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Anticuerpos monoclonales: así es la "tercera vía" de protección al Covid

Esta alternativa terapéutica permite neutralizar el SARS-CoV-2 en sus primeras fases

Isabel Sola, investigadora del CSIC, y Marcos López Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología (SEI).

03 ene 2021. 14.00H
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POR MARÍA GARCÍA
Un equipo de investigación del Reino Unido está probando un nuevo tratamiento que podría ofrecer inmunidad instantánea a personas que haya sido contacto estrecho de alguien infectado por el nuevo coronavirus. Se trata de la "clave" de la recuperación del Covid-19 de Donald Trump (según sus propias palabras), y una de las tres aproximaciones principales para proteger de forma eficaz a la población del SARS-CoV-2, según explicaba Luis Enjuanes, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Son los anticuerpos monoclonales. En España ya se están probando en ratones. 

Isabel Sola, investigadora del CSIC, explica que su centro está colaborando en un par de proyectos sobre estos anticuerpos para frenar el Covid-19. Uno es de la Unión Europea. Lo consiguieron para este nuevo coronavirus el pasado mes de marzo y se apoya en otro proyecto anterior que seguía una estrategia similar frente al MERS. "La idea de este proyecto era la misma: desarrollar anticuerpos monoclonales que neturalizaran al virus con la idea de producirlos mediante herramientas de biotecnología en cultivos celulares, purificarlos y administrarlos para proteger masivamente a quienes están infectados", explica a este medio. 

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Es un consorcio. Un grupo holandés selecciona los anticuperos monoclonales y hay empresas que intervienen, sobre todo produciéndolos a gran escala con unas características que permitan administrarlos primero en ratones para que, cuando demuestren que funcionen, se prueben en los humanos.

La contribución del CSIC en el proyecto es precisamente  ensayar estos anticuperos en un modelo de infección en ratones. Se los suministran antes o después de infectar a los animales, para que reproduzcan la enfermedad más severa posible y ver así su evolución. Y mientras que estos sobreviven, ven cómo entre los grupos de control, a los que se les da un anticuerpo cualquiera, van perdiendo peso hasta fallecer unos cinco días después. 

Primera fase de la enfermedad


"Se ha visto que es especialmente eficaz al principio. En fases más avanzadas de la enfermedad lo importante no es tanto el virus, sino toda la respuesta inflamatoria exagerada que se están produciendo. Cuando realmente es eficaz los anticuerpos neutralizantes es en fases iniciales y en personas con problemas inmunológicos que no van a poder responder bien", asegura Sola. 

En humanos también se están haciendo diferentes ensayos clínicos, especialmente en Estado Unidos. Incluso algunas compañías ya han publicado resultados. "Son combinaciones de un par de anticuerpos monoclonales que, en administrados en estas fases iniciales, muestran eficacia. Posiblemente se vaya generalizando su uso y producción de estos anticuerpos para que estén disponibles para más población", explica Sola. Marcos López Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), explica que son de Regeneron y de Eli Lilly. "Son anticuerpos sustraídos de pacientes que han tenido Covid-19. Lo que han hecho es inmortalizar las células y producir anticuerpos en el laboratorio en cantidades inmensas para después usarlos como tratamiento", señala a este medio. Estos logran neutralizar o bloquear la parte de unión del SARS-CoV-2 a su receptor (la RBD). 

Los anticuerpos neutralizantes son un producto muy específico: están hechos a la medida del propio virus. Por ello, no es una técnica barata. "Necesitas tener el virus, seleccionar los anticuerpos, asegurarte que neutrafliazan, que los virus no se escapan… En ese sentido, cuestan más que cualquier fármaco de síntesis química cualquiera. Pero en los últimos años se han venido desarrollando nuevas teconologáis para producir a mayor escala y de forma menos costosa y más eficiente. Cada vez se está optmizando más. No son quizá la opción más económica, pero no es algo completamente desproporcionado", afirma la investigadora. 

Un método que valió un premio Nobel


El método de generación de anticuerpos monoclonales sirvió para que César Milstein y George Köhler recibieran un Premio Nobel en Medicina y Fisiología en 1984. Su aportación "sobrepasa los ámbitos de la inmunología, y abarca otras muchas áreas científicas. El propio desarrollo de nuestra especialidad durante las últimas décadas sería inimaginable sin la existencia de los anticuerpos monoclonales", señalaban los inmunólogos África González-Fernándeza y Fernando Díaz de Espada en un artículo publicado en Elsevier

En España, el CSIC también colabora con un proyecto similar con un par de grupos de Centro Nacional de Biotecnología (CNB), con Luis Ángel Fernández. "Ellos tienen mucha experiencia en hacer anticuerpos recombinantes frente a distintos patóglenos. Así que han generado ya varios candidatos, los comprobado en cultivos celulares y han visto neutraliza al virus, un paso imprescindible para seguir adelante. Ahora tienen que producir a una escala un poco más grande. La idea es probarlos en ratones en el primer trimestre de 2021. Si los resultados fueran prometedores, a lo largo del próximo año comenzarían los ensayos clínicos en humanos para poder validar los anticuerpos", afirma Sola. 

Es una alternativa terapéutica


Isabel Sola deja claro que los anticuerpos monoclonales son una "alternativa terapéutica": no sustituyen a las vacunas, cuya función es la prevención, sino que sirve para administrárselo a pacientes que lleguen al hospital en una fase temprana. Así, se evitaría que evolucionen a formas más graves de la enfermedad. "Es una forma de tratar la infección de forma súper específica, eficaz y segura por esa especificidad que tiene. Es una estrategia terapéutica muy interesante", concluye Sola. 

"Como tratamiento le veo una gran utilidad. Es una aproximación muy buena, porque neutralizas el virus. Con las vacunas tratamos de conseguir células T antivirales y anticuerpos con capacidad neutralizante: esto es lo que hacemos con esta terapia que, al contrario que la vacuna, es pasiva", afirma por su parte López Hoyos. 
 

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