Cada año,
más de 8.000 estudiantes inician la carrera de
Medicina en España. Una gran parte lo hace en comunidades autónomas con lengua cooficial, donde la docencia es bilingüe o se imparte mayoritariamente en la lengua propia. Así, cientos de futuros médicos cursan los
seis años de grado en catalán, valenciano, gallego o euskera. Sin embargo, a la hora de enfrentarse al examen de acceso a la
Formación Sanitaria Especializada (FSE) del
Sistema Nacional de Salud (SNS), uno de los más importantes de su trayectoria académica, deben hacerlo obligatoriamente en castellano.
Junts per Catalunya denuncia que esto supone una discriminación para quienes han completado sus estudios en otras lenguas oficiales del Estado. Por ello, el grupo parlamentario ha presentado una
moción en el Senado para instar al Gobierno a garantizar que, a partir de la convocatoria de 2027, las pruebas puedan realizarse en cualquiera de las lenguas cooficiales.
Las lenguas cooficiales, un “derecho imprescindible” blindado por la UE
Los de Puigdemont han defendido que el
Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) lleva años haciendo esta reclamación al
Ministerio de Sanidad, insistiendo en las complicaciones que puede suponer para quienes han cursado sus estudios en una lengua no castellana tener que examinarse exclusivamente en este idioma.
Además, la formación alude a la
Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, que reconoce el uso de estas lenguas como “un derecho imprescriptible”. De hecho, los Estados firmantes se comprometieron a eliminar “toda distinción, exclusión, restricción o preferencia injustificadas” en relación con el empleo de una lengua regional o minoritaria, así como a adoptar medidas específicas destinadas a promover la igualdad entre sus hablantes y el resto de la población.
En este contexto, la propuesta de Junts es clara: garantizar que, a partir de 2027, las pruebas de acceso a l
a Formación Sanitaria Especializada puedan realizarse en catalán o en cualquier otra lengua cooficial, y dotar al sistema de los recursos necesarios para hacerlo posible.
La inclusión de las cooficiales, cuenta pendiente en el examen MIR
No es la primera vez que resuena esta reivindicación entre las propuestas de cambio para el
examen MIR. De hecho, ya en 2023, Junts registró la misma propuesta en el Senado. Entonces, este periódico consultó a la que fuera ministra de Sanidad,
Carolina Darias, quien señaló que la medida “debía estudiarse para analizar su viabilidad”.
Más recientemente, el consejero de Salud del País Vasco,
Alberto Martínez, afirmó haber solicitado a la actual ministra que el euskera se incorpore como un criterio adicional en la prueba MIR, con el objetivo de “formar profesionales en proximidad”. Sobre esto, desde el
Ministerio de Sanidad explicaron a
Redacción Médica que “es positivo reconocer y valorar el conocimiento de las lenguas cooficiales en el territorio donde se hablan, en la medida en que favorece una adecuada comunicación entre paciente y profesional”. No obstante, y pese a mostrarse abiertos a la propuesta, el departamento aún no ha anunciado avances concretos al respecto.
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