Como ocurriera durante la Revolución Industrial con los comercios de artesanía, existen ciertos
virus capaces de
hacerse con el control de células para transformarlas en factorías virales. Estructuras donde se producen y ensamblan
nuevos agentes patógenos multiplicando así el potencial de estos microorganismos para replicarse. Con el objetivo de conocer los mecanismos que intervienen en este proceso de 'fabricación', el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se sumaba a un macroproyecto europeo destinado a estudiar, en concreto, los bunyavirus, responsables de enfermedades como la
fiebre hemorrágica de Crimea-Congo o la del valle del Rift.
Comprender el funcionamiento de estas factorías virales y los "
factores celulares que estos virus utilizan para su replicación" supondría todo un hito para Juan Fontana, coordinador del proyecto en el
Instituto Biofisika -centro mixto del CSIC y la Universidad del País Vasco-, puesto que ya existen soluciones terapéuticas en la parte clínica que permitirían combatirlos de forma certera y eficaz.
Con la ayuda de técnicas avanzadas como la Inteligencia Artificial y la microscopía electrónica, el equipo confía en que este proyecto sirva para identificar tanto "
vulnerabilidades específicas de cada virus como puntos comunes entre distintos
bunyavirus", lo cual, serviría para "generar terapias de amplio espectro frente a diversos virus de esta familia", explica a
Redacción Médica. "Nuestro principal objetivo es
identificar proteínas celulares esenciales para la replicación y para las que existan
terapias ya aprobadas".
Desarrollo de nuevos antivirales
En particular, los estudios de proteómica se centrarán en el proceso de replicación viral -tanto producción de
nuevos genomas virales como ensamblaje viral-, aunque también trendrán cabida "otros virus que demuestran que todas las etapas de la replicación viral son buenos candidatos", concreta Fontana. "Desde el punto de vista farmacológico i
nvestigaremos cualquier proceso viral que pensemos que se puede bloquear", explica, poniendo como ejemplo aquellos proyectos en desarrollo en los que se estudia "el uso de medicinas para bloquear canales de potasio celulares -como algunas que se usan para tratar
arritmias- y así detener el proceso de entrada viral".
De momento, los investigadores trabajan con virus modelo de aquellos considerados más patógenos como es el caso del virus de Crimea-Congo, del que se detectan entre "uno y tres casos al año en España". No obstante, en caso de identificar una terapia "prometedora" para combatir esta amenaza viral, Fontana asegura que será necesario replantear las prioridades y comenzar a
colaborar "con laboratorios europeos especializados para evaluar si también bloquea la infección del virus".
Y es que, una de las metas de esta investigación, con una duración prevista de cinco años, es nutrir el abanico de tratamientos existentes frente a
virus "emergentes y reemergentes". "Estos hallazgos constituirían la base necesaria para iniciar colaboraciones de validación clínica y avanzar hacia el
desarrollo de nuevos antivirales", afirma el investigador. En cualquier caso, Fontana aclara que se trata de una investigación es básica, por lo que aún será necesario algún tiempo antes de que dichos avances puedan trasladarse a la práctica clínica.
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