La
humanización en los hospitales sigue avanzando para hacer de estos centros sanitarios lugares más habitables para los pacientes, aunque tengan que pasar allí unas horas.
Un ejemplo son los servicios de urgencias de los hospitales
The James Cook University Hospital y University Hospital of North Tees, en el noreste de Inglaterra, que han introducido una iniciativa pionera: regala a los pacientes bolsas de cuidado especiales (care bags) diseñadas para
reducir la ansiedad y el estrés.
Esta idea está centrada por el momento en pacientes que presentan condiciones relacionadas con la dificultad de aprendizaje o con el autismo.
La iniciativa, impulsada por los equipos de discapacidad de aprendizaje de la University Hospitals Tees, nació al detectar el impacto que los entornos saturados tienen en estas personas. Debido a afecciones de salud complejas y recurrentes, este colectivo acude a urgencias con
mayor frecuencia que la población general, según datos del Royal College of Emergency Medicine.
Tras el éxito inicial, el proyecto ya se ha extendido también a las plantas de hospitalización.
¿Qué contienen las bolsas de cuidado sensorial?
Para transformar una experiencia potencialmente abrumadora en un proceso más accesible, cada bolsa incluye una
combinación de objetos de confort y recursos informativos:
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Elementos de regulación sensorial: Auriculares con cancelación de ruido, antifaces para los ojos y pulseras sensoriales para masticar.
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Herramientas de distracción y calma: Objetos antiestrés, lápices de colores y otros artículos sensoriales.
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Apoyo a la comunicación: Ayudas visuales y recursos de información diseñados para empoderar al paciente durante su estancia médica.
Reducción del estrés y mejor comunicación
Desde su implementación, la iniciativa ha recibido una
respuesta muy positiva por parte de pacientes y cuidadores. Mientras los usuarios destacan la utilidad de las bolsas, los cuidadores aplauden el soporte emocional que brindan en momentos difíciles.
Además, este recurso no solo beneficia a los pacientes, sino que
ayuda activamente al personal de urgencias, facilitando la comunicación y permitiendo ofrecer una atención más calmada en un entorno de alta presión.
"Sabemos que los pacientes con una discapacidad de aprendizaje o autismo lo pasan mal en nuestro concurrido departamento de urgencias. Nuestro objetivo es
mejorar su experiencia ofreciéndoles una bolsa de cuidado", explica una enfermera especialista en dificultades específicas de aprendizaje.
"Los pacientes con discapacidades de aprendizaje a menudo se enfrentan a niveles mucho más altos de ansiedad durante una visita hospitalaria inesperada. Al proporcionar artículos de confort inmediato, estamos
reduciendo activamente ese malestar y haciendo que la atención médica sea más accesible", ha expresado otra enfermera del Servicio de Urgencias.
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