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Oncología enfría el Nobel para Barbacid: "No hay que hablar de premios"

Expertos reflexionan sobre el descubrimiento liderado por el investigador y su posible candidatura al premio

El investigador español Mariano Barbacid. (Imagen de Europa Press).


07 feb 2026. 18.00H
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El reciente estudio liderado por el investigador español Mariano Barbacid, que ha logrado eliminar tumores de cáncer de páncreas en ratones mediante una combinación de tres fármacos, ha despertado una enorme expectación científica y mediática. En un contexto en el que este tumor sigue siendo el de peor pronóstico en la Oncología, cualquier resultado preclínico que muestre regresiones tumorales profundas y duraderas genera inevitablemente esperanza. Sin embargo, ¿Estamos ante una terapia verdaderamente nueva o es un paso más -aunque especialmente sofisticado- dentro de estrategias ya existentes? ¿Y hasta qué punto este hallazgo justifica hablar de un posible Premio Nobel de Medicina?

El trabajo, desarrollado en modelos animales muy exigentes, demuestra que el adenocarcinoma de páncreas puede responder de forma duradera cuando se bloquean simultáneamente varias vías moleculares clave, incluyendo el oncogén KRAS y algunos de los principales mecanismos de escape que utiliza el tumor para sobrevivir. Los resultados han sido presentados como un cambio de paradigma potencial en una enfermedad históricamente refractaria a la mayoría de los tratamientos, pero los propios oncólogos insisten en contextualizar el hallazgo dentro del largo y complejo camino que separa la investigación preclínica de la práctica clínica.


¿Dónde está la innovación real? 


Uno de los ejes centrales del debate es determinar si la triple terapia representa una innovación real o una evolución lógica dentro de la Oncología moderna. Berta Laquente, oncóloga en el Instituto Catalán de Oncologia (ICO) dedicada a esta enfermedad, explica que el estudio introduce un "enfoque novedoso" en este tipo de tumores: "Si se bloquean simultáneamente varias vías de las que están activadas en esta enfermedad, se puede obtener en modelos animales una respuesta y esa respuesta es duradera".

La facultativa matiza que el trabajo se centra en tumores con la mutación más frecuente en cáncer de páncreas, el oncogén KRAS, pero anticipándose: "Estas células son inteligentes y buscan vías de supervivencia y vías de escape. El enfoque de la triple terapia actúa sobre tres puntos críticos: KRAS, una vía de escape que es la EGFR, y otra vía más experimental, la STAT3". Lo resume con una imagen clara: "Es como si se ataca el tumor por delante y por las salidas de emergencia".

Laura Layos, también oncóloga en el ICO, apunta que la innovación no está tanto en descubrir "un nuevo mecanismo de acción o un fármaco", sino "la demostración de que el adenocarcinoma de páncreas puede ser vulnerable si bloqueas diferentes vías". Para ella, lo innovador es el concepto: "Hay que entender este cáncer como un tumor altamente agresivo porque es capaz de generar resistencias de una manera muy rápida y pensar que si atacamos varias vías a la vez podemos contrarrestar su agresividad"

Por otro lado, Fernando Rivera,  jefe del servicio de Oncología de Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, sitúa el hallazgo en una perspectiva más amplia porque opina que "es un paso más dentro de estrategias ya conocidas, en las que se están estudiando miles de combinaciones en Oncología".  En su análisis, el valor del estudio reside en la selección racional de las dianas: "Esta combinación es muy lógica: un buen inhibidor de RAS, un inhibidor de EGFR que ya usamos en otros tumores, y una tercera vía más novedosa, STAT3, con una tecnología emergente como los degradadores de proteínas".

El debate del Nobel: trayectoria, impacto clínico y tiempo


El caso es que la enorme repercusión mediática del estudio ha reabierto el debate sobre un posible Premio Nobel de Medicina para Mariano Barbacid. Aquí, el consenso es prácticamente unánime: es demasiado pronto. Para Laquente, no habría que "hablar de premios" todavía y Layos comparte esa misma visión, aunque reconoce la magnitud de la trayectoria del Barbacid como "investigador clave para entender la biología del cáncer".

En esta línea, Rivera afirma que "tiene una carrera dilatadísima". "Fue quien describió el oncogén KRAS y ha dedicado su vida a combatirlo", recuerda, añadiendo que "solo por eso sería un buen candidato". Sin embargo, matiza que este trabajo "no ha conducido aún a un avance clínico consolidado", sino que se trata del "inicio de una posible consolidación". Para los tres, el verdadero punto de inflexión llegará solo si estos resultados se traducen en un beneficio real para los pacientes.

Del ratón al paciente: prudencia, toxicidad y un camino largo


Y es que, a pesar del entusiasmo, todos insisten en la necesidad de prudencia. El estudio es preclínico y uno de los compuestos utilizados sigue siendo experimental. Laquente es clara: "Es un paso muy prometedor, pero todavía hay que demostrar que es una estrategia segura y eficaz en humanos". La oncóloga subraya además la complejidad de las combinaciones de fármacos, que "siempre requieren estudios cuidadosos de toxicidad".

Layos coincide en que este será el principal reto en humanos y Rivera advierte que este es un patrón habitual en la especialidad: "Muchos estudios en animales súper prometedores luego cuando pasas a humanos no funcionan, pero otros sí". Así, los epecialistas describen un itinerario largo y bien conocido: validación preclínica adicional, ensayos fase 1 para evaluar seguridad y tolerancia, fase 2 para eficacia y fase 3 para comparar con el estándar. 

Un avance muy relevante


Pero, para los especialistas que tratan a diario a pacientes con cáncer de páncreas, el estudio supone, ante todo, una buena noticia en un campo marcado por décadas de frustraciones. Así, Laquente ha querido subrayar la importancia del hallazgo: "Para los que trabajamos en cáncer de páncreas es un avance muy relevante a nivel preclínico, porque aborda uno de los mayores problemas que tenemos en este cáncer, que es la aparición rápida de resistencias a los tratamientos que administramos".

En la misma línea, Layos reconoce el impacto emocional que ha tenido el estudio entre los facultativos de esta especialidad, asegurando que están "muy ilusionados". Ambas coinciden en que el interés del trabajo no reside únicamente en la magnitud de las respuestas observadas, sino en el tipo de modelos utilizados. Así, Layos destaca que los resultados "han inducido regresiones tumorales muy profundas en modelos murinos que son muy exigentes, como los PDX". Por lo tanto, cree que "son noticias muy esperanzadoras".

Rivera sitúa el hallazgo en el contexto de una enfermedad con una necesidad médica extrema: "Es un tumor muy agresivo, con una altísima mortalidad, que necesita mucho que identifiquemos nuevas estrategias para tratar a estos pacientes". El facultativo recuerda que, al analizar la supervivencia global a cinco años en todos los estadios, el cáncer de páncreas sigue muy por detrás del resto de tumores sólidos: "En el cáncer de colon estamos en el 60 por ciento y en el de mama en el 80 y tantos por ciento, mientras que en el de páncreas estamos en el 10-12 por ciento". "Es el tumor con peor pronóstico", concluye.
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