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Covid-19: seis incógnitas que aún quedan por resolver

Siete meses después, el virus continúa planteando dudas en torno a la sintomatología, el tratamiento o la inmunidad


11 jul 2020. 11.55H
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Desde que se detectara su presencia en la provincia de Wuhan a finales del año pasado, el nuevo coronavirus no ha dejado de plantear incógnitas a todos los niveles. Siete meses después, científicos e investigadores de todo el mundo trabajan a contrarreloj para resolver aquellas partes de la ecuación que continúan siendo un misterio. 

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Con más de 12 millones de casos detectados a nivel mundial, el coronavirus continúa siendo la principal preocupación para muchos países. Sanitarios y científicos coinciden al señalar las dificultades que presenta en la batalla, debido a su rápide avance y los aspectos que aún se desconocen de él, como la inmunidad, la sintomatología o la efectividad de los tratamientos.

¿Qué papel juegan los asintomáticos?


La detección de pacientes asintomáticos es uno de los principales retos que plantea la enfermedad a día de hoy, según explica Lorenzo Armenteros del Olmo, portavoz Covid-19 de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). Con ello se lograría, por un lado, evitar la diseminación del virus, ya que tienen un "riesgo de contagio muy alto", y a su vez, conocer la afectación real del mismo de forma aún más precisa. 

En opinión de Armenteros, es necesario un cribado preventivo "aún más amplio" en aquellas zonas donde haya rebrotes. Destaca además el papel "fundamental" que juega Atención Primaria a la hora de encontrar posibles casos de forma "rápida y eficaz". "Hay que encontrar la posibilidad de hacer pruebas masivas para localizar asintomáticos entre los contactos de una persona contagiada, ya que estos se amplían".  

¿Por qué el virus afecta de forma diferente? 


Otro de los aspectos que más dudas genera al respecto es la variedad "enorme" que existe en la sintomatología generada por el SARS-CoV-2. "La historia del coronavirus es muy corta aunque se nos ha hecho muy larga", reconoce el experto. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ido clasificando y ampliando aquellos que se daban en la mayor parte de los afectados pero el espectro es "mucho mayor" aclara el facultativo."No podemos valorar cualquier síntoma como Covid. Aquellos indicios de sospecha se han ido jerarquizando en un grupo más pequeño para poder aislar si fuera necesario".

Los diferentes cuadros clínicos en los pacientes, con patologías "de todo tipo", han llevado a los investigadores a señalar la sintomatología del virus como multisistémica. "No hay ninguna parte del organismo que no pueda verse afectada por el coronavirus", declara el experto. 

El equipo de Kári Stefánsson, genetista y director ejecutivo de DeCODE Genetics en Reykjavik trata de esclarecer algunas de las diferencias a nivel de sintomatología mediante la búsqueda de variantes de genes humanos, tal y como recoge la revista Nature.

Nuestro país ha sido fundamental en esta búsqueda, ya que gracias a las pruebas realizadas por un equipo internacional a 4.000 personas españolas e italianas, se han descubierto los primeros vínculos genéticos sólidos relacionados con el coronavirus. Según este estudio, las personas que presentaban una insuficiencia respiratoria tenían más probabilidad de portar una variante particular que las personas sin la enfermedad. 

¿Es posible encontrar un tratamiento? 


A pesar de que en estos momentos "no hay evidencias" de ningún tratamiento efectivo al 100 por ciento, el grado de interés generado por la pandemia, debido a su afectación a nivel mundial, ha acortado y mucho los plazos de búsqueda. "Lo que serían años, pueden ser meses en este caso", asegura Armenteros, al tiempo que destaca la "solidaridad" que ha supuesto esta crisis en la comunidad científica, a la hora de hacer "libre la ciencia" y generar sinergias en cuanto a información y hallazgos. 

A nivel mundial, se han probado diferentes tratamientos (biológicos, antitumorales, retrovirales...) en pacientes con mayor o menor grado de efectividad. "Hemos avanzado mucho. Las grandes vías de investigación nos dan un margen de esperanza", considera el facultativo.

La excepcionalidad del nuevo coronavirus ha obligado a adaptar los tiempos pero también a "sacrificar ciertos aspectos" al avanzar a pasos agigantados en los procesos, señala Armenteros. "Se están adelantando plazos que con otros fármacos sería casi obligatorios cumplirlos". 

En cuanto a la vacuna contra el Covid-19, los periodos también se han reducido notablemente. De hecho, algunas de ellas ya se encuentran en la fase final de experimentación y están siendo probadas con humanos.

Dentro de los diferentes tipos de vacunas que se están desarrollando, por ejemplo a partir de partes antigénicas y con diferentes formas de inmunidad, lo que prevalece, según el portavoz, es encontrar un tratamiento que permita una inmunidad temporal, como en el caso de la gripe, para poder trabajar a "nivel masivo". 

¿Soy inmune si no tengo anticuerpos? 


Los científicos también se mueven en terreno movedizo en lo que a inmunidad se refiere debido a la gran variedad de escenarios y supuestos. Mientras que los pacientes que han sufrido síntomas graves de Covid-19 reflejan una inmunidad "clara", aquellos con una afección más leve pueden presentar ausencia de anticuerpos.

Esto no significa que no estén protegidos. Gracias a la memoria inmune, estas personas, con una respuesta inmunitaria suficiente para vencer al virus, podrían estar protegidos ante una nueva infección aunque no se "detecten anticuerpos circulantes en sangre". El facultativo asegura que ya existen antecedentes con otro tipo de virus como la Hepatitis B.

¿Cuál es su origen? 


En el caso del Covid-19, toca empezar 'la casa por el tejado' ya que, a pesar de conocerse a fondo su evolución, todavía no hay una teoría que confirme su origen. Aunque su procedencia animal parece estar clara, ya que casi el 70 por ciento de las infecciones de este tipo son por zoonosis animal, todavía no se sabe qué especie pudo convertirse en trasmisor del virus.

La forma de alimentación que impera en la cultura china, además su forma de comercializar con animales vivos y las condiciones "poco higiénicas" que presentan sus mercados no hacen sino aumentar el peso de esta hipótesis, detalla el experto.

Armenteros también descarta todos los bulos y teorías conspiranoicas surgidas en plena pandemia y en las que se apuntaba a un origen artificial del virus. "El SARS-Cov-2 pertenece a la familia de coronavirus de la que ha habido más epidemias aunque presenta características especiales". A pesar de ello, los expertos fueron capaces de detectarlo, "en pocos días" mientras que en la pandemia de VIH "hicieron falta 2 años". 

¿Cómo afectan las mutaciones? 


Según el último informe del Grupo de Análisis Científicos del Coronavirus del Instituto de Salud Carlos III, España alberga una variante distinta al resto de países del entorno que parece que llegó antes y en mayor intensidad. 

A pesar de todas las mutaciones registradas en España y Europa, específicas y temporales, Armenteros asegura que, el virus "sigue siendo igual" que el detectado en Wuhan, desde un punto de vista clínico. Es decir, "no ha perdido agresividad aunque la afectación pueda ser menor" al tratarse de "otros grupos de edad". 

Según explica, virus como el SARS-Cov-2 se ven obligados a hacer "pequeñas modificaciones" en su composición para evitar que "sus huéspedes mueran" en todos los casos y afectar a diferentes poblaciones en pos de garantizar su supervivencia. 

"Hay que hacer un gran esfuerzo para que no vuelva a ocurrir y para ello hacen falta todas las medidas necesarias en todos los campos de la Sanidad", concluía el profesional, que pedía una vez más "la colaboración absoluta" por parte de la ciudadanía para evitar una segunda oleada. 




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