La receta electrónica concertada de
Muface, uno de los grandes hitos en
materia digital de la mutualidad, está rodeada de sus problemas. Al menos, esa es la opinión que dan a conocer los médicos que, por el momento, no dan visto bueno a esta herramienta electrónica. Esa es la conclusión de una macroencuesta interna del modelo de la que se ha hecho eco este periódico, pero lo cierto es que ahora
son los propios profesionales los que van a la raíz de este rechazo. “Las bases de datos están desactualizadas,
tenemos problemas de acceso y muy poca formación”, revela a
Redacción Médica uno de los facultativos que en los últimos meses ha tratado de hacer uso de este sistema electrónico. Esta posición es completamente distinta a la de una funcionaria que, en declaraciones a este medio, subraya que
“la receta concertada de Muface no funciona por culpa de los médicos”.
La mutualidad dirigida por Myriam Pallarés se encuentra inmersa en la
implantación total de su receta electrónica concertada, una herramienta bautizada como Sirem que
permite retirar medicamentos sin necesidad de presentar un talonario en papel. Por el momento, son cuatro las comunidades autónomas que le quedan por conquistar (Cataluña, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Andalucía), si bien este sistema
tiene problemas en las regiones donde ya está en desarrollo.
La propia Muface ha sacado a relucir los principales datos. El
62 por ciento de los médicos han alegado que
“pierden tiempo” con la prescripción de Sirem; solo
3 de cada 10 profesionales de Atención Primaria utilizan esta herramienta; o el hecho de que e
l 41 por ciento de las recetas se emiten en papel pese a solicitarlas el paciente en formato electrónico. Ahora son los propios profesionales los que, en conversación con
Redacción Médica, explican a qué se debe esta situación.
La receta concertada de Muface no atrae a los médicos
Este periódico se ha puesto en contacto con uno de los profesionales que desde hace varios meses hace uso de Sirem. “Es cierto que, como cualquier cosa nueva, hay que empezar poco a poco. Pero la verdad es que
tenemos muchos problemas, especialmente en el acceso a los sistemas”, apunto este médico.
Sus palabras se centran principalmente en las
infraestructuras electrónicas de
Muface que, según dice, “no estaban preparadas”. ¿Por qué? “Porque desde el inicio ha habido problemas. Ha habido médicos que ni siquiera estaban dados de alta en la base de datos. Y
a todo ello se suma la escasa o nula formación sobre el uso de esta
receta concertada, lo que hace que cada vez menos de nosotros queramos utilizarla”, desarrolla. A los que añade que “es aún peor entre los médicos de ejercicio privado”.
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"Hay médicos que ni siquiera estaban en la base de datos"
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Sus palabras hacen alusión a esos datos que Muface ha dado a conocer en su macroencuesta y sobre los que
Redacción Médica ha informado en las últimas semanas.
“La receta concertada de Muface puede ser un gran proyecto, pero no tiene una base”, resuelve. Esto se traduce en que, en sus palabras,
“no hay explicaciones ni facilidades” para los médicos y para los propios mutualistas (que, junto a los beneficios,
en el caso de la sanidad concertada, superan la barrera del millón de personas).
La receta concertada a ojos del mutualismo
Esta fuente achaca los problemas a la propia mutualidad, mientras que una funcionaria los atribuye a los profesionales.
“La receta concertada de Muface no funciona por culpa de los médicos”, sentencia Sabela Calvo (Santiago de Compostela, 54 años) a lo largo de una conversación con este periódico.
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"Los propios médicos o no sabían o no querían utilizarla"
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En su caso, esta mutualista recurre a esta herramienta ya que su hijo precisa de un tratamiento concreto.
“En Galicia, la receta concertada de Muface lleva implantada varios meses”, dice haciendo referencia al aterrizaje de este sistema en la comunidad el pasado julio. Así, ahonda en que, desde entonces, ha afrontado muchos obstáculos “porque los propios médicos o no sabían o no querían utilizarla”.
Muface y la implantación de la receta concertada
La receta electrónica concertada de Muface allana su camino.
Cada vez son menos las comunidades autónomas que le quedan por conquistar. No obstante, en este punto cabe señalar que el aterrizaje de Sirem no ha seguido una línea constante, ya que su primer destino fue
Cantabria, en 2020, y durante dos años no se activó en ningún otro territorio.
A esta comunidad pionera le siguieron
Asturias y Canarias en 2022. Por su parte, Sirem llegó
a Extremadura y a La Rioja en 2023; mientras que
Navarra, Murcia, Islas Baleares, Ceuta y Melilla se sumaron en 2024, en los meses previos a la
crisis sin precedentes de Muface.
Este trance, que probablemente haya sido uno de los peores en la historia del mutualismo administrativo,
supuso un parón para Sirem. Sin embargo, una vez firmado el
nuevo concierto de asistencia sanitaria (que está en vigor desde el 1 de mayo de 2025 hasta el 31 de diciembre de 2027 y que cuenta con la rúbrica de Asisa y Adeslas), este proyecto se reactivó.
Poco después de esa firma, Muface volvió a implantar la receta electrónica concertada. En julio se unieron
Castilla-La Mancha y Galicia;
Aragón lo hizo en septiembre; y
Madrid y País Vasco lo hicieron en noviembre.
Con ese mapa, tan solo quedan cuatro comunidades autónomas en el radar de Muface.
Comunidad Valenciana,
como desveló Redacción Médica, será la siguiente en sumarse al uso de esta receta electrónica concertada. Por el momento no se conoce el plazo exacto, aunque fuentes del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España (Cgcof) trasladaron a este periódico que “está previsto que en las próximas semanas haya más despliegues y en los próximos meses se complete el mapa”.
Cataluña, Castilla y León y Andalucía serán las siguientes. De hecho, la andaluza será la última en unirse a este sistema, tal y como avanzaron fuentes sindicales presentes en el Consejo General de Muface a este periódico. Entre tanto, la receta electrónica concertada de Muface busca su camino para la implantación total del sistema y poder completar así uno de los
objetivos propuestos por la mutualidad para este 2026.
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