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Acabar con la discriminación del TCAE es cuestión de un cambio de palabra

SAE presenta alegaciones a la LOPS, con el objetivo de la aplicación completa de la normativa en los técnicos sanitarios

La secretaria de organización de SAE, Isabel Lozano, y la secretaria general de SAE, María Dolores Martínez.


28 abr 2026. 16.30H
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Una simple palabra puede marcar el desarrollo de los acontecimientos. En el caso de los técnicos del campo de la salud, cuatro. Estas son 'profesionales del área sanitaria'. Una acepción con la que se recoge a los titulados de Formación Profesional (FP) en la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS). También un término injusto, según el Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE). Es más, la organización pretende acabar con esta definición para el colectivo. Este es el eje de las alegaciones presentadas ante la normativa, en trámite de ser actualizada por el Ministerio de Sanidad.

El sindicato aboga por incluir a todos los perfiles del campo de Salud en el grupo de 'profesiones sanitarias'. Un término reservado en la vigente norma tan solo a aquellos que cuentan con titulaciones universitarias. Así, diferencia a médicos, enfermeras, fisioterapeutas, psicólogos clínicos u odontólogos de los egresados de los ciclos de FP. Una distinción que divide a ambos sectores y deriva en la discriminación de los segundos, según el documento presentado y firmado por la secretaria general de SAE, María Dolores Martínez, al que ha tenido acceso Redacción Médica.

La organización señala que la Constitución jamás relaciona 'la profesión' con la tenencia de un título universitario. También recurre a la definición de la Real Academia Española, donde se define como "empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución". A partir de estos dos elementos, SAE puntualiza que los gremios técnicos también deben ser considerados 'profesiones sanitarias', ya que reciben un salario por la realización de una actividad cualificada.

"Se trata de una restricción desproporcionada y carente de justificación objetiva"


De esta forma, la entidad lamenta que la actual LOPS, a través de esta diferenciación, perjudica a los técnicos, ya que "les priva del reconocimiento de su profesión". "Se trata de una restricción desproporcionada y carente de justificación objetiva, al establecer una distinción basada exclusivamente en el nivel académico y no en la naturaleza real de las funciones desempeñadas". Bajo su punto de vista, se atenta contra el derecho constitucional al trabajo y el principio de igualdad. Motivo por el que piden la modificación de la definición de 'profesión sanitaria', con el objetivo de incluir a universitarios y egresados de FP.


Efectos de esta diferencia


Esta separación entre los profesionales del campo de la Salud deriva en una serie de consecuencias legales. La primera es que la actual LOPS no resulta aplicable a los profesionales de FP, dado que su primer artículo indica que "regula los aspectos básicos de las profesiones sanitarias tituladas en lo que se refiere a su ejercicio por cuenta ajena o propia". Es decir, tan solo tendría efecto sobre las plantillas universitarias. Una situación que damnifica al sector técnico en la participación activa en proyectos de salud, la autonomía del personal o la formación continuada.

Para SAE, esto no tiene ningún sentido, al trabajar los técnicos con el resto de profesionales del ámbito de la salud. Incluso, forman equipo, como enfermeras y técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) o técnicos de Farmacia o superiores de Laboratorio Clínico y Biomédico con farmacéuticos y médicos.


Efectos de la reforma normativa


A raíz de su inclusión en el bloque de 'profesiones sanitarias', se dará respuesta a distintas problemáticas provenientes de este aspecto de la regulación. Por ejemplo, su exclusión del ámbito subjetivo de la ley, donde se especifica que 'los profesionales sanitarios' desarrollan funciones en el ámbito asistencial, investigador, docente, de gestión clínica, de prevención y de información y educación. En este sentido, SAE ha incidido en que el actual texto deriva en "una disociación entre la realidad material del ejercicio y su reconocimiento jurídico", lo que lleva a "la vulneración de principios básicos de coherencia normativa". Precisamente, el sindicato ha adjuntado distintos decretos en los que se recoge la otorgación de competencias a titulados de TCAE u otros ciclos de FP en los campos anteriormente mencionados.

A su vez, este cambio derivaría en la adaptación a la normativa europea, en la que no existe esta distinción entre universitarios y FP. A la vez, la LOPS encajaría con el artículo 403 del Código Penal, en el que se señala la necesidad de contar con un título académico u oficial para el desarrollo de una determinada actividad. Precisamente, estos segundos corresponden al ámbito técnico. 


Alegaciones de otras profesiones


Los representantes del sector técnico no son los únicos interesados en la actualización de la clasificación de las profesiones sanitarias. Más allá de la no inclusión del ámbito de la FP, los titulados universitarios se dividen entre licenciados y diplomados en el texto de la LOPS. De ahí, la separación entre médicos, farmacéuticos, odontólogos o psicólogos clínicos y enfermeras, fisioterapeutas y podólogos. Una situación que no corresponde con la realidad formativa actual, dado que todas las disciplinas se convirtieron en grados desde 2009. Para ello, simplemente, un cambio de palabras.
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Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.