Jornada de 32 horas en sanidad: los fondos europeos, clave para implantarla

Mónica García y Héctor Tejero explican las reformas pendientes para poder revolucionar el concepto de trabajo en el SNS

Mónica García y Héctor Tejero.

07 feb 2021. 18.00H
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Más País ha respaldado el decreto de reparto de fondos europeos tras lograr un acuerdo con el Gobierno. Este pacto contempla la puesta en marcha de un proyecto piloto cuyo objetivo es reducir la jornada laboral a 32 horas semanales. La propuesta tiene una dotación inicial de 50 millones de euros del Plan de Recuperación y se podría extrapolar a la sanidad, como advirtió el partido a Redacción Médica. "Podemos aprovechar los fondos europeos para hacer todas las reformas estructurales que teníamos pendientes, como la que necesita la sanidad", explica a Redacción Médica Mónica García, médica y portavoz de Más Madrid, quien advierte de que es necesario "revolucionar" el Sistema Nacional de Salud (SNS) antes de implantar dicha jornada.

"Es un proyecto piloto para dar incentivos a las empresas que lo pongan en marcha. En concreto, para la sanidad, lo primero que habría que hacer es adecuar las horas a la realidad. En casi todas las comunidades autónomas se está volviendo a las 35 horas, pero con el sistema de guardias que tenemos los médicos y otros estamentos, te plantas en semanas de 60 horas", lamenta la anestesista del Hospital 12 de Octubre.

"En sanidad llevamos mucho retraso comparándonos con otros países", subraya García, que denuncia la "preversión" de las guardias, que se cuentan como un horario complementario, "lo que conlleva un retraso enorme respecto al horario habitual". 

"Tendríamos que revolucionar el concepto de trabajo en sanidad para poder adaptarlo a cualquier otra modificación de los horarios", considera la médica, que advierte que las guardias esconden un déficit de plantillas y estructuras; y que cualquier cambio implicaría también adaptar la realidad de las diferentes categorías profesionales. "Primero habría que reformar esto para dar un paso más y llegar a las 32 horas", señala García. 

Reducir las jornadas mejora la atención sanitaria


"En principio, queremos empezar con los sectores en los que es más fácil hacerlo y probar con otros en los que parece más complicado con medidas complementarias. Hay otros, como en la sanidad o los cuidados, en los que es necesario hacer reformas previas", explica Héctor Tejero, diputado y coordinador político de Más País, a Redacción Médica .

"Son sectores en los que está comprobado que la reducción de horas mejora la asistencia, pero es necesario complementar con más gente", subraya el diputado, que hace referencia a un estudio realizado en una residencia de ancianos en Suecia en la que se redujo la jornada hasta las seis horas al día. "Vieron que había una mayor implicación del personal y mejores parámetros de salud tanto para los trabajadores como para los residentes", explica Tejero, advirtiendo de que fue necesario contratar a más personal para ello y aumentar la financiación. 

"En sanidad, la atención es mejor pero se puede dar a menos gente; por lo que se necesita invertir más dinero para contratar y hacer una reforma estructural antes", explica Tejero, que señala que todas las modificaciones se deben basar en acuerdos con los sindicatos y que, en primer lugar, está enfocado al sector privado aunque más tarde se pueda extender al público. 

Una conciliación necesaria en sanidad


"El eje en el que se proponen las 32 horas tiene que ver con el bienestar, la conciliación y con la ecología", reivindica Mónica García, que señala que se trata de un "cambio de paradigma". "Hay empresas que ya las tienen y no tienen un déficit de productividad", subraya la diputada. "En cuanto se vea que funciona, va a ser un aliciente para que se vaya instalando", considera la médica, que lamenta que "la sanidad está aún varios pasos atrás"

"Nosotros llevamos tiempo reivindicando las 35 horas porque las 37 y media se inventaron para reducir plantillas, no han tenido otro efecto", denuncia García. "Nadie valora la eficiencia y el resultado final es el recorte", advierte la anestesista, que recuerda que en el programa de su formación se hacía alusión a la "trampa asumida de las guardias". "Hay muchos países en los que la regulación es diferente. En Enfermería, por ejemplo, tienen sus horas establecidas. Las guardias artefactan todos estos mecanismos", considera.

"Podemos aprovechar los fondos europeos para hacer todas las reformas estructurales que teníamos pendientes, como la que necesita la sanidad", reflexiona García, que hace alusión a los horarios y condiciones de trabajo, así como a las aptitudes y capacidades de cada uno de los estamentos del SNS. "Es una reforma que tenemos pendiente. Desde el año 86, cuando se aprobó la Ley General de Sanidad, nadie ha pensado de una forma global y el sistema tiene aspectos de hace 40 años. No tiene nada que ver a cómo trabajamos ahora", remarca.


Una oportunidad para dar más eficiencia al SNS


"Se pueden utilizar los fondos europeos para todas esas reestructuraciones pendientes. Nadie duda que reconstruir el SNS hacia una forma más eficiente va a condicionar también el futuro, que es una de las garantías de estos fondos", reivindica la médica, consciente de la complejidad del asunto.

"La reforma es de mucho calado y necesitamos mucho consenso y hacer un buen diagnóstio de lo que no está funcionando y no da garantías de eficiencia, algo que ha demostrado la pandemia", subraya. "La crisis sanitaria es una oportunidad de cambiar el paradigma y dar un paso para hacer todas las transformaciones que hasta ahora nadie se ha atrevido a hacer porque requieren de mucho trabajo", sentencia.

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