El PDeCAT quiere que toda España adopte el sistema británico de vacunas

El Grupo Mixto se fija en el modelo anglosajón a la hora de revisar e introducir una nueva vacuna al calendario

Carles Campuzano, portavoz de PDeCAT.

12 sep 2018. 15.40H
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POR I. P. NOVA
El Partit Demòcrata (PDeCAT)  ha presentado una Proposición no de Ley (PNL) en la Comisión de Sanidad del Congreso por la que pretende que el Gobierno de Pedro Sánchez impulse la vacunación y controle las enfermedades prevenibles mediante un sistema completamente diferente al que, hasta día de hoy, gestiona la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps). 

En su texto, el PDeCAT insta al Gobierno a revisar y modificar el modelo actual de toma de decisiones sobre la introducción o no de una vacuna en el calendario sistemático español (y con ello su financiación con fondos públicos). El Grupo Mixto toma como ejemplo el sistema británico, que afirman que dotaría al método español de "mayor transparencia y rigor técnico”.

A nivel europeo, el PDeCAT manifiesta la necesidad de impulsar y cooperar para el establecimiento de un sistema europeo de intercambio de información en materia de vacunación y de una tarjeta europea de vacunación compartida electrónicamente.

El partido pedirá a la Comisión de Sanidad que mejore la cobertura vacunal en población adulta, de 50 a 60 años, en relación con el neumococo y la gripe; "algo que evitarían ingresos por complicaciones de estas dos enfermedades y favorecerían el envejecimiento saludable”.

El PDeCAT quiere instaurar una tarjeta europea de vacunación compartida electrónicamente

Instan al Gobierno a analizar y abordar las causas de la reticencia a la vacunación y mejorar la aceptación de la vacunación tanto a nivel estatal como a nivel de la UE, con mayor formación, transparencia y control e información de los efectos adversos potenciales de las vacunas. 

En su argumentación de motivos, los políticos catalanes han puesto en valor que las vacunas suponen “una gran contribución a la prevención y control de enfermedades infecciosas y son consideradas como uno de los éxitos más relevantes en medicina y una piedra angular de la salud pública” aunque los movimientos antivacunas intenten derribarlas y cada día se integren más en la sociedad.

Ejemplo de la epidemia de sarampión


Recuerda el partido el problema que supone para la salud pública la tendencia antivacunas con el ejemplo del sarampión. En cifras, hasta el 80 por ciento de adolescentes y adultos que contrajeron esta enfermedad en 2017 no habían sido vacunados, “aunque la vacuna contra el sarampión está disponible de forma gratuita en todos los países de la UE”.

Por todo ello, y dado que las enfermedades infecciosas prevenibles con vacunas no se circunscriben ni se limitan a las fronteras de los estados, “es imprescindible e indiscutible actuar juntos a nivel de la UE, e incluso a nivel global”.

Para ejecutar su medida, el PDeCAT toma como referente la propuesta de la Comisión Europea para la cooperación a la hora de emprender acciones con el objetivo de aumentar la cobertura de vacunación y para reducir las desigualdades y las brechas en la inmunización, asegurando que todos en la UE tengan acceso a las vacunas.


Un calendario vacunal único para adultos


A este respecto, el Partido Popular en el Congreso de los Diputados también ha registrado una Proposición no de Ley (PNL) por la que los de Pablo Casado van a solicitar que el Gobierno socialista impulsar, a través del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, un calendario vacunal común para adultos.

Según el texto presentado que se debatirá en la Comisión de Sanidad, los populares creen que sería necesario la implicación de los profesionales sanitarios y pacientes “con el objeto de elevar la tasa de cobertura y prevenir enfermedades entre esta población”.

En su argumentación de motivos, el PP acusa que, aunque la vacunación es una de las estrategias coste-efectividad más importantes en la prevención primaria de las enfermedades infecciosas, no está muy instaurada en la población adulta. Frente al 95 por ciento de tasa de vacunación de niños, en adultos (en el caso de la gripe que es de las más extendidas) está en un 57 por ciento.

“Estas bajas tasas de vacunación del adulto pueden traer consigo consecuencias de gran transcendencia en el ámbito de la salud pública, pudiendo llegar a desplazar enfermedades propias de la infancia a la edad adulta, y provocando mayores complicaciones. Además, no debe olvidarse que los adultos son una fuente de infección para colectivos sin protección, como es el caso de los lactantes, y que se pueden dar brotes en colectivos de adultos no inmunizados o con bajas coberturas de vacunación”, finalizan en el texto presentado ante el Congreso de los Diputados.

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