El
turismo sanitario ha cobrado protagonismo en las últimas semanas a raíz del nuevo real decreto aprobado por el
Consejo de Ministros, que regula el procedimiento para reconocer el derecho a la protección de la salud y al acceso a la sanidad pública de las personas extranjeras sin residencia legal en España. La norma ha provocado críticas que apuntan a un posible efecto llamada. Sin embargo, tal y como informó este periódico, desde e
l Ministerio de Sanidad aseguran que no se trata de un problema real en España y subrayan que el texto incorpora mecanismos para evitar posibles abusos.
En este contexto, la última
Encuesta de Turismo de Residentes publicada por el
Instituto Nacional de Estadística (INE), refleja que los propios ciudadanos también recurren a los viajes por motivos de salud, aunque con menor intensidad que el año anterior. En el cuarto trimestre de 2025, los residentes en España realizaron 36,3 millones de viajes, un 5,4 por ciento menos que en el mismo periodo de 2024.
Dentro de esta tendencia, los desplazamientos por motivos sanitarios descendieron un 12 por ciento con respecto a 2024, hasta situarse en
2.317.858, un 6,4 por ciento de los viajes totales realizados por residentes nacionales. Estos viajes incluyen desde la recepción de tratamientos médicos en hospitales o clínicas hasta consultas especializadas, estancias en balnearios por
prescripción médica o intervenciones quirúrgicas, incluida la cirugía estética.
Variación del turismo sanitario de España
El
turismo sanitario mantuvo una
tendencia a la baja en 2025. El total de viajes por motivos de salud ha descendido un 10,3 por ciento, hasta situarse en 2.317.858 desplazamientos. En el acumulado del año, la cifra alcanza los 9.617.082 viajes, lo que supone una caída del 12,2 por ciento.
El retroceso no es homogéneo. Los datos reflejan un descenso más acusado en los viajes al extranjero que en los
desplazamientos dentro del territorio nacional. En concreto, los viajes nacionales registran una caída del 9,9 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior y del 12,6 por ciento en términos interanuales.
Por su parte, los
viajes al extranjero por motivos sanitarios registran un descenso del 15,2 por ciento, mientras que la variación anual se sitúa en el 7,5 por ciento. También disminuye el número de pernoctaciones asociadas a este tipo de viajes. En conjunto, caen un 20,2 por ciento respecto al mismo periodo de 2024. En este caso, el descenso es mayor en los viajes nacionales, con una bajada del 23 por ciento, frente al 7,5 por ciento registrado en los
desplazamientos internacionales.
Sobre la duración media de los
viajes por motivos de salud, a nivel general se acortan un 11,1 por ciento en comparación con el año anterior, situándose en 3,5 días de media. Este descenso se explica, sobre todo, por la evolución de los viajes nacionales, cuya duración se mantiene en torno a los tres días, pero cae un 14,6 por ciento respecto al último cuatrimestre de 2024. En cambio, los viajes al extranjero siguen la tendencia opuesta: su duración media aumenta un 9,1 por ciento en tasa anual, hasta situarse en los 10,2 días.
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