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La Seguridad Social culmina con Muface la integración de todo el mutualismo

Isfas y Mugeju ya se incorporaron a la base de datos de aseguramiento sanitario y resolvieron un vacío legal

Exterior de Muface.


20 abr 2026. 20.30H
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Muface y el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) renuevan su convenio. El Boletín Oficial del Estado (BOE) se hace eco de las principales novedades del texto que une a ambas partes y que se prolongará durante los próximos cuatros años. El texto, además, desvela una de las incógnitas que ya dejó sobre la mesa Redacción Médica. Y es que la Seguridad Social culmina la integración del mutualismo en la base de datos de aseguramiento sanitario, bautizado como Badas, con la suma de Muface, tal y como queda reflejado en uno de los apartados del convenio. De hecho, la mutualidad dirigida por Myriam Pallarés era la única (Isfas y Mugeju se habían integrado hace unas semanas) que quedaba para resolver un vacío legal detectado en algunos casos de familiares de beneficiarios.

Este es uno de los puntos clave que recoge la renovada alianza entre Muface y el INSS. Es decir, consolida un sistema de control que impide que un mismo beneficiario reciba asistencia sanitaria simultáneamente por dos vías distintas. Una situación que se detectaba en ocasiones muy particulares, según revelaron fuentes de la Seguridad Social a este periódico. 


Muface, Isfas y Mugeju evitan duplicidades


La solución la pone sobre la mesa el propio convenio. Tal y como hace referencia la resolución del BOE, el acuerdo recoge la integración del mutualismo en la base de datos de aseguramiento sanitario del INSS, denominada Badas, que será la encargada de gestionar quién ha optado por el modelo concertado o por la sanidad pública. Esto se traduce en que permite verificar en tiempo real el derecho a la asistencia sanitaria con cargos públicos, a par que detecta las posibles duplicidades que permitían compatibilizar ambos sistemas sanitarios. 

Por el momento, esta herramienta ya estaba disponible en los convenios suscritos por los 'hermanos' de Muface, Isfas (encargado de dotar de asistencia sanitaria a las Fuerzas Armadas y a la Guardia Civil) y Mugeju (que hace lo propio con jueces, fiscales y el resto del personal de la Administración de Justicia). En concreto, sus textos establecían que uno de los objetivos era "controlar y evitar la duplicidad de derechos incompatibles" y, por lo tanto, Badas sería el sistema que ayudaría a cumplir esta meta. 


Las claves del convenio Muface-INSS


La renovación del convenio entre Muface y el Instituto Nacional de la Seguridad Social ya es una realidad. Así lo han acordado ambos organismos, y así ha quedado reflejado en una de las resoluciones del Boletín Oficial del Estado (BOE). De hecho, uno de los principales detalles es que esta unión ya se encuentra en vigor desde el pasado 24 de marzo, si bien no se ha anunciado de forma oficial hasta este lunes. Además, estará en vigor durante cuatro años, hasta 2030, y podrá prorrogarse por otros cuatro si lo establecen ambas partes. 

Más allá de esa duración, uno de los principales ejes es el fin de la duplicidad que soluciona Badas. Tal y como queda reflejado en el texto, el INSS comunicará diariamente a Muface las altas en otros regímenes de la Seguridad Social de personas que deban causar baja en la mutualidad.

Otro de los detalles que incluye el documento se centra en la regulación de los cambios que pueden realizar los mutualistas y los beneficiarios hacia la sanidad pública. Es decir, las permutas, que siguen siendo las de enero y julio, según confirma el convenio. En ciertos casos de cambio extraordinario, como ya informó Redacción Médica, el mutualista debe permanecer adscrito al sistema público un mínimo de dos años. 

Por último, el documento detalla con exactitud los cuatro casos para realizar un cambio extraordinario a la sanidad pública fuera del periodo de permutas. Estos son: 
  1. Pacientes con patología psiquiátrica.
  2. Personas mayores o con discapacidad o en situación de dependencia que se encuentren en centros residenciales públicos o que ocupen una plaza concertada por los servicios sociales en centros privados.
  3. Víctimas de violencia de género.
  4. Pacientes que precisen atención en cuidados paliativos en el ámbito domiciliario.

Y para aquellas solicitudes de cambio extraordinario por razones médico-hospitalarias, la Administración no responde en un plazo de tres meses, la solicitud se considera estimada (es decir, queda aprobada por silencio positivo).

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.