Mónica García ha rechazado de plano incluir la balneoterapia en la Cartera de Servicios Comunes del Sistema Nacional de Salud para financiarla con recursos públicos. “No significa que no tenga propiedades, sino que
no es terapéutica”, ha dicho la ministra de Sanidad para defender su postura en la sesión de control al Gobierno en el Senado.
En medio de un bronco debate por una pregunta previa del PP sobre las consecuencias asistenciales de la
huelga médica contra el Estatuto Marco, el senador popular Francisco José Fernández ha interpelado a la ministra reclamándole
financiar con fondos públicos las terapias balnearias, tal y como acordó recientemente por unanimidad, según ha recordado, la Sección de Villas Termales de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
El político orensano ha defendido los
“efectos terapéuticos” de las “curas balnearias” en “patologías crónicas, artrosis, enfermedades reumáticas, respiratorias y termatológicas”. “Los balnearios son fuente de salud, de bienestar y, además de eso, también pueden reducir el gasto sanitario, las hospitalizaciones o la rehabilitación intensiva”, ha subrayado antes de destacar el impacto positivo en el empleo en tanto en cuanto las “afluencias termales” suelen localizarse en zonas rurales y poco pobladas.
Por ello ha reclamado a García que reforme el Real Decreto de 2006, por el que se establece la Cartera de Servicios Comunes, para
dejar de equiparar la balneoterapia a una mera actividad de ocio.
Sanidad prioriza otros desafíos para la Cartera Común
“La Cartera de Servicios no depende de una decisión mía ni de una política discrecional. Se decida por estrictos criterios técnicos y de evidencia científica”, ha contestado la ministra. Aunque ha reconocido que la balneoterapia tiene propiedades beneficiosas como la práctica de yoga o deportiva en general, ha dejado claro que eso no significa que sea “terapéutica”. “El Real Decreto establece con claridad los criterios para introducir dentro de la Cartera de Servicios de nuestro Sistema Nacional de Salud, y
la balneoterapia no está dentro ni lo va a estar”, ha repetido.
García ha puesto por delante la consecución de otros desafíos de “enormísima magnitud”, como la
incorporación de terapias avanzadas, la Medicina personalizada, la Medicina Genómica, las nuevas tecnologías diagnósticas y la reducción de desigualdades en el acceso a la atención sanitaria.
El Estatuto Marco, de nuevo a escena
La ministra de Sanidad ha contestado antes a otra pregunta del también senador popular José Manuel Aranda, que le ha reclamado soluciones para los “millones de españoles” que han visto
cancelados actos médicos (cuatro millones, según ha dicho) fruto de la “incapacidad” de la dirigente para “dar respuesta a las demandas de médicos y pacientes”.
Aranda le ha exigido su dimisión acusándola de abrir “falsos debates competenciales” con las comunidades autónomas en torno a la reforma del
Estatuto Marco. “Está sola:
nunca busca el acuerdo y el consenso, y dinamita los puentes de entendimiento”, ha lamentado.
García ha insistido en el mismo mensaje que lleva defendiendo las últimas semanas. “
El ministerio ha hecho su trabajo, ahora les toca a las comunidades autónomas. Ustedes lo saben, pero prefieren instrumentalizar el malestar de los profesionales antes que ponerle solución”, ha indicado antes de responsabilizar a gobiernos autonómicos del PP como el de Madrid y el de Aragón de aumentar las listas de espera sanitarias en los últimos años.
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