La atención de pacientes n
o deja de encarecerse. Los precios relativos a servicios y productos del ámbito de la salud siguen en ascenso un mes más. Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que
el IPC sanitario ha ascendido un 0,1 por ciento en marzo respecto al anterior mes. Es más, este índice también experimentó un aumento en febrero y enero. Un ascenso que coloca
el coste de la sanidad un 2,2 por ciento más alto que hace un año.
Los precios sanitarios no cesan en su avance, impulsados por las subidas en otros sectores.
Carburantes y transportes marcan el ritmo ascendente del IPC, especialmente desde el estallido de
la guerra en el Golfo Pérsico. Las hostilidades en Irán marcan el comportamiento del ejercicio en España, donde
este indicador se dispara un 3,4 por ciento en comparación con marzo de 2025.
De esta forma, hay que destacar que la inflación golpea al sector sanitario, pero
no con la intensidad con la que lo hace en otros sectores. Por ejemplo, el precio del transporte sube un 5,3 por ciento; la energía y vivienda, un 4,5 por ciento; y restauración y alojamiento turística, un 4,7 por ciento.
Encarecimiento de los servicios hospitalarios
A nivel más específico, los
servicios de cuidados hospitalarios son los que notifican un mayor incremento de precios. En concreto, un 4,4 por ciento en marzo, en comparación con el mismo mes en el anterior ejercicio. La variación interanual es más limitada en servicios de cuidados ambulatorios, con un 2,9 por ciento, y en medicamentos y productos sanitarios, con un 0,4 por ciento. De hecho, este último grupo registró un abaratamiento intermensual, al registrarse una caída del 0,2 por ciento entre febrero y marzo de 2026.
Si se divide por subclases de productos sanitarios, la inflación se nota especialmente en los
dispositivos de prevención y protección, con un aumento del 6,3 por ciento respecto al año anterior. También se detecta un encarecimiento del 3,1 por ciento en los
servicios dentales ambulatorios; del 2,7 por ciento en los
servicios de asistencia curativa y de rehabilitación ambulatorios; del 2,6 por ciento en sus
homólogos del ámbito hospitalario; y del 2,4 por ciento en los
productos de apoyo para la audición y la comunicación.
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Los dispositivos de prevención y protección son los que más se encarecieron en marzo
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Por el contrario, el IPC relativo a los
dispositivos de tratamiento para uso personal descendió un 0,7 por ciento y el de los
productos de apoyo para la visión cayó un 0,3 por ciento. Hay que puntualizar que estos últimos registran un año a la baja a nivel de precios, al continuar la reducción de su coste de compra.
Mientras, los precios de
medicamentos, vacunas y otras preparaciones farmacéuticas se mantuvieron relativamente estables. De hecho, su IPC tan solo creció un 0,8 por ciento entre 2025 y 2026.
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