La llegada a España de la combinación de un conjugado anticuerpo-fármaco e inmunoterapia marca un antes y un después en el tratamiento del
carcinoma urotelial avanzado, un tipo de
cáncer de vejiga muy frecuente. Financiada por el Sistema Nacional de Salud desde el 1 de abril, esta terapia se convierte en la primera en décadas que
supera claramente a la quimioterapia basada en platino, hasta ahora estándar durante casi 40 años. En este contexto, Xavier Garcia del Muro, oncólogo en el Instituto Catalán de Oncología (ICO), asegura en
Redacción Médica que este avance "supone una revolución en el tratamiento de esta enfermedad" al que se tendrá
"acceso equitativo" en todas las comunidades autónomas.
Los datos que respaldan este cambio son contundentes: el ensayo EV-302 ha demostrado que esta combinación
reduce el riesgo de muerte en un 53 por ciento y logra duplicar la supervivencia global, pasando de unos 16 meses a más de 30. Además, la
supervivencia libre de progresión también se duplica (de 6,3 a 12,5 meses) y cerca del 30 por ciento de los pacientes alcanza una respuesta completa.
El gran cambio: duplicar la supervivencia
El salto con la nueva combinación es claro. "La supervivencia media de los pacientes cuando empezaban tratamiento con metástasis era alrededor de un año y medio, y con este tratamiento prácticamente se ha doblado, con medianas
por encima de los 30 meses", destaca. Estos datos coinciden con los resultados del ensayo clínico, donde la supervivencia global alcanza los 31,5 meses frente a los 16,1 meses de la quimioterapia.
Y es que el cáncer de vejiga metastásico sigue siendo
una patología de mal pronóstico. "Prácticamente un 50 por ciento de los pacientes con cáncer de vejiga músculo invasivo acaban teniendo metástasis en algún momento de la evolución", explica García del Muro. En muchos casos aparecen tras la cirugía, lo que condiciona la
evolución de la enfermedad.
Hasta ahora, el abordaje había cambiado poco: "Se había modificado muy poco desde hace más de 20 años: dábamos quimioterapia agresiva
con efectos secundarios". Aunque se lograban respuestas en más del 50 por ciento de los pacientes, estas eran limitadas porque "la mayoría de pacientes, al cabo de no demasiado tiempo,
volvía a progresar". Además, la introducción de la inmunoterapia en años recientes supuso una mejora modesta: "Conseguíamos mejorías, pero limitadas".
¿A qué pacientes se aplica?
Tras su financiación, la adopción ha sido rápida: "En este momento hemos podido empezar a utilizarlo en todos los hospitales, prácticamente
desde el 1 de abril". En este contexto, el oncólogo recuerda que la eficacia ya era conocida desde hace casi dos años: "Sabíamos que esto funcionaba, y ahora estamos muy satisfechos de poder dar
el tratamiento más activo que tenemos en esta enfermedad”.
Sobre posibles diferencias en el acceso, el especialista es optimista: "Me aventuraría a decir que no habrá diferencias importantes". ¿La razón? Según García del Muro, "el tratamiento
tiene una ventaja tan grande y beneficia a prácticamente todos los perfiles de pacientes, que esto hará que su uso sea homogéneo".
Por ahora, el uso está bien definido "para pacientes con cáncer metastásico". Sin embargo, el horizonte ya empieza a ampliarse: "Hay datos muy recientes que sugieren que podría funcionar también en pacientes con
enfermedad localizada, administrándolo antes de la cirugía". Aunque insiste en que se trata de evidencia preliminar, apunta a
un posible cambio de paradigma: “Podríamos evitar que algunos pacientes desarrollen metástasis”.
Uno de los aspectos más relevantes es que amplía el acceso terapéutico: "La quimioterapia más eficaz no la podíamos dar a pacientes con mala función renal, algo frecuente en cáncer de vejiga". Esto obligaba a dividir a los pacientes en función de su estado general. Con la nueva combinación, esto cambia: "Ahora podemos dar el tratamiento a
todos los pacientes por igual, incluso a pacientes de edad avanzada que no tolerarían bien la quimioterapia más agresiva".
Mejor tolerancia, pero con efectos secundarios específicos
El perfil de seguridad también es distinto, porque aunque "es un
tratamiento bastante bien tolerado", tiene sus efectos secundarios. Entre los más frecuentes, menciona "erupciones cutáneas generalmente leves, alteraciones de la glucosa en sangre incluso en pacientes no diabéticos y neuropatía periférica, con alteraciones de la sensibilidad". Aun así, asegura que "en general es más tolerable que la quimioterapia convencional".
Otro de los datos más llamativos es la tasa de respuesta completa: "Estamos en torno al 29-30 por ciento, frente al 10-12 por ciento con quimioterapia". Esto tiene implicaciones profundas porque se trata de "algo que
nunca se había visto en cáncer de vejiga" y abre la puerta a escenarios antes impensables: "Algunos de estos pacientes pueden ser largos respondedores e incluso podrían curarse, pese a tener enfermedad metastásica".
Pero el impacto no se limita a la práctica clínica actual. "Los nuevos estudios tendrán que compararse con
este tratamiento como estándar, y demostrar que son superiores, lo cual será muy difícil", dice el oncólogo, que no duda en calificarlo como un hito: "Supone un cambio enorme en las expectativas de los pacientes".
Retos pendientes: más curaciones y menos cirugía
A pesar del avance, quedan desafíos importantes. Por un lado, mejorar resultados en pacientes que acaban progresando: "Necesitamos nuevos tratamientos para aquellos que, pese a responder, vuelven a progresar". Por otro, se abre una línea de investigación especialmente prometedora: "Con tasas tan altas de respuesta completa, quizá en algunos pacientes podamos evitar la cirugía de extirpación de la vejiga". Esto tendría un impacto enorme, ya que conservar la vejiga "supondría una
mejora impresionante en la calidad de vida".
Con resultados que duplican la supervivencia y tasas de respuesta nunca vistas, la combinación del conjugado anticuerpo-fármaco e inmunoterapia no solo mejora el tratamiento del cáncer de vejiga avanzado, sino que
redefine sus expectativas. "Estamos hablando del tratamiento más activo y más revolucionario que hemos tenido hasta ahora en esta enfermedad", concluye.
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