"El medicamento más caro es el que el paciente no toma"

El papel de las farmacias, la industria y su relación con el sistema público de salud han centrado este debate

Rafael Vicente Valero, María Chivite, Patricia Luquín, Héctor Castro, Agustín Rivero y Mónica García.

27 jun 2017. 14.00H
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POR JUANMA FERNÁNDEZ
Joana Huertas

La segunda mesa del VIII Encuentro Global de Parlamentarios, organizado por Sanitaria 2000, ha girado en torno al papel de la farmacia en la adherencia al tratamiento. Moderada por Agustín Rivero, exdirector general de cartera básica de servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, del Ministerio de Sanidad, ha abierto el debate en torno a los tres aspectos: el paciente, el sanitario, las características del medicamento; sobre los que pivota tan delicada cuestión.

Héctor Castro, presidente del Colegio de Farmacéuticos de A Coruña, ha recordado el perfil de la población española: "Envejecida y polimedicada", advirtiendo la falta de abordar "al paciente crónico" en todos los niveles de asistencia. "La farmacia es un elemento vertebrador de acceso al medicamento", ha señalado en el sentido de que es un "elemento vertebrador" de todo el sistema, "ya que es el profesional sanitario con mayor contacto con el paciente". En este sentido, ha recordado que "la falta de adherencia no es solo culpa del enfermo sino de todos: este, el prestador de servicio sanitario y la Administración".

El papel de la farmacia en la adherencia al tratamiento.


Castro ha recordado que "el 50 por ciento de los crónicos no son adherentes". Y eso que "la adherencia es el factor modificable de mayor impacto en el resultado de la farmacoterapia de un paciente". Es decir, que el medicamento "más caro es el que el paciente no toma"; una reflexión que entronca con el esfuerzo que han hecho las farmacias "por informar a los pacientes de los genéricos, los principios activos…". El presidente coruñés también ha añadido que se ha comprobado como la labor del farmacéutico logra aumentar la adherencia "del 35 al 75,7 por ciento", sumando la reducción de pacientes "de un 52,1 por ciento que acuden a Urgencias si mantienen un seguimiento farmacoterapéutico". Para ello, por supuesto, se han descrito las nuevas herramientas, como la App Calendula, "de código abierto y que podría mejorar la intervención del farmacéutico si se extendiera".

Después ha intervenido María Chivite, portavoz socialista en la Comisión de Salud del Parlamento de Navarra, que ha advertido de la "falta de conocimiento de las consecuencias que tiene no tomar el tratamiento, como las descompensaciones o la peor calidad de vida". Asimismo, ha querido insistir en el componente humano, "que el paciente entienda de primera mano los problemas de no cumplir con la toma del fármaco". "El farmacéutico es el profesional con el que más contacto tiene el paciente, no tiene listas de espera y las encuestas hablan de la buena relación con los ciudadanos", ha aseverado. Chivite ha destacado "la cercanía de la farmacia a la población, por encima de la media, sobre todo en centro urbano".

No se han dejado de lado los problemas de viabilidad de algunas farmacias navarras: "Me parece bien que reciban ayudas por problemas de viabilidad pero asistimos a que esas oficinas suelen estar en entornos urbanos, por lo que habría que darle una vuelta al sistema de ayudas, que no va a las zonas rurales". "Hay que hablar también de la farmacia 4.0, con una receta electrónica que atienda a todos los niveles y con papel relevante del farmacéutico en la digitalización de ese servicio", ha sumado. Tras ello le ha tocado el turno al RD 16/2012, "que no fomenta la adherencia al tratamiento". "Presentamos una reforma contra el copago en el Parlamento que el Gobierno la llevó a cabo y tenemos un borrador de decreto con convocatoria de ayudas que se pondrá en marcha el 1 de julio", ha asegurado la política socialista.

Farmacias rurales y sostenibles

En el turno de Patricia Luquín, portavoz de Izquierda Unida en las Cortes de Aragón, ha reflexionado sobre por qué se dejan los tratamientos. "Hay poca cultura de la salud en este país", ha remarcado la diputada aragonesa, que ha recordado el coste elevado de los medicamentos a la Administración. "No puede ser que haya medicamentos que se multipliquen por tres mil en los precios", ha comentado. También ha hablado de "si es justo que algunos fármacos alcancen ciertos precios". "Los derechos primero hay que reconocerlos pero también hay que poner las herramientas para que podamos ejercerlos", ha asegurado. Por ese lado, "hay que ejecutar una serie de cuestiones, como el caso de la hepatitis C, que sabemos cuánto cuesta el medicamento y el margen de beneficio inmoral". Reflexiones en torno a lo que ha calificado de "especulación farmacéutica" que también "hay que tener en cuenta". En el caso de Aragón, de población muy dispersa, "la farmacia juega un papel fundamental porque genera una empatía y porque Aragón las necesita en Zaragoza pero también en pueblos pequeños". Todo ello con "coordinación, transparencia y con la Administración poniendo límites a ciertos sectores que están poniendo cotas a nuestra salud".

