La aprobación del Real Decreto que blinda e
l acceso universal a la sanidad pública, una de las primeras grandes leyes sanitarias de 2026, generó un fuerte revuelo político, y sigue haciéndolo. Hoy, el debate se ha trasladado al pleno del Senado, donde la ministra de Sanidad, Mónica García, ha comparecido para responder a las preguntas de los grupos parlamentarios. En esta ocasión, ha sido la senadora de Vox,
Paloma Gómez, la encargada de interpelarla, poniendo el foco en el impacto que tendrá la medida, que ha calificado como “un auténtico retroceso” para los
servicios sanitarios.
Por su parte, la ministra, una vez más, ha defendido la ley de universalidad, destacando que refuerza los principios fundamentales del
Sistema Nacional de Salud (SNS). “Somos un país que ve pacientes, no enemigos”, ha subrayado. Además, ha insistido a la senadora de Vox para reemplazar la palabra "inmigrante" por términos como "persona", "ser humano" o "vecino".
La universalidad del SNS, pilar de la
Ley General de Sanidad
García defiende la ley de universalidad ante el Senado
Según Gómez, el sistema sanitario público está al
borde del colapso. “Centros de salud desbordados,
listas de espera interminables y profesionales agotados”. En este contexto, ha cuestionado la falta de medidas para reforzar el sistema ante un aumento de la demanda, especialmente cuando ya se encuentra al límite. Así, ha sostenido que las consecuencias, sin un control migratorio adecuado, serán nefastas.
“Cualquier sistema tiene sus límites”, ha asegurado Gómez, destacando que el dinero destinado a la sanidad pública en España no es suficiente para cubrir las necesidades actuales. En su respuesta, la ministra ha aseverado que las críticas sobre el impacto de las regularizaciones en el sistema sanitario son infundadas, ya que, desde la aprobación de la
Ley General de Sanidad en 1986, los inmigrantes tienen derecho a la
atención sanitaria en España. “El acceso a la salud está garantizado para todos los residentes”, ha afirmado.
Además, ha añadido que solo ha habido una única "anomalía democrática" en el sistema, y ocurrió durante el gobierno del Partido Popular, cuando se intentó excluir a los inmigrantes de la sanidad pública. "España es un país orgulloso de su
sanidad pública universal", ha afirmado. De igual forma, García ha subrayado que el sistema sanitario se financia gracias a los impuestos de los ciudadanos. "No preguntamos de dónde eres, sino qué te pasa", ha concluido, reafirmando el compromiso de España con un
sistema sanitario inclusivo y accesible para todos.
La nueva ley de universalidad, ¿una llamda al "turismo sanitario"?
La ministra de Sanidad se mantiene firme en su defensa de la normativa vigente. Frente a las críticas, incluida la relacionada con el turismo sanitario, insiste en que la medida es la opción más eficaz desde el punto de vista económico y, además, más igualitaria. En esta ocasión, la dificultad para facturar a los posibles "
turistas sanitarios" que vengan atraídos por la nueva normativa no ha formado parte de la conversación. No obstante, y como ya informó este periódico, esto es algo que
desde el Ministerio niegan que vaya a suceder, en tanto que confían en el funcionamiento de las medidas contempladas en el Real Decreto.
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