Los ayuntamientos protagonizan el nivel de gobierno
más próximo al ciudadano y, aunque la sanidad sea casi en su totalidad una competencia exclusiva de los Gobiernos autonómicos, la función de los municipios es esencial, sobre todo, en
materia de salud pública. De hecho, son los propios concejos los que tienen en su mano el cumplimiento de
diferentes directivas europeas, como la relativa a la calidad del aire o a la gestión de residuos y economía circular.
Desde el control de la salubridad del agua y los alimentos hasta la creación de
entornos urbanos que fomenten una vida activa, las entidades locales trabajan mano a mano con los Ejecutivos autonómicos para diseñar estrategias comunes con las que hacer frente a los principales retos existentes en el ámbito de la salud pública. Aun así, el principal peso de las políticas corre a cargo de las autonomías, aunque los grandes ayuntamientos valoran positivamente que se descentralicen en ellos nuevas competencias. Eso sí,
"siempre dentro de un modelo coordinado", según afirma a
Redacción Médica Antonio Prieto, gerente de
Madrid Salud.
El papel de los ayuntamientos en salud pública
"La Ley 33/2011 General de Salud Pública fomenta la descentralización y la acción intersectorial, lo que abre la puerta a reforzar el papel local en algunos ámbitos. No obstante, esta ampliación debería ir acompañada de financiación suficiente, sistemas de información compartidos y coordinación con la comunidad autónoma", apunta. En su caso, señala que en la capital del país "los acuerdos existentes entre el ayuntamiento y la región ya son una base sólida para avanzar en este modelo y llegar a
un convenio marco general que recoja toda esta colaboración".
Lo mismo ocurre al noreste de la península. Tal y como explica a este medio
Elena Sevilla, jefa del Servicio de Salud Pública del Ayuntamiento de Zaragoza, aunque "las competencias que realizan los distintos municipios dependen en gran medida de la autonomía, considerando que los ayuntamientos son la Administración más cercana al ciudadano, todo aquello que incida de manera directa en su calidad de vida en un municipio
lo debería gestionar el municipio".
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Sevilla: "Todo aquello que incida de manera directa en la calidad de vida de un ciudadano en un municipio lo debería gestionar el municipio"
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Además, subraya que en la capital aragonesa, en general, los ciudadanos se dirigen a ellos "buscando resolución de problemas relacionados con los factores ambientales y/o alimentarios en una ciudad, como la calidad del agua del grifo o las plagas de todo tipo".
Por su parte,
Marta Villanueva, concejala de Salud, Personas con Discapacidad y Estrategia contra la Soledad del Ayuntamiento de Barcelona y presidenta de la Agència de Salut Pública de Barcelona, hace hincapié en que "el marco normativo actual es claro respecto a las competencias municipales en este campo, aunque es cierto que la gran variabilidad de tamaño entre municipios plantea retos y dificultades específicas".
"Hay muchos municipios que se han dotado de servicios de
promoción de salud y educación sanitaria para dar respuesta a las necesidades de la población, al margen de que exista una obligación legal de trabajar en esa área. En definitiva, la salud pública tiene un impacto directo en el bienestar de las personas y, mediante políticas de proximidad, los ayuntamientos podemos sentar las bases para mejorar la calidad de vida de nuestra ciudadanía", remarca.
José Gosálbez, concejal de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de Valencia, aclara que "la delegación de nuevas competencias es legalmente posible". "Pero, en segundo lugar, para poder llevarse a cabo y dar un buen servicio público, esa delegación debe ser
coherente con la planificación estratégica en materia de salud pública y deben venir acompañadas de los recursos materiales y humanos necesarios para su correcto ejercicio".
Madrid Salud y la Agencia de Salud Pública de Barcelona
Aun así, cada localidad es un mundo distinto. Existen grandes diferencias relativas a la demografía, el número de habitantes, la orografía del territorio, etc. En el caso de la capital nacional,
Madrid Salud actúa como estructura
técnica especializada, desarrollando programas de prevención, promoción de la salud, salud ambiental, control de plagas, seguridad alimentaria o bienestar animal, entre otros.
