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Estudio: los médicos desmienten los once mitos vinculados a las vacunas

En los últimos tiempos ha habido un aumento de preocupación por la seguridad de estos tratamientos

El estudio se ha publicado en la revista 'Atención Primaria'.

31 mar 2019. 18.00H
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Un estudio publicado en la revista Atención Primaria ha analizado las falsas ideas existentes en torno a los efectos secundarios de las vacunas. En total, los expertos han identificado 11 rumores a los cuales les han dado una explicación científica para, una vez más, desmentir el bulo de los efectos adversos.

La investigación resalta la importancia de que "cualquier efecto indeseable atribuible a las vacunas puede detectarse de manera temprana mediante sistemas de farmacovigilancia bien estructurados".

Los falsos mitos


El primero de los mitos es que la vacuna antitosferina de células enteras causa daño cerebral y muerte súbita del lactante. Para demostrar que no es así, los expertos explican que estas vacunas son más reactógenas, pero no está demostrada la causalidad para estas patologías muy graves.

"Cualquier efecto indeseable de las vacunas puede detectarse de manera temprana gracias a los sistemas de farmacovigilancia"


La segunda de las falsas ideas hace referencia a que los recién nacidos son demasiados pequeños para una respuesta inmune vacunal eficaz. Sin embargo, el 95 por ciento de lactantes multivacunados a los 6 meses muestra respuestas inmunes específicas.

Otro de los rumores es que sobrecargan el sistema inmune, pero se ha demostrado que un niño podría responder a 100.000 vacunas, según las estimaciones. También existe la falsa creencia de que debilitan el sistema inmunitario; sin embargo, no hay diferencia en cuanto a incidencia de infecciones con los no vacunados.

El quinto de los mitos hace referencia a que las vacunas causan enfermedades autoinmunes, a lo que los investigadores responden que es "inexplicable cómo se evaden los mecanismos control de tolerancia central y periférica". En sexto lugar, encontramos el rumor de que causan alergia y asma pero, según los expertos, los alérgenos no desplazan la respuesta celular Th1 a Th2 ni la evidencia sustenta de teoría higienista.


Vacunas y autismo


La triple vírica (sarampión, parotiditis y rubéola) causa trastorno del espectro autista. Esta es una de las falsas creencias más extendidas en los últimos tiempos; sin embargo, se trata de un estudio erróneo retractado. ya que el caso era una mera coincidencia temporal al diagnóstico.

Otra de las falsas ideas es que un componente de las vacunas, tiomersal, causa autismo, pero tras la eliminación de la composición la incidencia de la enfermedad siguió aumentando, por lo que no está relacionado. También del componente formaldehído se ha dicho que es peligroso. En este caso, los expertos señalan que el contenido de este es 600 veces menor al necesario para inducir toxicidad en animales. En cuanto al aluminio, también existe la falsa creencia de que es peligroso; sin embargo, la lactancia materna hasta los seis meses aporta más aluminio que el de todas las vacunas aplicadas hasta esa fecha.

Por último, se ha extendido el rumor de que causan cáncer. Hubo casos en los años 60 por contaminación del virus símico 40, pero amplios estudios posteriores no han detectado causalidad para ningún tumor.

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