El inicio de un nuevo año no siempre llega acompañado de sensación de avance en el sector sanitario. Para muchos
profesionales, el cierre de 2025 deja
más retos pendientes que objetivos cumplidos, una percepción de estancamiento estructural y la necesidad de reajustar expectativas.
Algunos médicos, farmacéuticos y enfermeras comparten, en declaraciones a
Redacción Médica, una
mezcla de frustración y compromiso con la que afrontan 2026, de cara a seguir garantizando la calidad asistencial, pero replanteando prioridades para proteger su ejercicio profesional y su bienestar.
Medicina: sostener la calidad pese al desgaste acumulado
Miguel Mansilla, médico adjunto en Dermatología del Hospital Universitario y Politécnico La Fe y Premio Sanitas MIR 2025, reconoce que el año que acaba de terminar no ha permitido resolver problemas de fondo que arrastra el sistema desde hace tiempo. "El sistema sanitario llega a 2026 en un momento objetivamente complejo. La
falta de soluciones estructurales dificulta la planificación a medio plazo y la estabilidad de los equipos", señala.
Desde su experiencia, la frustración no viene tanto por la atención clínica, que sigue siendo de alto nivel, como por
el desgaste que se acumula con el paso del tiempo. "El principal riesgo no es una pérdida de calidad técnica, sino el cansancio progresivo, que acaba afectando a la continuidad asistencial, a la docencia y a la innovación clínica", explica.
Ante este escenario, Mansilla asegura que e
l nuevo año se afronta con un enfoque práctico y realista. "La prioridad sigue siendo mantener una atención rigurosa y de calidad, adaptándose al contexto organizativo existente". Sin embargo, admite que muchos objetivos profesionales quedan relegados. "La incertidumbre se traduce en mayor carga de trabajo y en menos margen para planificar a medio plazo", afirma, insistiendo en que cuestiones como la revisión del sistema de guardias siguen siendo una asignatura pendiente que condiciona la sostenibilidad del ejercicio médico.
Gestión sanitaria y la planificación en un entorno cambiante
Desde una perspectiva más organizativa, Carlos Zarco, presidente de la International Health Cooperative Organisation y miembro del consejo de administración de la ACI, comparte esa sensación de cierre incompleto de ciclo. "Sabemos que el entorno seguirá siendo complejo, lo que
genera una cierta frustración porque muchos cambios no avanzan al ritmo necesario", reconoce.
Para Zarco, esta realidad obliga a redefinir la manera de afrontar el nuevo año. "La planificación y la comunicación con los equipos serán esenciales. En la práctica, eso significa
anticipar posibles demoras, reorganizar agendas y ser transparentes con los pacientes para preservar la confianza", explica.
También pone el foco en el impacto humano de esta situación. "El reto para los profesionales es
adaptarse a un escenario cambiante sin perder la cohesión del equipo ni descuidar el bienestar profesional. Cuando la incertidumbre se cronifica, la resiliencia y la colaboración dejan de ser virtudes y pasan a ser una necesidad", subraya.
Farmacia: avanzar más allá de la dispensación
En la farmacia comunitaria, Javier Palacios, titular de una farmacia en Jaén, hace un balance positivo del año, pero admite que algunos objetivos estratégicos siguen sin cumplirse. "Ha sido un buen año, pero
seguimos sin avanzar lo suficiente en el reconocimiento del papel asistencial de la farmacia", afirma.
La frustración, explica, viene de la falta de integración real en el sistema sanitario. "Una
mayor participación en programas con médicos, servicios sociales y la administración permitiría abordar retos como la deshabituación tabáquica, la revisión del uso del medicamento o la financiación del servicio SPD", señala. Son objetivos recurrentes que, un año más, siguen pendientes.
De cara a 2026, Palacios ha decidido reenfocar prioridades hacia aquello que sí está en su mano. "Voy a reforzar la oferta de servicios profesionales, formar más al equipo y mejorar la capacidad de respuesta desde la farmacia". También alerta de otro reto no resuelto como es
la desinformación en salud. "Cada vez más personas confían en productos promocionados fuera del canal farmacia. Es algo peligroso y un desafío que debemos afrontar con más educación sanitaria y profesionalización".
Enfermería: formación sin reconocimiento
La frustración es especialmente palpable en el discurso de Nerea Cuadros, enfermera interna residente en Granada. Para ella, 2025 ha vuelto a evidenciar el problema no resuelto en la
falta de reconocimiento de la formación especializada. "Tras oposiciones durísimas y dos años de residencia con un salario muy bajo, no se nos tiene en cuenta ni a nivel de contratación ni salarial", denuncia.
Cuadros cuestiona un sistema que, segun ella,
forma especialistas para luego emplearlos como generalistas. "Es desalentador ver cómo se ignora nuestra preparación. Esto alimenta el burnout, la inestabilidad laboral y la fuga de profesionales", afirma. La incertidumbre sobre dónde y cómo podrá trabajar tras finalizar su residencia marca su manera de afrontar el nuevo año.
Aun así, no renuncia a replantear objetivos. "
Seguimos apostando por una enfermería más especializada, con más competencias y mejor reconocimiento. El problema es que el sistema aún no está preparado para aprovechar ese potencial", se lamenta.
Pese a la frustración compartida, los profesionales coinciden en que
2026 no puede afrontarse desde la resignación. "Atender los problemas estructurales no es un privilegio, es una necesidad para la sostenibilidad del sistema", resume Mansilla. Zarco, por su parte, concluye que "sin planificación y colaboración, el desgaste seguirá aumentando".
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