En la región, la coordinación, "institucional, obligatoria y estructurada", se realiza con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, "que ostenta las competencias sanitarias principales según la
Ley 14/1986 General de Sanidad". Una colaboración, detalla, que se articula mediante
acuerdos y convenios, sistemas de vigilancia epidemiológica compartidos y protocolos conjuntos. Esta `relación' "mejora claramente la eficiencia, evita duplicados, permite respuesta integrada ante crisis y facilita el intercambio de información epidemiológica".
"Sin esta coordinación, el sistema sería fragmentado y menos eficaz", advierte.
En la ciudad catalana, Villanueva destaca que la política municipal "desarrolla
un papel fundamental en la salud pública". "Las instituciones locales tenemos una gran responsabilidad en situar la salud pública como eje central de la agenda política. La salud depende tanto del código genético como del código postal. Las condiciones materiales tienen un impacto clave en el bienestar de la población", reitera.
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Villanueva: "Las instituciones locales tenemos una gran responsabilidad en situar la salud pública como eje central de la agenda política"
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Y es que, mediante este tipo de políticas, "se pueden evitar que las diferencias socioeconómicas entre territorios
se traduzcan en desigualdades en salud". "Aspectos como la promoción de hábitos de vida saludables o
el control de la calidad del aire son pilares básicos de salud pública y están totalmente vinculados a las políticas municipales", añade.
El caso de Barcelona es "paradigmático". "Nuestra ciudad dispone de
una agencia de salud pública propia desde hace más de 40 años y los servicios de salud pública están consagrados legalmente en nuestra Carta Municipal. Por tanto, aplicar políticas de equidad e impulsar intervenciones de salud pública basadas en la ciencia y en la innovación social y sanitaria forma parte de nuestro ADN", destaca. En su caso, Villanueva afirma que la relación con el Departament de Salut es "excelente, basada en la lealtad institucional, en la cooperación y en la colaboración".
"Nuestra cooperación afecta tanto al ámbito de la salud pública como a
la gobernanza del sistema sanitario asistencial en la ciudad. De hecho, la Agencia de Salud Pública de Barcelona es el órgano que concentra en una ventanilla única las actividades de salud pública de ambas administraciones, por tratarse de un organismo autónomo de naturaleza consorcial, financiado y gobernado por ambas instituciones. Además, formamos parte del
Consorci Sanitari de Barcelona, del Hospital del Mar y del Hospital de Sant Pau, donde mantenemos interlocución con el resto de administraciones clave en el ámbito de la salud", detalla.
Vigilancia, control y prevención en municipios
En territorio aragonés, Elena Sevilla, en el mismo sentido que Prieto y Villanueva, asegura que el papel de los ayuntamientos es "indudablemente relevante". "Se realiza vigilancia y control de aquellos
factores ambientales y/o alimentarios que pueden influir en la salud de las personas y se toman las medidas correctoras necesarias", anota.
Con una coordinación "muy satisfactoria" con el Departamento de Salud, liderado en funciones por José Luis Bancalero, subraya que, independientemente de que los efectos de esa buena relación sean difíciles de medir, "la transparencia y la comunicación continua de información entre las dos Administraciones
ayuda a mejorar el control"
.
En la misma línea responde a este periódico Gosálbez, quien sostiene que "la política local o municipal es la más cercana al ciudadano y, por tanto, toca todo aquello que afecta al ciudadano y, por supuesto, toca
la protección de la salud, que es vital para los españoles". Para él, "la actuación coordinada entre las distintas Administraciones no es solo importante, sino que es necesaria".
En palabras del concejal de Sanidad y Consumo, "el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat Valenciana tienen suscrito un convenio de colaboración en materia de salud que coordina las actuaciones en cuatro áreas: planificación y estrategias de salud; promoción de la salud y prevención; seguridad alimentaria y control oficial de alimentos; y sanidad ambiental". Del mismo modo, el municipio, "a través de la Concejalía, participa en los órganos previstos para consulta y seguimiento del Sistema Valenciano de Salud a través de los consejos básicos de salud, las comisiones departamentales y los consejos departamentales".
De esta forma, se comprueba que el papel de las entidades locales ha trascendido la gestión de servicios públicos para convertirse en
un eje estratégico del bienestar social. Esta evolución refuerza la idea de que la salud ya no se decide solo en los hospitales y de que el presupuesto reservado para un ayuntamiento puede complementarse con los planes de una Consejería. Por ello, podríamos hablar, según se ha afirmado en numerosos foros, que nos encontramos ante "los nuevos ministerios de la salud".
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.