y ponen el foco en el uso de
esta herramienta entre los más mayores. En lo que sí coinciden a lo largo de la conversación con
Redacción Médica es en que la
receta electrónica concertada
“es un gran avance” para una comunidad caracterizada por sus zonas rurales, al mismo tiempo que indican que "llega tarde".
Castilla y León es uno de los últimos territorios en los que
la receta electrónica aún no estaba disponible. Al menos, en lo que se refiere a la sanidad concertada. Cabe recordar que este sistema
lleva varios años implantado, y en pleno uso, en el sistema sanitario público. No es así en el caso del modelo concertado -aquel al que dotan de asistencia sanitaria las entidades-, donde el primer aterrizaje se produjo en mayo de 2020, y cuya implantación total está prevista para antes de este verano.
Castilla y León 'acoge' a la receta concertada de Muface
Con esa meta fijada, la de la etapa estival, la mutualidad dirigida por
Myriam Pallarés pretende llevar esta herramienta digital a todo el país. Los castellanoleoneses son los que acogerán la receta electrónica concertada este 7 de abril. “Es un paso adelante. Y
va a ser un avance muy importante para los pacientes crónicos”, incide María Monteseguro (Soria, 43 años).
Sus palabras se centran en los beneficios para aquellos inmersos en este tipo de tratamientos y en las distintas facilidades que les puede aportar la receta electrónica concertada, que en el caso de Muface se bautiza como Sirem. Más allá de esas ventajas, como l
a “agilidad” y la “rapidez”, la funcionaria, que lleva varios años adscrita a la sanidad concertada de la mutualidad, subraya que
esta herramienta “llega tarde”.
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La receta electrónica concertada "va a ser complicada para los más mayores"
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Precisamente, se remonta a mayor de 2020, cuando este sistema se implantó por primera vez en Cantabria. “Seis años después ha llegado a Castilla y León.
Es un atraso en comparación con otras comunidades. Tenía que haber llegado aquí muchos años antes”, insiste.
No es el único ‘pero’ que Monteseguro resalta a lo largo de la conversación con este periódico.
“Pensándolo fríamente, para los más mayores va a ser más complicado”, menciona sobre esta herramienta puramente digital. No obstante, la mutualista hace alusión a que esta receta electrónica ya está disponible en la
sanidad pública, “por lo que,
si ellos se han acomodado, los de la sanidad concertada podrán hacerlo”.
Esta ‘brecha digital’ es uno de los aspectos que la propia mutualidad destacó durante el último Consejo General de
Muface. Fue en esa cumbre donde la dirección general, encabezada por Myriam Pallarés, explicó las
siete razones por las que l
a receta electrónica concertada no disponía del mismo grado de uso en las distintas comunidades y ciudades autónomas. Y los conocimientos digitales se alzaron como uno de esos ejes.
Mariano García Clavero (Valladolid, 51 años) es otro de los funcionarios que aborda esa falta de conocimientos. Al igual que Monteseguro, desde este martes podrá hacer uso de la receta electrónica concertada en Castilla y León, y vuelve a poner el foco en los mutualistas de mayor edad: “
Hay que tener cuidado con la población envejecida. Desde Muface hay que informar y apoyarles”.
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"Se tardará un tiempo hasta que la receta electrónica concertada se utilice en toda la comunidad"
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Al principio tendrán que utilizar los dos sistemas: el digital y el talonario en papel. Habrá que combinarlo y, sobre todo, ayudarles”, relata.
Este mutualista califica el aterrizaje de Sirem en la región como “positivo”. “Se tardará un tiempo hasta que la receta electrónica concertada se utilice en toda la comunidad.
Tienen que acostumbrarse los mutualistas, los médicos, los farmacéuticos...”, explica. De hecho, García pone el foco en las
zonas rurales, que son ya una de las grandes características de Castilla y León. “Hay muchos mutualistas que vuelven al pueblo. Ellos también tienen derecho a hacer uso de este tipo de herramientas”, destaca.
La implantación total de la receta concertada de Muface
La receta electrónica concertada de Muface da sus últimos pasos. Como recuerdan ambos mutualistas, la
crisis sin precedentes del modelo supuso un parón para esta implantación. No fue hasta el verano de 2025 cuando Sirem aterrizó en
Galicia y
Castilla-La Mancha. Dos comunidades a las que se unieron
Aragón en septiembre y
Madrid y
País Vasco en noviembre.
El 2026 comenzó con la implantación total de esta herramienta como una de las prioridades para Muface. A principios de marzo llegó a
Comunidad Valenciana, y desde este 7 de abril estará activa en
Castilla y León. Por lo tanto, desde su ‘primera piedra’ en 2020, Muface ha completado casi todo el mapa. Tan solo quedan
Andalucía y Cataluña, y es que su implantación está prevista para “antes de verano”. Será entonces cuando la receta electrónica de Muface estará disponible en todo el país. Al menos, esa es la meta que se ha fijado la mutualidad.
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