Los líderes del G7 han situado el
intercambio internacional de datos sobre
cáncer infantil, adolescente y de adultos jóvenes como una de las prioridades de su nueva estrategia global contra la enfermedad. En una declaración conjunta aprobada esta semana, los países del grupo se comprometen a avanzar hacia
sistemas interoperables que permitan compartir información clínica y científica a escala internacional para acelerar la investigación y mejorar la supervivencia de los pacientes.
El documento, respaldado también por países socios como Brasil, India, Egipto, Kenia y Corea del Sur, parte de una realidad preocupante: el cáncer causa cerca de
diez millones de muertes al año en todo el mundo y los nuevos casos podrían aumentar un 80 por ciento de aquí a 2050 debido al envejecimiento de la población y a factores ambientales y de comportamiento.
Red internacional de datos
Uno de los anuncios más relevantes es el impulso a una infraestructura internacional de datos centrada en cánceres pediátricos, adolescentes y de adultos jóvenes, un ámbito en el que la escasez de casos dificulta obtener
evidencia científica robusta en cada país por separado.
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Ningún país posee por sí solo datos suficientes para generar evidencia sólida sobre todo el espectro de tumores pediátricos, adolescentes y de adultos jóvenes", reconoce la declaración del G7.
Para responder a este reto, los líderes plantean c
onectar registros nacionales ya existentes, desarrollar estándares comunes de interoperabilidad y facilitar la colaboración transfronteriza respetando las normas de privacidad y
protección de datos.
La iniciativa apuesta además por integrar grandes volúmenes de información clínica, genómica y de imagen médica mediante tecnologías de
Inteligencia Artificial, permitiendo analizar datos de manera segura sin necesidad de transferirlos físicamente entre países.
Acelerar la investigación, detección y toma de decisiones
Expertos en Oncología llevan años señalando que el intercambio internacional de datos resulta especialmente crítico en cánceres raros y en pacientes jóvenes, donde el
reducido número de casos limita el desarrollo de tratamientos personalizados y ensayos clínicos.
El compromiso del G7 también incluye
acelerar la investigación sobre tumores de mal pronóstico, ampliar los programas de cribado y favorecer el diagnóstico precoz, con el objetivo específico de reducir significativamente la mortalidad por
cáncer de pulmón durante la próxima década.
Los líderes del grupo subrayan además el potencial de la inteligencia artificial y las tecnologías digitales para mejorar la detección temprana, apoyar la
toma de decisiones clínicas y extender el acceso a una atención oncológica de calidad.
La declaración concluye con el compromiso de revisar periódicamente los avances alcanzados, en un momento en el que la cooperación científica internacional se considera cada vez más decisiva para afrontar el
aumento global de los casos de cáncer.
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