Miranza,
grupo líder en Oftalmología, con más de 40 centros en España y Portugal, se consolida como referente nacional e internacional en
rehabilitación quirúrgica de la orbitopatía tiroidea, combinando técnicas mínimamente invasivas, atención multidisciplinar y seguimiento integral de todas las fases de la enfermedad para restaurar función y estética ocular.
La
orbitopatía tiroidea, también conocida como orbitopatía de Graves, es una enfermedad de origen inmunológico que afecta a los tejidos que rodean el ojo, provocando un aumento del volumen de los músculos y la grasa de la órbita, lo que puede hacer que los ojos sobresalgan de su posición habitual.
Esta patología presenta dos fases principales: aguda o activa y crónica o inactiva. La
fase aguda se caracteriza por inflamación, dolor, edema, proptosis o exoftalmos (ojos que sobresalen de su posición normal, popularmente conocidos como “ojos saltones”) y diplopía (visión doble). Esta etapa puede durar entre 6 y 36 meses, aunque en la mayoría de los pacientes la actividad intensa no supera los 12 meses. Un
diagnóstico precoz es clave para maximizar la eficacia del tratamiento y prevenir secuelas permanentes.
Joan Oliveres,
especialista en Oculoplástica y Estética y Rejuvenecimiento Oculofacial de IMO Grupo Miranza en Barcelona, explica que “muchas veces la enfermedad se diagnostica tarde por síntomas inespecíficos, como el ojo rojo o la diplopía (visión doble) matutina, incluso antes de alteraciones tiroideas evidentes. Detectarla a tiempo marca la diferencia en la evolución”.
Durante la fase aguda de la orbitopatía tiroidea, el abordaje consiste en
terapias inmunosupresoras y control de factores de riesgo. Es fundamental, por ejemplo, dejar de fumar para frenar la progresión de la enfermedad, según recalca Oliveres.
Fase crónica: cirugía avanzada y rehabilitación
Una vez controlada la inflamación, la enfermedad entra en la fase crónica, donde predominan
secuelas funcionales y estéticas, como proptosis residual, retracción palpebral (posición anómala del párpado inferior o superior) y diplopía persistente. Es en este punto donde la experiencia de Miranza resulta decisiva. Marco Sales,
especialista en oculoplastia de IMO Grupo Miranza en Madrid, señala que “el tratamiento de las secuelas ha evolucionado hacia
técnicas mínimamente invasivas, muchas veces ambulatorias, que mejoran de manera significativa tanto la función como la apariencia del paciente”.
El
abordaje quirúrgico es personalizado y secuencial, siguiendo un orden preciso: primero descompresión orbitaria, luego corrección de los músculos extraoculares y finalmente cirugía palpebral y estética. Centros como IMO Grupo Miranza Madrid reciben, además, un importante volumen de pacientes internacionales, consolidándose como
referente en cirugía oculoplástica compleja.
Enfoque integral
Paralelamente, el grupo oftalmológico mantiene una
intensa actividad investigadora, explorando nuevas moléculas dirigidas a dianas específicas para tratar la inflamación y prevenir o revertir secuelas. “Estamos muy al día de los avances y somos punteros en cirugía de las secuelas, combinando innovación con atención personalizada,” añade el Sales.
Asimismo, Oliveres subraya la
importancia del abordaje multidisciplinar: “Es difícil encontrar centros con tantos profesionales especializados en rehabilitación quirúrgica y con capacidad para un seguimiento completo, desde la fase aguda hasta la cirugía reconstructiva”.
Con su combinación de
excelencia quirúrgica, investigación clínica y atención integral, Miranza se posiciona como
referente absoluto en orbitopatía tiroidea, ofreciendo soluciones avanzadas, seguras y personalizadas a pacientes de todo el mundo.
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