Desde que se desató la pandemia del
Covid-19 el pasado año, se ha hablado de multitud de tratamientos con potencial para reducir o paliar los efectos del SARS-CoV 2. Una de las teorías que más debate ha generado en el ámbito científico es el
papel terapéutico de la vitamina D y, por ello, el Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención (NICE) de Reino Unido ha revisado toda la evidencias científicas y ha determinado que la vitamina D
no tiene relación directa con los casos y las muertes por coronavirus.
Los expertos ingleses opinan que “hay poca evidencia sólida” y destacan la necesidad de realizar más investigaciones. Al mismo tiempo, respaldan la recomendación realizada por el Gobierno de Reino Unido de que los adultos y los niños deben tomar 0,01 mg al día entre los meses de octubre y marzo
. "Se debe tomar desde un punto de vista de precaución, ya que no daña, puede que sea beneficioso y optimiza la salud musculoesquelética", explican en guía publicada en la revista médica BMJ,. También recomienda que ciertas poblaciones, como los grupos étnicos minoritarios, consideren tomar vitamina D durante todo el año.
No descudiar las medidas efectivas
Según la revisión científica, la suplementación con vitamina D de 10 a 25 μg al día tiene un “efecto protector modesto” contra las infecciones respiratorias agudas, pero
la investigación sobre un efecto directo en el Covid-19 es "escasa".
Tras revisar el
ensayo español que apunta a una reducción de los ingresos en UCI gracias al tratamiento con calcifediol y otros 12 estudios observacionales que investigan las asociaciones entre las concentraciones séricas de vitamina D y la incidencia o el tratamiento del Covid-19, la institución inglesa cree que
se carece de evidencia directa de un vínculo entre los
niveles de vitamina D y la incidencia o los resultados del Covid-19. Mientras que sí reafirman que existe
evidencia indirecta de un papel inmunomodulador de la vitamina D en las infecciones respiratorias.
Ante los resultados de los diferentes ensayos, creen que hay datos alentadores y se debe investigar más sobre ello, pero se desmarcan de la posición de que actualmente se deba tener en cuenta.
“Es importante que las personas no se tranquilicen falsamente con los suplementos de vitamina D, y se debe enfatizar la importancia de la higiene de las manos, cubrirse la cara, el distanciamiento físico y la vacunación contra el Covid-19”.
Otro estudio sobre Europa avala la misma teoría
Otro estudio publicado en la plataforma de preprints medRxiv, apunta en el mismo sentido. Tras cruzar los datos de los
niveles de vitamina D en las poblaciones de los países europeos con el número de
casos y fallecimientos por Covid-19, los científicos de la Universidad de Thessaloniki (Grecia) determinaron que no hay una relación entre las deficiencias de vitamina D y la incidencia del coronavirus.
“La prevalencia de la deficiencia de vitamina D
no se asoció significativamente con el número de infecciones, recuperaciones o tasa de mortalidad del Covid-19 entre los países europeos. Por tanto, es un importante parámetro a tener en cuenta a la hora de implementar medidas preventivas frente al Covid-19”, rezan el texto.
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