El Congreso ha aprobado este martes la toma en consideración de una
Proposición de Ley del PSOE que, en resumen, plantea que
las mujeres puedan decidir destruir sus ovocitos congelados en clínicas de reproducción asistida sin contar con un dictamen favorable de un especialista médico independiente, algo a lo que actualmente obliga el marco legal vigente. Es un hándicap que no afecta a los hombres respecto a sus gametos. “Hoy la legislación contiene una asimetría que no se sostiene desde el punto de vista técnico, jurídico y de la igualdad”, ha defendido la socialista
Margarita Martín. Lo que plantea su grupo es modificar la
Ley sobre reproducción humana asistida, que data de 2006, para salvar esa “incoherencia” legal. La propuesta se debatirá en la Comisión de Sanidad tras recibir 306 votos a favor, 33 en contra y 8 abstenciones.
El Congreso debate sobre la seguridad jurídica de los ovocitos
Según Martín, el auge de la reproducción asistida, con más de 35.000 nacimientos registrados en 2023, es “una realidad consolidada, cotidiana y estructural” a la que necesita adaptarse el marco legal. De acuerdo al Registro Nacional de Actividad de 2023, en España se vitrificaron
65.805 ovocitos para preservar fertilidad, un 13 por ciento más que en 2022. Además, a 31 de diciembre de ese mismo año, había almacenados 510.305 ovocitos y 915.130 embriones, de los que 675.880 llevaban conservados dos o más años.
“La ley actual establece que la
crioconservación de ovocitos puede prolongarse hasta que
responsables médicos, con dictamen favorable de especialistas independientes y ajenos al centro de conservación correspondiente, consideren que el receptor ya no reúne los requisitos clínicamente adecuados para someterse a una técnica de reproducción asistida. Dicho de otro modo: la voluntad de la mujer no basta”, ha subrayado la diputada socialista.
Frente a ello, la Proposición de Ley plantea cuatro puntos:
equiparar la regulación de los ovocitos a la del semen “eliminando una diferencia injustificable”; reforzar la
seguridad jurídica; suprimir requisitos que, “lejos de proteger, limitan la autonomía de las mujeres”; y por último, mandatar al Ministerio de Sanidad, a través de una disposición adicional, a
revisar la Ley de reproducción humana asistida en un plazo de 12 meses para “adecuarla a los conocimientos científicos y técnicos actuales y para abordar la excesiva acumulación de preembriones en los bancos de los centros de fertilidad”.
La propuesta ha contado con el apoyo del socio de Gobierno del PSOE, Sumar, cuya portavoz sanitaria en la Cámara Baja,
Alda Recas, ha celebrado “todo avance hacia la igualdad y la equidad del
Sistema Nacional de Salud”. La diputada progresista también ha acusado al PP de “sustituir la autonomía personal por control institucional” cuando se trata de “derechos reproductivos”.
Pese a ello, su homóloga popular en el Congreso,
Elvira Velasco, ha considerado “razonable” la iniciativa socialista, en tanto en cuanto ha reconocido que existen “diferencias importantes en el tratamiento del esperma y los óvulos” que “violentan la igualdad entre hombres y mujeres”. Eliminar los informes con el consentimiento expreso de un experto médico para destruir los ovocitos es, ha dicho, una medida “alineada con la práctica internacional y coherente con
el principio de autonomía reproductiva”.
La diputada del PP ha aprovechado su intervención, no obstante, para cargar contra la ministra de Sanidad, Mónica García, aprovechando el
40º aniversario de la Ley General de Sanidad. “La sanidad de nuestro país no pasa por nuestros mejores momentos”, ha lamentado antes de acusar a García de generar “enfrentamientos y problemas” como el de la
huelga médica contra el Estatuto Marco y las irregularidades en la convocatoria
MIR 2026. “La sanidad necesita una ministra que gobierna, que no esté para hacer oposición a las comunidades autónomas, que dé soluciones a la grave crisis sanitaria y que dé certeza y seguridad a los pacientes”, ha concluido.
El rechazo de VOX a la propuesta
La Proposición de Ley del PSOE sí que se ha topado con el rechazo frontal de Vox. Su diputada
María de la Cabeza Ruiz Macías ha cargado duramente contra su contenido. “Vienen a vendérnosla como una medida feminista, pero la realidad es que lo único que van a conseguir las mujeres es decidir cuándo destruir sus ovocitos congelados y qué hacer con ellos”, ha sostenido.
Es más, ha vaticinado que, lejos de mejorar la vida de las mujeres, la iniciativa vendrá a “resolver” el “problema de acumulación masiva de ovocitos” que sufren las clínicas de fertilidad. Ruiz ha culpado a “las políticas nefastas del Gobierno” de que la edad media para tener el primer hijo en España sea, actualmente, de 32 años, “una de las más altas del mundo”. Esa circunstancia, ha dicho, es la que “empuja a miles de mujeres a recurrir a la ciencia para concebir” y para “someterse a tratamientos carísimos” (de entre 4.000 y 10.000 euros, según la diputada) y “muy desagradables” que
“ofrecen a las mujeres una vida más vacía, más triste y peor”.
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