Cuando
Esther e Isabel Parro entran a las oficinas de
Redacción Médica para su entrevista, resulta prácticamente imposible diferenciarlas en un primer momento. Son gemelas y, como es obvio,
su aspecto físico es muy similar; pero también lo es su forma de vestir. "No podemos decir lo mismo del carácter", subrayan entre risas. Sin embargo, no solo comparten sus gustos por la moda, sino que
coinciden en la vocación profesional: la Medicina. Solo con estos datos ya es una historia digna de contar, pero todavía se vuelve mucho más interesante al conocer que estas dos médicas
eligieron la misma especialidad -Oftalmología-, hicieron el
MIR juntas en el mismo hospital y, hoy por hoy, trabajan codo con codo para mejorar la salud ocular de los pacientes. "
Mi hermana es mi mayor pilar", reiteran ambas.
Ninguna arrastró a la otra para elegir Medicina. Lo sabían
desde que eran bien pequeñas. "No pensamos nunca jamás en hacer otra cosa”, afirma Esther. Su tío, médico, también tuvo un importante papel a la hora de despertar esa pasión por el sector. "Nos contaba sus historias con los pacientes y anécdotas de la profesión en general. Pero vamos, que lo teníamos claro desde el principio;
no nos tenía que convencer", afirma Isabel.
Es más, su familia ya daba por hecho de que se convertirían en médicas. Cuando dijeron que en la
PAU intentarían entrar en Medicina, nadie se sorprendió de que coincidieran en sus planes de futuro. "Lo raro hubiera sido que les dijéramos que cada una iba a hacer una profesión distinta", trasladan a
Redacción Médica estas dos oftalmólogas.
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Esther Parro Tobajas, oftalmóloga especialista en Estrabismo y Cirugía Oculoplástica.
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Competitividad en Medicina
Su etapa universitaria transcurrió sin demasiadas dificultades. Entraron juntas a la misma universidad, en la misma aula, y fueron el apoyo fundamental de la otra durante los seis años de formación. De hecho, Esther reconoce que sí son
competitivas, pero que jamás lo han sido la una con la otra.
Lo que sí recuerdan, como
anécdota graciosa, es una situación que les ocurrió en un examen de Medicina. Estaban sentadas juntas porque, por apellidos, era lo que tocaba.
Esther es diestra e Isabel zurda, y cada una tenía la cabeza inclinada hacia un lado mientras escribían. Se les veían unos
pendientes de perla idénticos a cada una, y como la profesora solo les veía una oreja, pensó que era
un pinganillo y que estaban copiando en el examen.
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Redacción Médica entrevista a Esther e Isabel Parro, médicas y oftalmólogas.
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"La profesora se puso delante de mí y me pidió que terminara la prueba en la mesa del profesor, en medio del aula y delante de todos mis compañeros. No entendía el motivo porque no me dijo nada. Cuando terminé, se marcharon el resto de estudiantes y la docente le dijo a mi hermana que la acompañara y que le diera el pinganillo que estaba usando conmigo. Claro, ella se pensaba que
estábamos hablando en mitad de la prueba y diciéndonos las respuestas. Cuando comprobó que solo eran unos pendientes y que no habíamos copiado, nos pidió perdón y quedó en eso, en una anécdota", ha contado Isabel.
¿Abandonar Medicina para tener una identidad propia?
Hay una actitud curiosa entre gemelas que suele ocurrir. Y es que, al tener un parecido tan grande, suelen buscar la manera de diferenciarse ante el resto. Ya sea por la ropa, el peinado o la profesión. Sin embargo,
Esther e Isabel nunca han tenido la
necesidad de visibilizar una identidad propia y, por tanto, ninguna de las dos ha tenido el pensamiento de abandonar Medicina para no seguir los mismos pasos de su hermana.
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Esther e Isabel recuerdan una anécdota graciosa durante un examen de Medicina.
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"Somos un 'pack'. Lo tenemos ya asumido. A nosotras la gente no nos trata como a una persona individual. Entonces, nunca he sentido la necesidad de separarme de mi hermana para que me traten de forma más individualizada", explica Esther. Es más, no es algo que las moleste porque desde siempre si alguna hacía algo mal, pagaban las consecuencias las dos. Por tanto, ese sentimiento de individualismo no lo tienen, más allá, claro está, de que
cada una de ellas vive su propia vida.
Hacer el MIR siendo gemelas en el mismo hospital
Pero ese camino en paralelo que Esther y Isabel seguían en la Medicina, en algún momento, tendría que acabar. Por lo menos eso es lo que pensaban sus familiares. "Creían que con el MIR tomaríamos vías distintas", resaltan. Sin embargo, esa hipótesis no se cumplió y escogieron la misma especialidad en el mismo destino. De hecho, uno de los más bonitos que comparten es durante los actos de asignación de plaza, porque tenían claro que querían Oftalmología, pero no estaba asegurado que pudiesen ir a la misma ciudad y, muchísimo menos, al hospital. "Fue toda una sorpresa. Tengo la imagen grabada de estar allí, vernos juntas y
darnos cuenta de que seguiríamos juntas durante la residencia. Fue algo especial", coinciden.
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Isabel Parro Tobajas, oftalmóloga especialista en Estrabismo y Cirugía Oculoplástica.
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Es más, si alguna de las dos no hubiese conseguido plaza en Oftalmología, la otra hubiera esperado un año más a que su hermana
repitiera el examen MIR para empezar este camino de la mano. "Fue algo que simplemente sabíamos. Nunca lo habíamos planteado, pero tampoco era necesario hacerlo", se sinceran ante la posibilidad de que hubiese ocurrido esta situación.
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Para ambas, tener el apoyo de su hermana durante todo el camino dentro del sector ha sido fundamental.
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Gemelas, médicas y oftalmólogas en el mismo centro hospitalario
Ahora, tras los cuatro años de residencia, trabajan codo con codo como oftalmólogas en la Unidad de Cirugía y Medicina estética ocular y facial del Hospital Virgen del Mar de Madrid, además de ser las responsables de la Unidad de Ojo Seco de dicho centro. La
compenetración entre ellas es increíble. No necesitan hablar, simplemente con miradas ya se entienden a la perfección dentro de un quirófano. "Si estoy operando yo, me instrumenta mi hermana, y viceversa", explica Esther. Y, dependiendo de la intervención van cambiando la posición. "Si es un estrabismo, la nariz del paciente molesta. Entonces, para facilitar el proceso,
yo opero el ojo izquierdo porque soy zurda y mi hermana el derecho", relata Isabel.
Lo que queda claro tras esta entrevista es la relación tan estrecha, fuerte e, incluso, envidiable que tienen a diario. No hay palabras que puedan definir este vínculo, aunque Isabel
reconoce que su gemela es un pilar fundamental en su vida. Algo que también comparte Esther, y añade que, sin ella, se siente como una silla con una "pata que cojea".
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Aunque cada una tiene su vida por separado, cuando operan juntas sienten una unión difícil de describir. "No necesitamos palabras, solo con miradas nos entendemos".
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Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.