La
Oncología Radioterápica es una especialidad
MIR menos conocida que combina
Medicina Personalizada y tecnología avanzada para
tratar el cáncer mediante radiaciones ionizantes. Su práctica requiere formación especializada, planificación precisa y un seguimiento prolongado de los pacientes, lo que hace que la
carga laboral y emocional sea elevada. En Jaén, una provincia con población envejecida, los facultativos son conscientes de que estos desafíos se pueden agravar porque los recursos son limitados, mientras ellos luchan por mantener su atractivo.
Es el caso de
Ana Serradilla, jefa de esta especialidad en el Hospital de Jaén. La facultativa selala en
Redacción Médica que la
disponibilidad de recursos y la adaptación progresiva a la nueva tecnología son factores clave para seguir ampliando la capacidad del centro y avanzar en la
oferta de tratamientos a los pacientes, en línea con otros hospitales de la
misma comunidad autónoma.
Además, en una especialidad altamente tecnológica y exigente, la oncóloga subraya la
importancia de atraer nuevos especialistas, cuidar la salud emocional del personal,
garantizar tiempo de calidad con los pacientes y aprovechar
avances como la Inteligencia Artificial para mejorar la atención.
Equidad y atracción de especialistas
Por eso, Serradilla enfatiza que su principal inquietud es
garantizar la igualdad de acceso a los tratamientos: "Estamos en Jaén, una provincia envejecida y con retos enn la disponibilidad de recursos. Nuestro objetivo es continuar avanzando para que nuestros pacientes sigan teniendo acceso al mismo tipo de tratamientos que se ofrecen en Granada o Córdoba». «Tiene que existir esa equidad», insiste.
Como jefa de Servicio, también se centra en que el hospital sea un
destino con encanto para los profesionales. "Quiero que el Hospital de Jaén sea atractivo y que haya especialistas que quieran venir a trabajar aquí", asegura, añadiendo que la equidad no solo depende de recursos, "sino de
contar con un equipo suficiente y motivado".
Respecto al interés de los nuevos médicos, Serradilla cuenta que
la especialidad sigue siendo poco conocida. Durante la formación del médico, la especialidad "no está todo lo bien representada que debería y eso
genera bastante desconocimiento", afirma. Sin embargo, percibe un cambio generacional: "Los nuevos médicos tienen claro que se trata de una carrera vocacional, pero buscando modelos profesionales más sostenibles".
Así,
la conciliación y
la calidad de vida son factores clave a la hora de
elegir especialidad MIR. En este sentido, destaca que "en Oncología Radioterápica, por norma general, no se hacen
guardias de 24 horas, lo que puede hacerla más atractiva".
Más carga de trabajo vs. menos manos
A esta situación se suma la necesidad de contar con más especialistas. "Existe un
déficit de profesionales que, lógicamente, también se refleja en Jaén", afirma. Además, explica que la carga de trabajo aumenta progresivamente como consecuencia directa de los avances en Oncología, que permiten que
los pacientes vivan más tiempo y con mejor calidad de vida. "Los tratamientos son cada vez más eficaces y eso hace que se incremente el número de pacientes en seguimiento, que
se suman a las nuevas primeras consultas", señala. La creciente complejidad de los tratamientos también influye, ya que "requieren más tiempo de atención por nuestra parte", lo que refuerza la necesidad de
seguir adaptando los recursos y las estructuras asistenciales a esta nueva realidad.
Además, resalta que los oncólogos necesitan "tiempo de calidad con el paciente", ya que una atención personalizada es clave para responder adecuadamente a las distintas necesidades asistenciales: "Hay pacientes que pueden requerir una consulta de diez minutos y otros de una hora o más, y es fundamental contar con la capacidad organizativa para adaptarse a esa realidad". En este contexto, subraya que la atención al paciente debe ir acompañada del cuidado de los propios profesionales: "La humanización no es solamente para el paciente, también lo es para quienes lo atendemos. Necesitamos entornos laborales adecuados, mecanismos de apoyo psicológico y políticas que favorezcan el descanso y reconozcan de forma justa el trabajo de todo el personal de la unidad".
La especialista explica que "la Radioterapia es como una especie de cirugía habitual, pero usando radiaciones ionizantes en lugar de bisturí". Añade que el tratamiento requiere una planificación cuidadosa de varios pasos: "Valoramos al paciente, determinamos el tratamiento, hacemos el diseño del plan utilizando pruebas de imagen y colaboramos con radiofísicos para calcular la radiación. Dependiendo del caso, puede ser una única sesión o hasta 30 sesiones diarias".
Retos de la atención: humanización y carga emocional
Sobre la carga emocional, asegura que "afecta inevitablemente" al tratar "la situación de vulnerabilidad y angustia de los pacientes". Aunque, con el paso del tiempo, se aprenden "mecanismos para empatizar sin llevárselo del todo a casa". "Es un proceso de aprendizaje sobre cómo transmitir información y cómo dar malas noticias que debería enseñarse también desde las facultades de Medicina", señala.
Al hablar de los desafíos de esta rama médica, también señala
la inversión y formación al ser una especialidad "que depende la tecnología" y una vez comprobados los
beneficios que acarrea la Medicina Personalizada, a través de estudios genómicos y la Inteligencia Artificial, la cual, "guiada y validada por nosotros, nos puede
facilitar muchísimo el trabajo y hacer que seamos más eficientes".
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