La investigación en oftalmología se ha consolidado como un elemento clave en la lucha contra la ceguera evitable y en el avance de nuevas terapias que mejoran la calidad de vida de los pacientes. En este contexto, la clínica compostelana Miranza Instituto Gómez-Ulla, integrada en el
grupo Miranza, refuerza su papel como centro de referencia en investigación clínica y desarrollo de tratamientos innovadores en salud visual. Ejemplo de ello es su contribución, en el campo de la retina, a la aprobación de fármacos como Ranibizumab, Brolucizumab, Aflibercept o Faricimab, tratamientos, todos ellos, que han supuesto un avance significativo en el abordaje de diversas patologías retinianas como la DMAE, la retinopatía diabética, las oclusiones venosas de la retina o la miopía.
Investigación gallega de alcance mundial
Miranza Instituto Gómez-Ulla ha participado en un total de 73 ensayos clínicos, manteniendo actualmente seis estudios activos, lo que avala su posición como
referente en investigación aplicada en salud visual.
Entre las investigaciones en curso destaca su participación en el ensayo clínico internacional 4FRONT-2, un estudio de alcance mundial que evalúa una innovadora terapia génica (4D-150) para el tratamiento de la DMAE neovascular, que se caracteriza por una rápida pérdida de la visión central y que constituye una de las
principales causas de ceguera en personas por encima de 65 años. Este abordaje terapéutico, en caso de demostrar su eficacia, podría suponer un cambio de paradigma, al reducir de forma significativa la necesidad de inyecciones intravítreas repetidas a través de una
terapia génica de administración única.
Asimismo, el centro participa en investigaciones sobre nuevas opciones terapéuticas para la queratoconjuntivitis atópica, una
enfermedad inflamatoria ocular crónica. Concretamente el ensayo clínico en el que está participando a nivel internacional estudia la eficacia del colirio DFL24498 HCl en la sintomatología y calidad de vida de los pacientes.
Además, la clínica está colaborando también en estudios centrados en la DMAE seca, como el que está a punto de iniciar con un fármaco administrado por vía oral, ampliando así el abanico de patologías en las que la
innovación puede mejorar el pronóstico visual.
Innovación pionera en diagnóstico y tratamiento de la retina
La clínica ha sido pionera en la introducción y desarrollo de técnicas diagnósticas y terapéuticas fundamentales en oftalmología moderna. Entre sus principales contribuciones destacan la aplicación de la angiografía fluoresceínica en el diagnóstico de enfermedades retinianas y su tratamiento con láser. También la introducción en España de la angiografía con verde de indocianina, clave para detectar alteraciones en la vascularización coriorretiniana. Y el impulso de técnicas avanzadas como la angiografía digital, la autofluorescencia, la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) o la angiografía sin contraste (OCTA) pruebas de
imagen hoy esenciales en la práctica clínica.
En el ámbito terapéutico, el centro ha contribuido a la investigación y desarrollo de tratamientos innovadores como Ranibizumab (Lucentis), Aflibercept 2 mg (Eylea), Aflibercept 8 mg (Eylea HD), Faricimab (Vabysmo) y Ocriplasmina (Jetrea). Asimismo, impulsó el uso de medicamentos huérfanos como Bevacizumab (Avastin), ampliamente empleados en el tratamiento de
enfermedades retinianas potencialmente causantes de ceguera. Antes de la disponibilidad de estos fármacos, las opciones terapéuticas eran muy limitadas y, en muchos casos, insuficientes para frenar la progresión de la enfermedad, lo que con frecuencia derivaba en pérdidas visuales graves o incluso en la ceguera.
El Centro también ha contribuido al desarrollo de innovación tecnológica mediante el registro de un nuevo software y dos patentes en Estados Unidos para la medición automatizada del calibre vascular retiniano, además de continuar trabajando en sistemas de análisis automatizado de imágenes de retina, un campo clave en la
aplicación de inteligencia artificial al diagnóstico oftalmológico.
Investigación con impacto directo en salud
Desde Miranza Instituto Gómez-Ulla se subraya que la oftalmología ocupa un lugar estratégico en la salud, ya que las enfermedades visuales tienen un impacto directo en la autonomía personal, la calidad de vida y la productividad laboral, además de suponer un coste creciente en un
contexto de envejecimiento poblacional.
En este sentido, la investigación en salud visual no solo impulsa la innovación médica, sino que contribuye a un modelo sanitario más predictivo, personalizado, equitativo y sostenible. Es por ello que desde la clínica se hace un llamamiento a la ciudadanía en general, y a la clase médica en particular, para fomentar la participación en
ensayos clínicos en oftalmología, una vía que permite acceder de forma temprana a tratamientos innovadores, al tiempo que contribuye al avance del conocimiento científico.
“La participación de los pacientes ha sido clave en la evolución de la oftalmología moderna. Gracias a su generosidad y compromiso, hoy disponemos de tratamientos que han
transformado enfermedades antes consideradas incurables”, destaca el Profesor Francisco Gómez-Ulla.
De hecho, los ensayos clínicos han permitido el desarrollo de terapias que han cambiado el abordaje de patologías de la retina como la DMAE neovascular, la retinopatía diabética, las oclusiones venosas de la retina o la miopía patológica entre otras, así como la mejora de
tratamientos antiangiogénicos y tecnologías de diagnóstico por imagen como la Autofluorescencia, la OCT o la OCTA, actualmente de uso rutinario en las consultas de oftalmología.
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