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La apuesta por nuevos moduladores evita la "cronificación de la depresión"

Las sustancias psicodélicas cobran un papel protagonista dentro de la investigación en Psiquiatría

Javier de Diego y Narcís Cardoner, especialistas en Psiquiatría del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau.

15 nov 2022. 13.40H
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Después de llegar a un cierto techo con los tratamientos antidepresivos dirigidos a dianas cerebrales ligadas a la serotonina, noradrenalina o dopamina, en los últimos 20 años la investigación del tratamiento de la depresión se ha dirigido a descubrir otros sistemas de transmisión que pueden marcar un giro radical en el abordaje de la enfermedad. El descubrimiento de nuevas dianas, como el glutamato, han permitido iniciar una nueva era marcada por mantener la mejoría de las respuestas terapéuticas y comprender el mecanismo de acción de nuevas sustancias que han ido surgiendo con el paso del tiempo.

Una de estas nuevas dianas que han marcado un cambio de rumbo son los receptores que modulan el glutamato, cuyo interés se despertó allá por el año 2000 con el descubrimiento de los rápidos efectos antidepresivos de la ketamina. Este antiguo anestésico, utilizado por vía endovenosa y a dosis muy bajas, podía producir respuestas terapéuticas en pacientes con depresión grave en cuestión de horas, aunque apenas se sostuvieran unos pocos días. Uno de los últimos grandes logros en los últimos años, ha sido el desarrollo clínico de la esketamina como el primer medicamento indicado en depresión resistente. La esketamina es una sustancia derivada del propio anestésico original pero con una mayor potencia y afinidad por el receptor de glutamato, lo que pemite su administración en cantidades menores por vía intranasal, haciendo viable así su administración desde las consultas u hospitales de día de psiquiatría. La administración de esketamina en diversas sesiones mensuales, junto al tratamiento antidepresivo oral de base, permite consolidar en muchos casos la respuesta clínica y la recuperación del paciente.

Francisco Javier de Diego, psiquiatra de la Unidad de Depresión Resistente del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau e investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam), explica en Redacción Médica que el hecho de apostar por encontrar nuevos moduladores “está siendo clave para aquellos pacientes que no logran una respuesta positiva con los tratamientos que disponíamos hasta ahora, lo que va a permitir librar una nueva batalla contra la enfermedad. Por lo que respecta a la depresión resistente, los antidepresivos convencionales no son suficientes, los pacientes pueden llegar a pasar meses hasta que damos con la combinación adecuada y en algunos casos, incluso así, no obtenemos una plena mejoría. Después de estos fracasos, se pueden usar ya los nuevos tratamientos glutamatérgicos, como la esketamina, con intención de revertir la depresión y evitar de esta manera la cronicidad de la enfermedad”.

De Diego: "Los antidepresivos convencionales no son suficientes para la depresión resistente" 


Pedir a las personas afectadas por depresión que tuvieran paciencia para empezar a notar los efectos de sus respectivos tratamientos es una imagen que Narcís Cardoner, director del Servicio de Psiquiatría e investigador clínico del mismo centro, aún recuerda en sus años como residente: “Ahora existe un cambio radical en el paradigma del tratamiento contra la depresión. Estábamos acostumbrados a periodos de latencia largos de los efectos antidepresivos. La respuesta antidepresiva emergía de forma tardía, y en la actualidad ya existen fármacos que en solo un día pueden generar cambios positivos significativos. Se trata de un cambio muy marcado que puede abrir esperanza especialmente a aquellos pacientes que ya llevan meses lidiando con la enfermedad sin resultados”.

Muchos pacientes que no logran una respuesta satisfactoria con los medios existentes, recuerda Cardoner, “son sometidos a tratamientos más invasivos, como por ejemplo la terapia electroconvulsiva, una terapia eficaz pero no exenta de efectos secundarios. Ahora contamos con fármacos que pueden representar una alternativa a personas que no toleran la terapia electroconvulsiva o incluso como un preámbulo para evitar sus efectos secundarios a nivel cognitivo o el ingreso hospitalario que a menudo se requiere”.

Sustancias psicodélicas, progatonistas en Psicología


Por otro lado, en los últimos tiempos otras sustancias psicodélicas derivadas de plantas u hongos alucinógenos, como la ayahuasca o la psilocibina, poco a poco se han abierto camino dentro del mundo de la investigación en psiquiatría, con efectos que podrían ser también beneficiosos para los pacientes con depresión, aunque con evidencias todavía muy preliminares. “En el siglo pasado ya existían comunicaciones científicas con algunas de estas sustancias que sugerían resultados positivos frente a la depresión pero habían quedado enterrados por las suspicacias sobre su potencial de abuso".

Pese a las ventajas que pueden llegar a suponer estas sustancias, algunas de ellas, como la ketamina, se han convertido en una de las drogas recreativas más demandadas, tal y como argumenta de Diego: "Hablar de los hallazgos terapéuticos con este tipo de sustancias resulta muy estimulante y esperanzador, pero también despierta sensibilidades y preocupación. No se puede trasmitir la idea que estos nuevos compuestos pueden ser administrados por cualquiera y a discreción porque se puede abrir la puerta a que se utilicen de forma errónea y con consecuencias impredecibles. La esketamina es un fármaco registrado y de uso exclusivamente hospitalario que tiene unas condiciones de custodia y administración muy estrictas, pero nos consta que algunas personas van en busca de ayahuasca o psilocibina en centros clandestinos en el que no hay medidas de seguridad apropiadas ni un claro control de lo que se administra".

Europa apuesta por invertir en salud mental


Europa no es ajena a la situación que vive hoy en día la salud mental, ofreciendo ayudas, becas e inversiones para potenciar su visibilidad y nuevas investigaciones al respecto. “En las recientes convocatorias europeas la presencia de la Psiquiatría ha aumentado de forma significativa. Así pues, se fomenta poder obtener indicadores que permitan desarrollar mejores tratamientos de los pacientes, desde el diagnóstico hasta la intervención terapéutica”, concluye Cardoner.

Cardoner: "En las recientes convocatorias europeas la presencia de la Psiquiatría ha aumentado de forma significativa"


Pese a que el nivel de la investigación en España goza de buena salud y se están iniciando estudios cada vez más avanzados sobre la depresión y su abordaje, Cardoner y de Diego recuerdan que sigue existiendo una fuerte falta de especialistas en España: “Uno de los datos que mejor refleja la posición en la que está nuestro país es que nos encontramos en la cola de la Unión Europea a nivel de ratio de psiquiatras y psicólogos por ciudadano. La coordinación con Atención Primaria es vital, ya que allí se atiende un gran volumen de pacientes con problemas de salud mental, sobre todo cuadros depresivos y ansiedad. Detectar y tratar a tiempo y derivar los casos más complejos cuando se complican permitirá un mejor abordaje de estos cuadros”.

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