Rafael Vicente Valero, María Chivite, Patricia Luquín, Agustín Rivero, Mónica García y Héctor Castro durante la tertulia sobre los retos de la adherencia al tratamiento.


Mónica García, portavoz de Podemos en la Comisión de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha recordado un estudio valenciano que demuestra que "el 8% de los jubilados intervenidos del corazón no pueden pagar su tratamiento". Respecto a la oficina de farmacia, no ha dudado en su importancia y por ello se ha preocupado "de los atrasos en los pagos, la bajada de precios y cómo la farmacia la podemos acercar más a la sociedad solventando además su falta de sostenibilidad con la venta de otros productos". Del mismo modo, ha abordado "el aumento de las recetas y el aumento de gasto de la farmacia hospitalaria". "Debemos poner encima de la mesa cuál es la cartera de servicios que puede ofrecer una oficina de farmacia", ha espetado. En este sentido, ha explicado que "echa de menos el contacto del médico con el farmacéutico, duplicando indicaciones o con choque de criterios". "Se deben hacer oficinas más asistenciales, comunitarias… con seguimiento cercano, que no caigan en el sobreconsumo, con retribuciones mixtas que no dependan solo del volumen de ventas", ha aclarado la titular de Podemos.

Esencial es también, a su juicio, "una farmacia basada en la evidencia, con un proceso lineal en el que esté introducida la farmacia entre la AP y el hospital". "Si la farmacia, atomizada, hace su función; la AP y la hospitalaria también, se crean compartimentos que no van a ningún lado", ha sentenciado.

En el tiempo de Rafael Vicente Valero, vocal del Partido Popular en la Comisión de Salud del Parlamento de Andalucía, ha reconocido que le ha sorprendido que no se haya hablado todavía más de adherencia. "En Andalucía no hay la oportunidad del resto de tener más de 10.000 medicamentos, privados de la libertad de prescripción, pues se limitan a un solo medicamento contribuyendo a un monopolio sin equidad", ha señalado en su crítica al modelo de subastas. Ha continuado con el "creciente problema de envejecimiento, del costo de los medicamentos y también de la cronicidad medicamentosa así como de la sobrecarga".

"Este Gobierno ha hecho la sanidad más universal"

Respecto a la sostenibilidad del sistema, Valero ha matizado "el RD 16/2012, con sus medidas de racionalización, se han ahorrado cada año más de 2.000 millones". A ello ha sumado "las más de 4.000 toneladas anuladas de los botiquines con fármacos acumulados en las casas, con una sanidad que cada día es más universal, con más personas que se han añadido". En Andalucía ha recordado "la deuda contraída, con facturas que no cabían en más baúles", y para no volver a una situación así, la necesaria "responsabilidad de los sanitarios pero también de los pacientes".

Ya en el turno de debate, Castro ha opinado que el objetivo "es que el fármaco no sea más caro si se compra en una central de compras o en una oficina de farmacia". En cuanto a la innovación, Luquín ha insistido "en que algunos fármacos que parece que no funcionan no se pueden dejar en los hospitales". Del mismo modo, García ha dicho que el debate está en "cuál debe ser el punto de dispensación".

Un instante del debate del VIII Encuentro Global de Parlamentarios.


En cuanto a cómo evitar el crecimiento de precios, Luquín cree "que la Administración debe tener un papel fundamental para poner el pie en la puerta porque el margen de beneficio roza lo escandaloso". Por ello ha apostado por "recortar el tiempo de las patentes y unos porcentajes para manejar los beneficios". Chivite ha coincidido con esta opinión, marcando también la diferencia entre países y emplazando a "un pacto con la industria farmacéutica". Valero, por su parte, ha recordado que "elaborar un medicamento cuesta de media 1.500 millones; papel que ninguna Administración está haciendo, por lo que no se pueden utilizar líneas demagógicas en este campo".

Una afirmación que ha sido un catalizador para el debate sobre costes de producción y márgenes de beneficio, que incluso ha llegado a los asistentes al concurrido encuentro pues la cuestión se ha reconocido que bien podría dar para otra mesa completa. Rivero, poniendo algo de calma y basándose en su experiencia ministerial, ha matizado que en enfermedades raras tendría que investigar la Administración: "Pero son casos extraños porque nadie va a poner 1.000 millones de dinero público para que luego no sirva para nada si la investigación falla; y a eso ha sumado el problema de las innovaciones". "Rompo una lanza por los laboratorios que se han dado cuenta de esta situación", ha sentenciado.


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