La primera edición del
curso Gestión de los Efectos Adversos del Acto Sanitario, organizado por Grupo
Promede y celebrado los días 16 y 17 de enero en la Universidad Camilo José Cela, ha concluido con un notable éxito de participación (50 alumnos) y valoración, consolidándose como una
formación de referencia para profesionales del ámbito sanitario y jurídico-sanitario.
Durante
dos jornadas intensivas, médicos, directivos sanitarios, profesionales de la gestión hospitalaria y expertos en responsabilidad sanitaria abordaron, desde una perspectiva práctica y multidisciplinar, la prevención, análisis y correcta gestión de los eventos adversos derivados de la actividad asistencial.
El programa combinó rigor científico, experiencia pericial y casos reales, favoreciendo un debate abierto y constructivo sobre uno de los grandes retos actuales de los sistemas sanitarios.
Los asistentes destacaron especialmente el enfoque realista del curso, orientado no solo a la identificación del error, sino a la
mejora de los procesos, la cultura de seguridad del paciente y la gestión profesional del riesgo clínico, aspectos clave para reducir daños evitables y mejorar la calidad asistencial.
Este curso se enmarca en la apuesta de Grupo Promede por la
formación continua y especializada, como herramienta esencial para fortalecer a los profesionales sanitarios frente a un entorno cada vez más complejo, tecnificado y exigente, donde la seguridad del paciente debe ocupar un lugar central.
Formación para prevenir errores y aprender de ellos
La
reciente tragedia ocurrida en el Hospital Universitario de Burgos, donde un error en la preparación de quimioterapia derivó en el fallecimiento de dos pacientes oncológicos, ha vuelto a poner de manifiesto una realidad incuestionable:
el riesgo cero no existe en sanidad, pero sí existe la obligación ética y profesional de minimizarlo al máximo mediante formación, sistemas robustos y una adecuada gestión del error
Tal y como subrayan los expertos,
los eventos adversos no suelen ser consecuencia de un único fallo aislado, sino de cadenas de errores en sistemas complejos, donde intervienen múltiples profesionales, procesos y decisiones. En este contexto, la formación específica en seguridad del paciente, gestión del riesgo y análisis de eventos adversos no es opcional, sino imprescindible para médicos, profesionales hospitalarios y cualquier persona que forme parte del sistema sanitario.
Cursos como el celebrado en Madrid, permiten
anticiparse al error, fomentar una cultura de transparencia, aprendizaje y mejora continua, y evitar que tragedias evitables se repitan. Aprender del error no significa señalar culpables, sino proteger mejor a los pacientes y a los propios profesionales, reforzando la confianza en el sistema sanitario.
Con iniciativas formativas como esta, Grupo Promede reafirma su
compromiso con una sanidad más segura, responsable y orientada al aprendizaje, convencida de que invertir en formación es invertir en vidas.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.