En las próximas décadas, la sanidad pública española podría perder
cerca de 64.000 médicos especialistas si dejan de incorporarse profesionales de fuera de España. Así lo estima el informe
'España ante el reto migratorio: Dos futuros posibles', realizado por el Gobierno central, a través de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia (ONPE) de La Moncloa, y presentado este miércoles.
Según el documento, la pérdida de esas decenas de miles de facultativos supondría
un aumento de las listas de espera. Y es que, en 2075, cada médico tendría que atender a
un 4 por ciento más de pacientes que hoy, "dejando a miles de personas sin atención a tiempo".
Un escenario que se podría experimentar en nuestro país, afirman, si se asume
la continuidad de las tendencias migratorias actuales, caracterizadas por una
menor entrada de inmigrantes que plantea una reducción del 30 por ciento en los flujos de inmigración, representando un contexto de restricciones migratorias o
menor movilidad internacional.
El informe de La Moncloa, para justificar la importancia de cuidar los flujos migratorios, destaca que, en el sistema sanitario, la incorporación de profesionales médicos de origen extranjero "ha sido
clave para cubrir necesidades en
especialidades con déficit estructural". Tres ejemplo de ello son
Medicina Familiar y Comunitaria, Pediatría o Geriatría, según el escrito.
Los médicos extranjeros en la sanidad rural
Es verdad que, aunque no existen cifras oficiales consolidadas sobre la proporción exacta de facultativos extranjeros en el conjunto del personal médico, su reciente persistencia en el Sistema Nacional de Salud (SNS) ha sido
reconocida especialmente en zonas rurales y en contextos de escasez de personal. "Esta relevancia se observa también en el peso que tienen las profesiones sanitarias en las homologaciones de títulos obtenidos en el extranjero", añade el análisis.
Por otra parte, se advierte que, en ausencia de estos flujos, el número de médicos especialistas
podría caer en un 18 por ciento en 2055 y casi un 28 por ciento en 2075, aumentando el número de pacientes por médico en un 4 por ciento y por tanto las listas de espera.
Hay que tener en cuenta que el informe presenta un ejercicio de análisis prospectivo basado en escenarios cuyo objetivo es explorar cómo distintas trayectorias de los flujos migratorios podrían influir en la evolución demográfica, económica y social de España a largo plazo. Asimismo,
sus resultados no constituyen predicciones, sino una herramienta para comparar futuros alternativos bajo supuestos explícitos y coherentes.
El ejercicio, concretamente,
se centra en el papel de la demografía -y, en particular, de la migración- como condicionante estructural de otras dinámicas económicas y sociales. Las estimaciones, apuntan, deben interpretarse como resultados condicionales que permiten comprender la dirección y la magnitud relativa de los cambios entre escenarios, y no como niveles absolutos ni como trayectorias inevitables.
Metodología empleada en el informe
En cuanto a la metodología empleada, el análisis cuantitativo desarrollado en este estudio tiene por objeto evaluar cómo las diferencias entre escenarios migratorios afectan a la capacidad futura del sistema sanitario para responder a las necesidades de la población. Para ello, la ONPE utiliza un enfoque común basado en la
integración de proyecciones demográficas, tasas estables de utilización o participación, y coeficientes sectoriales derivados de registros administrativos, lo que permite traducir los cambios en la estructura poblacional en indicadores operativos sobre empleo sanitario y demanda de aulas escolares.
En el caso específico del sector sanitario, el objetivo es estimar
la evolución del número de médicos especialistas afiliados al sistema en función de la disponibilidad futura de población en edad de trabajar. Se parte de las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) para la población de 16 a 66 años en el periodo 2026-2075 bajo los distintos escenarios migratorios y, sobre esta base, se aplican dos ajustes sucesivos.
En primer lugar, la serie demográfica se convierte en una estimación del número total de ocupados mediante la utilización de las tasas de ocupación del Ageing Report64. Este ajuste aproxima la población potencialmente activa al número de personas efectivamente ocupadas y constituye la base común para
todos los escenarios considerados.
En segundo lugar, se estima la proporción de empleo correspondiente al ámbito de la sanidad mediante el cálculo del peso medio de afiliación registrado entre 2022 y 2025 en las ramas CNAE 8621 (actividades de medicina general y Medicina Familiar y Comunitaria) y 8622 (otras especialidades médicas). Este coeficiente se aplica a la serie ajustada de ocupados para obtener una proyección consistente del número de médicos especialistas bajo
cada supuesto migratorio.
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